Tras su paso por el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro y el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, ha llegado a la sede madrileña de la Compañía Nacional de Teatro Clásico esta función en la que Lluís Homar da vida a Marco Antonio y Ana Belén a Cleopatra. Una versión y una traducción de Vicente Molina Foix profundamente respetuosas con el verso y la prosa de la gran obra de Shakespeare que ha dirigido José Carlos Plaza.

«Estos textos ahora son más necesarios que nunca porque apelan al alma y al ser…»

-¿Cómo describirías a Marco Antonio, tu personaje en esta función?

Tanto Antonio como Cleopatra son semidioses, son la mezcla entre lo terrenal y lo divino. Son seres extraordinarios. Marco Antonio le dice a Cleopatra, “complace a tus recuerdos con el alimento de mi pasado esplendor, cuando fui el más grande guerrero y el más noble príncipe del Mundo”. Es la nobleza, es la ambición pero, en su vida, hay un antes y un después de su encuentro con Cleopatra. Se abre a otra dimensión. Su evolución en escena pasa de una cima en la que prevalecen lo material, la frialdad y la razón en el mundo en el que también está César, a otra cima transcendente, del mundo de Egipto que es el de la sexualidad y el de la emoción. Antonio se queda “a caballo” entre los dos. Es la lucha entre estos dos mundos, teniendo claro que lo que prefiere Marco Antonio es el Mundo de Cleopatra. El ciclo de él es el Ocaso. Este ser extraordinario hace un viaje que está más allá de la muerte del Ego. Hay toda una renuncia a ser el dueño del Mundo.

-Su relación con Cleopatra es apasionada, engañosa y contradictoria, ¿qué más añadirías?

Es una relación sexual pero también hay mucha rivalidad en ella y, a veces, es una relación interesada.

-¿Consideras que esta obra es un canto a la pasión y a la lealtad?

Sí. Marco Antonio es muy leal a Cleopatra, aunque se casa con la hermana de César para encontrar el equilibrio y hacer las paces con César. Cleopatra, que representa la pasión absoluta, se vuelve loca…Antonio es infiel a Cleopatra pero no deja de serle leal. Hay una lealtad hacia ella que va al más allá.

«Shakespeare le da a Marco Antonio una dimensión más humana. No sólo lo salva sino que le da dimensión de gran personaje…»

-¿Crees que Shakespeare ennoblece las cualidades humanas de Marco Antonio? ¿Por qué?

La verdad es que en escena he sido Hamlet, he sido Ricardo III, he sido Coriolano, entre otros personajes de Shakespeare y, aunque es el autor que más he representado, es del que menos sé. Shakespeare tiene unos códigos que te obligan a dar un salto en el vacío y es un autor que te pide un gran esfuerzo. En el tiempo que hemos estado ensayando en Madrid, desde que la representamos en Mérida, hemos vuelto a encontrar nuevos matices. Es un privilegio. Muchas escenas podrían ser una obra en sí misma.

Pero, si es cierto, que Plutarco pone en evidencia a Antonio, resalta su inconsistencia y su bajeza y Shakespeare le da una dimensión más humana. No sólo lo salva sino que le da dimensión de gran personaje. Esta función termina bien porque la idea de vida de los dos protagonistas solo la pueden desarrollar en la eternidad. Es una obra de final feliz, en contraposición a Romeo y Julieta.

«Me gustaría que los espectadores sientan que también somos parte de esa dualidad entre lo visceral y lo racional, entre el alma y el cuerpo, que sean partícipes de esas contradicciones…»

-Comenta José Carlos Plaza, el director, que “esta obra habla de que en esta vida hay que vivir todas las pasiones y todos los momentos. Que esta vida hay que vivirla a tragos”, ¿estás de acuerdo con él?

Sí. Marco Antonio entra en la vida con plenitud, en el mundo de las pasiones de Egipto. A veces estos personajes se van al extremo. Se permiten equivocarse, se mojan, se equivocan de nuevo, se tiran a la piscina. Personalmente considero que el sentido de la vida está en el equilibrio: en estar abierto a todo pero controlando tu propia vida, hay que escucharse y dejar espacio a todo lo que a uno le pasa. Uno no es responsable por lo que siente sino por lo que hace. Tú puedes desear matar a alguien y otra cosa es que lo hagas. Pero debemos estar abiertos a sentirlo todo. A veces estamos tan encasillados y tan autofrenados.

-¿Qué mensaje te gustaría que se lleve el público que vea esta obra en Madrid?

Que los espectadores sientan que también somos parte de esa dualidad entre lo visceral y lo racional, entre el alma y el cuerpo, que sean partícipes de esas contradicciones. Que quede como algo que les ha removido y que les ha cuestionado. Que se reconozcan en los personajes.

Hacemos teatro contemporáneo con textos clásicos. El Teatro solo puede ser contemporáneo. Yo lo viví así desde que empecé a hacer teatro con 21 años. Estos textos ahora son más necesarios que nunca porque apelan al alma y al ser.

“Antonio y Cleopatra” es llevada a escena también por Ana Belén, Ernesto Arias, Rafa Castejón, Fernando San Segundo, Elvira Cuadrupani, Javier Bermejo, José Cobertera, Israel Frías, Carlos Martínez Abarca, Luis Rallo y Olga Rodríguez.

-¿Cuáles van a ser las principales novedades de esta temporada que empieza en la Compañía Nacional de Teatro Clásico?

Estamos consolidando nuestra mirada sobre los clásicos centrados en el Siglo de Oro. Queremos saber de dónde venimos, con que autores coexistimos, con Shakespeare y con Lope de Vega. Seguiremos rompiendo el aislamiento del Siglo de Oro y también tendremos a autoras del siglo XIX. Nos interesa la mirada de los dramaturgos contemporáneos de los textos básicos. Como el año pasado hicimos con Sergio Blanco o con Alberto Conejero, este año lo haremos con Josep Mª Miró. Queremos que todas las franjas de edad sientan que éste es su Teatro. No sólos los incondicionales de la CNTC, que también queremos que sigan viniendo a la Comedia. Estaría satisfecho si podemos llevar a cabo la temporada entera, sin contratiempos. Y que siga pasando en este espacio público y que se consolide nuestra voluntad de servicio y a favor de nuestro Patrimonio. Hasta el 7 de Noviembre. Teatro de la Comedia. Programación Archivos – Compañía Nacional de Teatro Clásico (mcu.es)