«Privacidad» es un documental, es una comedia, es un drama, es una fotografía, es magia, es un espejo, es usted, es jugar. Es un espectáculo que le plantea al público preguntas como ¿Qué precio pagamos por tener acceso al mundo digital? ¿Dónde ponemos nuestro límite? ¿Toda esta explosión tecnológica nos acerca de verdad a los demás o lo único que hace es alejarnos cada vez más de la realidad?”. Con estas frases define Esteve Ferrer, su director y adaptador, esta interesantísima y divertida función que triunfa en Madrid con un gran elenco formado por Adrián Lastra, Chema del Barco, Candela Serrat, Canco Rodríguez, Juanan Lumbreras y Rocío Calvo. Charlamos con CANDELA SERRAT

-Preséntanos a Jill, Sherry Turkle y Ujala Seghal, los personajes que interpretas y hablanos sobre su relación con el escritor…
Jill es una profesora de Historia de la Universidad de Harvard que ayudará al escritor a que tenga toda la información que necesita para continuar en su viaje. Sherry Turkle es una compañera del escritor que le da su punto de vista sobre lo que está ocurriendo y Ujala Seghal es una activista real que representa la lucha política de la juventud de EE.UU. contra el totalitarismo de la era Trump.
Las tres mujeres son expertas en su profesión, son jefas y son reales.


-Esteve Ferrer comenta que “cada uno debe plantearse un debate personal e intransferible en el ámbito de la privacidad de su casa. Nosotros lo que haremos será ayudarles e incitarles a hacerlo con un espectáculo teatral que aúna todo lo mejor que atesora el entretenimiento en directo”, ¿estás de acuerdo con él?
Sí. Nuestro objetivo es servirle de espejo al público, sin llevarle hacia un lado o hacia otro. O decirle “esto está bien” o “esto está mal”. Todos los personajes que hay en la función tienen diferentes puntos de vista sobre las consecuencias de la extrema digitalización social. Plantean a los espectadores que no todo es «muy bueno» en el uso de la tecnología. Que no hay que tener esa sensación de que si no estás conectado todo el día, te quedas atrás. Pero son los espectadores los que deben decidir.

«Todos los personajes que hay en la función tienen diferentes puntos de vista sobre las consecuencias de la extrema digitalización social. Pero son los espectadores los que deben decidir…»

-¿Cómo ha resuelto Ferrer las transiciones entre escenas y entre los muchos personajes que hay en el escenario?
El centro es el escritor que va haciendo un viaje que Esteve Ferrer ha sabido dirigir muy bien. Un viaje que se va convirtiendo en una inmensa bola de nieve hasta el inesperado final…

-¿Por qué consideras que esta función es diferente de otras?
Nunca he visto una función así. Es muy novedosa. La clave de esta función es que el público se siente muy partícipe de este viaje del escritor. Lo más importante es que los espectadores sientan que son el escritor, el protagonista, para que la experiencia sea completamente inmersiva y real. Sin esa participación, además, estaríamos ante “una clase de Tecnología”.

-Le planteáis al público lo que significa vivir en esta era tecnológica pero desde un punto de vista humorístico, ¿no es así?

Es una explicación muy profunda sobre lo que significa el vivir en esta época o sobre lo que hay detrás de estar inmerso en las redes sociales. Le planteamos preguntas como «¿Quién se enriquece con todo esto? ¿Por qué y para qué se han creado?. Pero la mayoría de las escenas de la función tienen una visión de comedia, con mucho humor.

-¿Qué destacarías de la impactante y tecnológica escenografía en la que, entre otros elementos, hay videoproyecciones con luces, láser, videomappings?
La escenografía es envolvente. Necesaria para representar esta función. Con las videoproyecciones, los mappings y los juegos de luces, el público se siente más familiarizado con lo que le narramos en escena. Teatro Marquina. Más información en Privacidad, la obra de teatro | Madrid, Bilbao. Entradas aquí. (planletsgo.com)