Beatriz Carvajal, Jesús Castejón, Juan Gea y Beatriz Arjona protagonizan esta comedia sobre las ganas de vivir a cualquier edad. Oriol Tarrason ha escrito y dirigido esta función en honor a su abuela Consol que, al igual que la protagonista de la obra, a los 70 años decidió llamarse Solange. Una producción de LaZona. Hablamos con Beatriz Carvajal. 

-Tiene setenta y cuatro años y se llama Marta. Pero a ella nunca le gustó ese nombre. A partir de hoy se llamará Solange. Decidida a cambiar de vida se dispone a convencer a Ernesto y Mateo, sus viejos y apáticos amigos, de que a los tres todavía les queda mucho por vivir… 
Marta es una mujer que acepta su edad, pero no acepta que no pueda tener ilusión, ganas de vivir y de estar viva, y así se lo transmite a los que la rodean. Lucha para que salgan del letargo y hagan cosas distintas. Es una función en la que se habla de sexo, de la eutanasia, de muchos temas, pero en un tono muy libre.

-¿Cómo se siente Marta para decidir que necesita cambiar de vida?
Ella se acaba de quedar viuda y se siente sola. Piensa que tiene dos opciones: quedarse a vivir en casa de su hija, aletargada y marchitándose, o intentar rehacer su vida y hacer cosas que le hagan sentir viva. Y decide vivir. Vende su casa y se va a una residencia porque ella lo decide, a conocer a
gente y a intentarser feliz.

-¿Qué descubrirá la nueva Solange?
Que la vida para la gente mayor es posible, que con la edad no se pierden ni las ganas de vivir ni de enamorarse ni de nada. Descubre que ha hecho bien en intentar hacerlo de otra manera.

-“Cuando un niño pequeño, a pesar de sus esfuerzos, no consigue expresar lo que quiere y anda lento y vacilante, nos provoca admiración, risa y nos despierta una paciencia infinita. Pero cuando uno de nuestros abuelos arrastra los pies con esfuerzo por el pasillo de casa y se le olvidan las palabras, esa paciencia infinita se convierte en desazón y a veces incluso nos irrita”, comenta Tarrason sobre la obra, ¿qué dirías tú al respecto?
Tiene razón. Pero hay que pensar que a un niño hay que ayudarle a que crezca y a una persona mayor tienes que ayudarle a vivir bien sus últimos años. Hay que quererles mucho y ayudarles mucho.

-Además de hablarnos de la vejez como una etapa más de la vida, lejos de prejuicios y estereotipos, ¿de qué otros temas crees que nos habla?
Habla de la amistad, de la soledad, del abandono y del amor.

-Has trabajado con Oriol Tarrason como compañero, pero ahora es tu director. ¿Qué has descubierto de él?
Oriol es muy buen director y es muy de agradecer porque todos necesitamos la visión exterior. Puedes pensar que tienes concebido tu personaje de una manera estupenda y desde fuera se ve de otra forma.
-¿Qué tipo de humor hay en escena?
Un humor muy inteligente, muy del autor.

-En el cartel publicitario de “Otra vida” el columpio es el elemento principal. ¿Qué representa este columpio en la historia de la función?
Las ganas de vivir. No se trata de vivir como niños sino de no quedarse envejeciendo sin intentar otras cosas.