Carmen Maura protagoniza esta función junto a Dafnis Balduz. Es un canto a la vida (según lo define su autor Guillem Clua) en el que los dos protagonistas deberán elegir entre el amor o el odio. Una historia muy humana, llena de emociones, que habla de la urgente necesidad social de empatizar y de la comunicación entre padres e hijos y que esconde pequeños “secretos” que mantienen expectante al público durante toda la función. Una producción de la Zona dirigida por Josep María Mestres.

Recuperamos la entrevista que le hicimos a CARMEN MAURA cuando se estrenó “La golondrina” en este mismo  Teatro.

-¿Por qué no pudiste rechazar el interpretar a Amelia, esta profesora de canto?
Porque cuando la leí sentí que había que interpretar esta función. Es la primera vez que habla una madre de esa forma tan abierta sobre el tener un hijo homosexual. Habla sobre lo que implica tener hijos, sobre la necesidad en esta sociedad en la que vivimos de comunicarse, sobre elegir entre el amor o el odio. No es fácil encontrar una función que cale tanto entre el público. Al espectador le sorprende constantemente. Mucha gente se nos acerca y nos dice “He llamado a mi madre o a mi amiga o a mi mujer para decirle que la quiero”. Da mucho gusto provocar en el público la necesidad de comunicarse con los seres queridos o cercanos. La obra tiene momentos “cómicos” también por el desencuentro entre ambos personajes y es un drama esperanzador. 

La función narra que Amelia, una severa profesora de canto, recibe en su casa a Ramón, un hombre que desea mejorar su técnica vocal para cantar en el memorial de su madre fallecida recientemente. La canción elegida es “La golondrina”. Tiene un significado especial para ambos. A pesar de sus reticencias iniciales y, ante la insistencia del joven, Amelia accede a darle una primera clase. Pero pronto se descubrirá que Ramón es un “ser abierto en canal” por la pérdida de un ser querido que no ha conseguido superar y por sus frustraciones personales. Éste es el inicio de esta función escrita por Guillem Clua, basada en el ataque terrorista del bar Pulse de Orlando (EEUU) y en la que resuenan las tragedias de otros atentados.

* ¿Cómo es la personalidad de Amelia?
Es una mujer que está muy sola y muy triste. Cuando empieza la función está relajada. Pero la relación que inicia con el personaje de Ramón la irá trastocando…

– Dice Guillem Clua que “Cuando Amelia y Ramón se conocen, tienen dos caminos ante sí: pueden elegir odiarse o caminar juntos”, ¿qué nos puedes decir al respecto?
Esta función está llena de emociones y reclama la empatía hacia el otro. Se solucionarían muchas cosas y se acabaría con muchos problemas si nos pusiéramos en el lugar del otro. Los personajes, como en la vida real, van a decidir si se radicalizan o no. También ellos están en polos opuestos en muchas facetas de la vida.

-¿Qué es lo que más te ha sorprendido de la reacción del público en los meses en los que estuvisteis de gira con esta obra?
Es una gozada hacer Teatro con los espectadores tan entregados. Desde el principio yo quería hacer gira con la obra. La mitad de los espectadores no sabe lo que van a ver. Sobre todo en las ciudades pequeñas, el público va al Teatro como una fiesta y salen muy contentos al haberla visto. Y ahora estoy encantada de estar con esta obra en Madrid.

-¿Todavía sientes nervios o mariposas en el estómago antes de salir a escena?
No. Cuando empecé a hacer Teatro sí me ponía nerviosa. La actriz Ana Fernández me aconsejó un día (cuando yo estaba protagonizando “Carlota” en 2014): “Hazlo como si fuera una toma muy larga de cine”. He conseguido salir relajada y es como si no existiera el público. Trabajo mucho mejor sin nervios. Bueno, la verdad, es que no sé hacerlo de otra manera. Pero también me sigue impresionando el murmullo del patio de butacas que es diferente en cada ciudad. Me gusta también estar mucho antes en el Teatro y habitualmente mi compañero y yo pasamos el texto antes de hacer la función. Los momentos de maquillaje y peluquería me relajan mucho también. Teatro Infanta Isabel. www.teatroinfantaisabel.es