La Compañía Nacional de Teatro Clásico presenta esta versión de Yolanda Pallín sobre la enrevesada y brillante trama de Tirso de Molina,  que es interpretada por un elenco de 14 actores en escena: José Luis Alcobendas, Pablo BéjarMaría Besant, César Camino, Javier Carramiñana, Bernabé FernándezLara Grube, Fermí Herrero, Juanma Lara, Carlos Lorenzo, Anna Moliner, Alejandro Saá, Raúl Sanz y Nieves Soria. Una versión con mucho humor, divertida y llena de acción sobre esta historia llena de equívocos y enredos, de condes y criados, de hijas de aristócratas que se rebelan, de vergüenzas y de personas desvergonzadas, de honores y pasiones. Una de sus protagonistas es Madalena, a la que da vida ANNA MOLINER.

-Preséntanos a tu personaje, Madalena…
Es un personaje de éstos que siempre quieres hacer porque empieza siendo una niña obediente con lo que le viene marcado por su padre y su entorno y acaba creciendo y descubriéndose a sí misma. Una mujer que lucha por su amor, arriesga y aprende a tomar sus propias decisiones. Y todo a través de la comedia y del humor.

-¿Qué relación mantiene con el resto de los personajes?
Madalena nunca ha conocido el amor, pero cree que es posible. Cuando menos se lo espera, conoce a Mireno y se enamora al instante. Con este personaje, interpretado por Pablo Béjar, tiene escenas memorables. También es muy importante la relación ,con su padre, el Duque, interpretado por José Luis Alcobendas. Ella es la hija perfecta que sigue las directrices de su padre, que la quiere casar con el conde de Vasconcelos hasta que se da cuenta de que otra vida es posible, y decide vivirla.

– Dice Natalia Menéndez que ésta es una “comedia de enredos, equívocos, transgresiones y profundidades psicológicas de unos personajes que nacen en las primeras décadas del siglo XVII”, ¿estás de acuerdo?
¡Cómo no voy a estar de acuerdo con mi directora! jaja. El ser humano queda profundamente retratado en esta comedia, y el juego de máscaras y espejos también es constante. Tirso hace un homenaje continuo al arte de representar. Me encantaría saber qué le parecería nuestro montaje… Me fascina pensar que en su época fue una obra revolucionaria, y también me fascina cómo pervive su mensaje.

-Recítanos dos párrafos que te encanten y que diga tu personaje en escena…
Madalena cree profundamente en el amor, más allá de las clases y condiciones sociales. En una escena de la función dice: “La igualdad y semejanza no está en que sea principal, o humilde y pobre el amante sino en la conformidad del alma y de la voluntad”.

-Tirso de Molina reflexiona sobre la dificultad del amor entre clases sociales diferentes y sobre las apariencias y el honor, ¿sobre qué otros temas nos habla esta función?
Como todos los grandes clásicos, tiene la capacidad de tratar con profundidad el ser humano, y no deja títere con cabeza. Lo que más me gusta de la obra es su humor, su manera de jugar con el erotismo de las palabras, y su canto a la bondad y al amor. Y cómo combina la faceta más lúdica del teatro con su parte más intelectual. También habla de manera muy bella de la capacidad que tenemos de transformación y de redención.

– ¿Qué te ha pedido Natalia Menéndez, la directora, sobre tu personaje?
Creo que, como todos los personajes, hay que hacerlo tuyo. Y sé que Natalia me ha escogido porque hay muchas cosas de mí que le recuerdan al personaje, como la mezcla entre fragilidad y fuerza. En todo el proceso me ha pedido que me permita ser la mujer que soy desde el descubrimiento del primer amor, desde la comicidad. También que me permita estar perdida y no controlar ni decidir nada, que es el estado del personaje, que va improvisando constantemente, tratando de conseguir su objetivo y superar sus miedos.

– ¿Qué sientes cada día al pensar que vais a volver a pisar un escenario de teatro?
Sinceramente he pasado por muchas fases que se resumen en un estado constante de incertidumbre. El pasado jueves por fin hicimos el primer ensayo con público y fue muy emocionante. Fue ser feliz y soñar de nuevo. Sólo estoy deseando poder seguir porque la compañía ha hecho un gran esfuerzo y nos ha costado mucho llegar hasta aquí. 

– ¿Por qué no debemos perdérnosla y reservar ya una entrada para este estreno de la Compañía Nacional de Teatro Clásico?
Porque más que nunca necesitamos volver a conectar con nuestra esencia, con la fe del juego, del amor y de comedia. Y conectar con el aquí y el ahora, en una experiencia de ritual compartido que sólo el teatro nos puede dar. Creo de verdad que la cultura y el teatro nos pueden salvar e inspirar en momentos así, y este montaje te hace recuperar la esperanza. Si provoca una sonrisa en los espectadores, misión cumplida. Hasta el 1 de Noviembre. Teatro de la Comedia. www.teatroclasico.mcu.es