Andrés Lima como director y las actrices Carmen Machi, Nathalie Poza y Carolina Yuste como protagonistas le dan voz a algunas mujeres que ejercen “la más antigua de las profesiones del Mundo” e invitan al espectador a conocer ese Mundo tan “oculto” como presente constantemente en nuestra sociedad. Le invitan a compartir con sus personajes inspirados en personas reales, sus reflexiones, sus emociones, sus sentimientos, sus vivencias. Y le invitan a conocer los escalofriantes datos de este controvertido Mundo, las diferentes posturas y motivaciones de las prostitutas, de los/as defensores del Abolicionismo y los/as de la Legalización. Un espectáculo teatral, ambientado en un espacio que recuerda a un cabaret y/o a una Revista, y apoyado por unas magníficas proyecciones. Hablamos con Carolina Yuste sobre esta función que regresa ahora a Madrid.

– Antes de empezar los ensayos de esta función las tres actrices, el director y el equipo fuisteis a entrevistar a las prostitutas que están en las calles o en las Rotondas de los Polígonos, hablasteis con escorts y con algunas mujeres que trabajan en Clubs… 

Sí, porque para darles voz y para ponerse en su piel el director y su equipo pensaron que lo mejor es que ellas nos contasen su situación y sus vivencias. Como dice Andrés: “hablar de Prostitución desde la calle al escenario”. Los personajes que aparecen en escena están basados en personas que existen en la realidad. Tenemos conversaciones reales y decimos muchas palabras que han salido de sus bocas cuando hemos hablado con ellas sobre cómo han ido aprendiendo a moverse en ese Mundo, sobre sus problemas para sobrevivir, para alquilar una vivienda, para tener la custodia de un hijo. Y la mayoría son personas muy claras, muy directas y muchas tienen mucho sentido del humor, además.

Sobre la obra, Andrés Lima nos ha comentado que: “Todos los personajes están basados en testimonios de personas reales sobre los que Albert Boronat y yo hemos escrito la dramaturgia. Como los testimonios de Ana María, Isabela, Lucía, Alexa, Alicia, Lukas y la Sra. Rius. Las actrices le hablarán a los espectadores directamente, sin cuarta pared. Les harán partícipes directos de lo que está ocurriendo en escena. También nos hemos basado en textos de Virginie Despentes (“Durmiendo con el enemigo”, “Imposible violar a una mujer tan viciosa”), Amelia Tiganus (“La rebelión de las putas”) y Juan Cavestany (“Natural”) ”.

 

– ¿A quiénes da voz en escena Carolina Yuste?

A Lucía, que es una chica joven, de veintitantos años, que estudia Derecho Laboral y que, como muchas mujeres que tienen pocos recursos para costearse la carrera, se prostituye. Defiende la idea de considerarse “trabajadora sexual” y lo defiende en primera persona.

También interpreto un monólogo en primera persona de una mujer sin nombre que fue violada y que es el ejemplo de lo que se sufre cuando te ha ocurrido algo así y de cómo los hombres imponen su dominio. Soy también un chapero homosexual que se llama LuKas y doy vida a Fany que es una prostituta del polígono de Marconi (Villaverde-Madrid) que tiene muchos conflictos.

– ¿Cuál es la principal motivación por la que cada día te subes al escenario interpretando a estos personajes?

A mí me gustaría, sobre todo, que el público destigmatice la figura de la “mujer prostituida”. Les diría: “Escucha a estas mujeres. Hazte a un lado, da espacio a que las putas hablen y ofrezcan otros puntos de vista”. Creo que es importante porque de las putas hay un gran desconocimiento y muchos prejuicios, somos incapaces como sociedad de ver a la mujer que se esconde tras la máscara de la puta. Detrás de las prostitutas hay mujeres muy diversas y muy dispares. Con necesidades, con vidas muy complejas y realidades muy diferentes, aunque en muchas de ellas subyace la necesidad económica y la desigualdad, relacionada, entre otros temas, con la inmigración, el control de las fronteras…

-Dice Andrés Lima que “La obra no intenta conciliar, pretende que haya opiniones y voces de todos los frentes, que cada voz sea muy radical en lo suyo porque el público tiene que informarse de todo, removerse y sacar sus propias conclusiones…”, ¿estás de acuerdo?

Sí. Es una obra que genera un debate sobre la sociedad en la que vivimos, sobre la que queremos y sobre el lugar en el que nos colocamos en ella. Creo que Andrés Lima y Juan Cavestany, sus autores, quieren transmitir “no me digas lo que debo pensar porque hay opiniones para todos los gustos. Hay muchas voces diferentes a las que hay que darles su espacio y, a partir de ahí, generar un debate o un diálogo”.

-¿Ha variado tu opinión sobre lo que se debería cambiar respecto a la prostitución y a esta industria del sexo?

Yo tenía muchos prejuicios antes de empezar con esta función y creía que tenía unas ideas clarisímas sobre este tema. Pero era una opinión desde un lugar de privilegio absoluto porque no he tenido que trabajar en esto. Mis principios e ideas se fueron desmoronando, volviéndose a construir y a desmoronar…

Sólo estoy segura de tres cuestiones: necesitamos que se imparta una educación feminista y sexual desde jóvenes, tanto en el hogar como en la escuela. Hay que proteger a las mujeres que la ejercen e ir a por los proxenetas. Después, debatiremos si lo queremos considerar como un trabajo y hay que atajar de raiz la base del problema: la mercantilización del ser humano. Hay que meterse a deguello con la trata de blancas porque me revuelve el alma. Hay muchas menores que son empujadas, obligadas a prostituirse, al contraer unas deudas con proxenetas. Y no entiendo por qué hay hombres que saben perfectamente cuál es la situación de estas niñas/mujeres y aún así deciden pagar por tener sexo con ellas.

– ¿Cuál es esa parte del texto de la que siempre te acordarás y que te encanta?

Hay muchos fragmentos maravillosos. Pero me encanta uno que dice Nathalie Poza en la función: “Es hora de que comience la revuelta de las putas. Pero solas no podemos. Las putas necesitamos que los feminismos pongan esta cuestión en el centro y que se convierta en un problema social de primer orden”.

– Andrés Lima y Albert Boronat son los responsables de la dramaturgia, ¿Cómo han resuelto la puesta en escena y las transiciones?

La puesta en escena recuerda el género de la revista española o del cabaret. Transita entre diferentes monólogos, conversaciones y escenas en las que interactuamos con el público dentro de un cubo que va girando y sobre el que hay proyecciones durante casi toda la función. Antes rompíamos la cuarta pared pero ahora no podemos. Y estamos muchas veces con mascarillas para interpretar a estas mujeres y/o hombres. También cantamos en escena y Laia Vallés y Bru Ferri (del 23 al 28 de marzo) nos acompañan tocando el piano. Y hay un Video que se llama “Natural” en el que aparece Lucía Juárez.

-¿Qué te está aportando el trabajar con Carmen, Nathalie y Andrés?

Yo iba a ver las funciones de Andrés Lima porque me parecían “lo más”. Y tenerle ahora como director es un sueño. Es lo más increíble que he hecho profesionalmente. El Teatro me fascina y estar con ellas en escena y descubrir que, no sólo son de las mejores profesionales que hay en España sino que también son muy generosas y tienen un gran corazón, me está aportando mucho como persona. Me han recibido con los brazos abiertos y siempre me están apoyando y enseñando. Del 13 de marzo al 11 de abril. Naves del Español. Sala Fernando Arrabal. www.teatroespanol.es

CAROLINA YUSTE es una actriz nacida en Badajoz en 1991, tras formarse en Madrid en la Real Escuela Superior de Arte Dramático y en el centro de investigación teatral La Manada, empezó a trabajar en teatro con Las brujas (2012). En 2016, Carolina Yuste llega a la pequeña pantalla con el papel de Dorita en “La sonata del silencio”. En 2017 participa en el rodaje de “Carmen y Lola”, dirigida por Arantxa Echevarría, interpretando a Paqui, personaje que le valió en 2019 el Goya a la Mejor actriz de reparto. En 2018 formó parte del reparto de la película “Quién te cantará” de Carlos Vermut y de la serie “Brigada Costa del Sol”. En teatro participa en “Hablar por hablar”, bajo la dirección de Fernando Sánchez Cabezudo y a principios de 2019 estrenaba “Suaves”, junto a Esther Ortega, en el Teatro Pavón Kamikaze. En 2020 ha participado en la película de Daniel Calparsoro “Hasta el cielo”, en “La familia perfecta”, dirigida por Arantxa Echevarría, en “Chavalas”, dirigida por Carol Rodríguez Colás y en “el Cover”, dirigida por Secun de la Rosa, entre otras.