La pedagogía de esta veterana escuela parte del Movimiento, la Interpretación, la Improvisación y la Creación. Estudian las máscaras y la Commedia dell’Arte, el análisis del texto, el grotesco, el drama, el clown y la tragedia. Arturo Bernal es su director.

-¿Cuáles son los pilares de la enseñanza de tu escuela? ¿Dónde se inicia el recorrido y donde finaliza?

Nuestra pedagogía se basa en tres pilares fundamentales. El primero es el Movimiento que guía todo el proceso. Lo subdividimos en las materias de Danza Contemporánea, Técnica Vocal, Análisis de Movimiento cotidiano y extra-cotidiano, Coro e Improvisación Vocal y Elenco-Composición. El segundo pilar es la Interpretación y la Improvisación, que se imparten todos los días y que hacen avanzar el programa. El tercero nos define como escuela, y es la Creación. Nosotros no formamos exclusivamente a intérpretes, también formamos a creadores y creadoras. Cada semana, sin excepción, el alumnado debe mostrar los trabajos que han preparado. La creación evoluciona con el programa y, en el segundo año, las alumnas y los alumnos están en un continuo confrontamiento con el público con el fin de perfeccionar qué quieren decir y cómo lo quieren decir.

“Nuestro primer curso profesional representa al ARTE en mayúsculas y el segundo año profesional se dedica exclusivamente al juego y la estructura teatral”

-En la información de tu escuela se dice que también formais a iluminadores, dramaturgos, escenógrafos. A creadores y creadoras escénicos…

En el momento en el que estudias de manera objetiva la naturaleza, el arte pictórico, la música, las emociones o la abstracción no estás mostrando solamente las bases del teatro. Muestras también las bases del fondo y de la estética del Arte. Siempre digo que nuestro primer curso profesional representa al ARTE en mayúsculas y que el segundo año profesional se dedica exclusivamente al juego y la estructura teatral.

Una de las particularidades de mi escuela es que cada género y cada estilo se enseñan de una manera distinta. No hay una sola forma que sea capaz de abordar un estudio tan poliédrico y complejo como es el estudio teatral.

“Cada tipo de máscara propone una profundización sobre algún aspecto fundamental de la creación y la interpretación”

-Jacques Lecoq propuso la máscara como parte esencial del aprendizaje actoral. ¿Desde qué lugar propones el estudio de los diferentes tipos de máscaras?

Actualmente la máscara está de moda y compañías como Family Floz (máscara expresiva) o el Piccolo Teatro de Milano con su “Arlequino, servidor de dos amos” giran por los cuatro rincones mostrando la grandeza de este teatro. Mi relación con las máscaras es muy estrecha. Las descubrí en 1997 y su magia me sigue fascinando. Realizo personalmente algunas de las máscaras de mi escuela y establezco colaboraciones con mascareros de todo el mundo para dirigir el proceso de construcción. Mi objetivo es que las máscaras que “juegan” en mi escuela hayan pasado todas por mi mano. Quiero que la alumna y el alumno transiten por lugares ya transitados por mí.

“En mi escuela cada género y cada estilo se enseñan de una manera distinta”

-¿Qué otras bases seguís en vuestra Escuela?

El teatro de objetos, la performance, el cabaret, el drama abstracto, la autoficción, el teatro documental son nuevas formas que abordamos dentro de los grandes géneros teatrales. Rompemos barreras, componemos un nuevo teatro acorde con la sensibilidad contemporánea, sin perder los orígenes del teatro gestual y toda la grandeza que ello conlleva.

-¿Cada máscara descubre un lugar diferente al alumnado o se trata de lugares comunes?

Cada tipo de máscara propone una profundización sobre algún aspecto fundamental de la creación y la interpretación. La máscara neutra es presencia, disponibilidad, pre-expresión, espacio y tonicidad. La máscara larvaria es vulnerabilidad, ingenuidad, apertura, escucha, resonancia y transformación. La máscara expresiva es carácter, arquetipo y profundidad emocional. La media máscara y la commedia dell’arte abren la puerta a la comicidad, a la flexibilidad interpretativa, al juego, la necesidad, la supervivencia y la locura. Por último el clown, la máscara más pequeña del mundo, se dirige hacia uno mismo. Hacia la autoficción y la estupidez que todas llevamos dentro.

“La dramaturgia del Movimiento es aquella que no parte de un texto dramático…”

 

-¿Cuáles crees que son los pilares fundamentales que, después de 40 años, siguen intactos en la pedagogía que Lecoq propuso, y cuáles propones que deben ser revisados?

No podemos negar la gigantesca aportación que realizó Jacques Lecoq a la pedagogía teatral del s.XX. Fue el único que recogió, analizó y sistematizó toda una tradición que había sido perdida y olvidada. El triunfo del naturalismo en la escena europea provocó una hecatombe del denominado “gran teatro” y Jacques Lecoq supo que la teatralidad era mucho más compleja que la ausencia de código y de forma que proponía el naturalismo. Así, el Clown fue introducido por él. El Bufón también. El estudio de la Tragedia, la Máscara Neutra o Expresiva.

Pero ahora la necesidad tiene que ver con aunar diferentes formas de pensamiento, con eliminar los dogmas y con descubrir materias y vocabulario que completen la visión de un teatro total e inclusivo.

En el primer año de escuela profundizas en el estudio del cuerpo en Movimiento en el espacio. ¿Qué significan la pre-expresividad y el fondo poético común?

La pre-expresión puede definirse como la preparación psico-física, vocal, corporal y espacial que un artista escénico debe realizar para conseguir la excelencia interpretativa. Desde este lugar, el proceso empieza con la máscara neutra, la madre de todas las máscaras, y la que marca la base de todo el proceso de descubrimiento del cuerpo presente en el espacio. El estudio de la naturaleza y del arte es una consecuencia lógica del estudio de la máscara neutra. A través de la abstracción descubrimos el abecedario teatral y preparamos al cuerpo y a la voz para abordar los géneros teatrales. Los animales y los elementos nos acercan a la construcción del personaje, las materias a la atmósfera y a las calidades, los colores son el inicio del análisis del arte pictórico al servicio de la escena. Una monografía profunda que sienta la bases de la dinámica, la dramaturgia, la dirección y la interpretación.

-En el segundo año de escuela se estudian los estilos: la Tragedia, el Melodrama, la Comedia, el Grotesco…

En la Tragedia hacemos referencia a la imposibilidad de solucionar el conflicto, a la relación con el destino, al rito y la violencia. Sin embargo, en el Melodrama nos centramos en la verdad de la emoción, en el individuo y en las relaciones sociales. Más allá de simplificar en unas líneas el fondo de cada territorio, me gustaría destacar que lo más importante es que el alumnado entienda que, cada lugar, nos revela una parte esencial del teatro. Que cada territorio busca provocar algo muy distinto en el espectador y que es imprescindible pasar por todos ellos para encontrar las afinidades y los retos.

-Cuando conoces a un nuevo alumno supongo que intuyes muchas cosas, ¿Cuáles son las cualidades más importantes que debe tener una alumna o alumno para ser un futuro/a creador/a escénico?

Por supuesto que puedes intuir muchas cosas, pero esa intuición hay que dejarla un poco de lado. Lo que he aprendido con los años es que los alumnos y las alumnas tienen una capacidad abrumadora de sorprender, de girar 180 grados y de brillar en el momento menos esperado. Debo estar enamorado de mis alumnos, es la única manera para que ellos y ellas sean capaces de romper sus barreras. Que estén en un lugar de protección y libertad. Las cualidades las van descubriendo con el paso del tiempo. Algunas personas son especialmente analíticas, otras tienen una gran capacidad de juego, otras son constantes y asertivas. No creo que haya unas cualidades únicas para ser creador o creadora. El teatro es tan amplio que caben muchas cualidades. Lo que sí puedo decir es que la pereza, el miedo y la incredulidad son los grandes enemigos y hay que gestionarlos bien para poder realizar con éxito los dos años de mi escuela.

-Muchas veces se relaciona al Bufón y el Clown como dos estilos paralelos, cuyo objetivo fundamental es la comedia. ¿Cuál es tu visión?

En absoluto. Decir que el Clown y el Bufón son primos hermanos no es cierto. El Clown está mucho más cerca del Melodrama y el Bufón de la Tragedia. El objetivo del Clown es hacer reír. El objetivo del Bufón es ayudar a la humanidad, con comicidad o sin ella. El Clown es horizontal. El Bufón es vertical. El Clown habla de la estupidez de la persona. El Bufón es un ser casi divino de la más atronadora inteligencia. Estos dos estilos son el blanco y el negro, literalmente.

-¿Qué significa “la Dramaturgia del Movimiento”?

Es un término relativamente nuevo. Lleva usándose muchos años pero solamente ahora empieza a coger el terreno que siempre le perteneció. La dramaturgia del Movimiento es aquella que no parte de un texto dramático. No hay una manera específica de crear a partir del Movimiento pero sí hay algunos criterios comunes. Es imprescindible usar referencias de algún tipo: pictóricas, fotográficas, de objetos e imaginar una forma de abordar el trabajo. Todo ello con la vista puesta en qué quiero contar, por supuesto. Lo importante de una dramaturgia física es que el equipo humano no puede ser exclusivamente intérprete. Debe tener una gran capacidad para el juego, la improvisación, pero también para el análisis y la observación. La dramaturgia del Movimiento es utilizada constantemente en el terreno circense y en la danza. También en el teatro más abstracto o simbólico. Cada año tengo más alumnos procedentes de estos territorios y es un placer descubrir que las inquietudes artísticas son más complejas con las nuevas generaciones.

-¿Crees que el panorama de la formación teatral en España ha cambiado mucho desde que fuiste estudiante?

Mi etapa de estudiante fue hace más de 20 años y además me formé en París, Bruselas, Barcelona y Madrid, principalmente. Pero sí puedo decir que si hubiera existido una escuela como la mía no me hubiera ido tan lejos. En estos momentos el paisaje es bien distinto, las inquietudes de los futuros artistas son más extensas. Lo único que en estos momentos no me agrada en absoluto es que no se prima la formación integral, sino por módulos o trimestres. No creo que una formación seria pueda simplificarse tanto. En cualquier caso, la oferta en Madrid crea un semillero inmejorable para el Arte en este país. www.escueladeteatroarturobernal.com