La actriz protagoniza y ha producido esta función que nos habla de recuperar los sueños propios, de tener una identidad vital propia, de pelear por la libertad. Comparte escenario con Miguel Ángel Muñoz en esta obra escrita, adaptada y dirigida por Vanessa Montfort.

 

Esta función nos narra que “Marina realiza una ruta marítima de ocho días por el Mediterráneo a bordo del “Peter Pan” para esparcir las cenizas de su marido Óscar en Tánger. Está sola en el mar sin saber qué hacer sin las indicaciones de él…”
Marina va en el barco con sus propios miedos y sus propias fieras. Él le ha dejado instrucciones en un ordenador para ese viaje. Luego empieza a escucharle en su cabeza. El personaje de su marido le dice todas las cosas que ella no se atreve a decir. Después le ve y Marina aprovecha para decirle lo que nunca le dijo. Al principio de la obra ella quiere sacar el barco solo unos minutitos, a una corta distancia. Pero después se atreve a emprender ese viaje, a enfrentarse a la tormenta del mar que es también su tormenta emocional y física.

-¿Qué personalidad tiene Marina?
Siempre ha sido una mujer muy cobarde, a la que nadie le dijo que “ella podía vivir por ella misma”, pero ahora va a tomar el timón de su vida. Es una mujer que se va a enfrentar al miedo a vivir y a confiar en que ella puede ser autosuficiente. Con este personaje he descubierto que, a veces, no somos capaces de vivir porque no nos atrevemos. A veces le damos la espalda a vivir. Tenemos miedo a atravesar la Tormenta. Marina me ha ayudado a avanzar. Marina es una antiheroina porque es mucho más fácil entregarle a alguien el timón de tu vida. Pero Vanessa y yo hemos descubierto una nueva Marina que es valiente.


-En la escenografía destaca un barco que se llama “Peter Pan” que se mece en el escenario, ¿qué simboliza este barco?
A este barco le llamamos “nuestro cascarón” porque es una metáfora de la fragilidad en la que está Marina ante ese mar inmenso y ante esa tormenta. Pero también demuestra que “Si confías, al final atraviesas la tormenta”. La escenografía es de Curt Allen Wilmer y Leticia Gañán. Es muy estética, es auténtica. Es como el mar, como la vida, en movimiento. Si él se mueve, el barco se mueve y si me muevo yo, el barco también se mueve. También se eleva en la tormenta. Es muy teatral. Con telas, sonidos y la iluminación de Valentín Álvarez escenificamos la tormenta.

-Esta historia es muy emotiva, sentimental y llena de frases reflexivas y motivantes. ¿Con qué tres frases de la historia te quedarías tú?
El que dice las frases brutales es Óscar (que interpreta Miguel Ángel Muñoz). Hay un par de frases de Marina que me encantan: “Tu lo decides siempre y es verdad. La mar nunca se detiene. Siempre está en movimiento”.
“El pesimista se queja del viento. El optimista espera a que cambie. El realista ajusta las velas. Y eso voy a hacer yo. Es la diferencia entre seguir viviendo y ahogarse…”
Y hay un diálogo con Óscar en el que le dice: “Como la vida. Hay que seguir reaccionando a ella. Siempre alerta, Marina, siempre en movimiento…”

-Miguel Ángel Muñoz comparte escenario contigo interpretando a Óscar, ¿Qué destacarías de él como actor?
Es un actor que “se tira a la piscina”. No cuestiona jamás una indicación y va a muerte con todo lo que le proponen. Es muy divertido y generoso también.

-En la presentación de esta función se comenta que es “heredera del espíritu de “El viejo y el mar”, de “La odisea” y de “Cinco horas con Mario”…
Son palabras de Vanessa Montfort. Se refiere al monólogo de “Cinco horas con Mario”. Ella se da cuenta, verbalizándolo, de cosas que sabía y que nunca reconoció. Es como “El viejo y el mar” porque Marina habla consigo misma. Él mueve las cosas del barco y “La odisea” se cita mucho. A Óscar le gustaba mucho la Literatura y hablaba mucho de “La Odisea”.

-¿Es necesario ser la productora de una función en la actualidad para llevarla adelante?
Sí. Es la manera de llevar a escena un texto que consideras que es un regalo para el público. Es la obra que a mí me gustaría ver. Está lleno de poesía, está todo muy cuidado y me gustaría que fuera la primera obra que ven muchas personas, como ya nos ha ocurrido. Nadie me lo va a ofrecer para que lo protagonice ni me lo va a producir o comprar. Creo que hay que contar con autores vivos y hablar de la actualidad y de la realidad. También es un espectáculo que pueden ver adolescentes con sus padres.
-¿Qué ventajas tiene para una actriz que la autora, la dramaturga y la directora teatral sean la misma persona?
Todas. Y es mi amiga también. Esta función surgió en una conversación de amigas. Vanessa Montfort es muy capaz de, cuando estamos en plena tormenta, llevar las riendas. Miguel Ángel ha trabajado mucho con ella también. Entre los tres le hemos ido dando vida a esta función.