Dan Jemmett es el dramaturgo y director de esta producción del Centro Dramático Nacional. Según él, “es una meditación sobre dos de los más apremiantes estados humanos de la existencia: el aburrimiento y el deseo. Es también un homenaje al trabajo de Heiner Müller y Rainer Werner, dos de los artistas más sorprendentemente originales del siglo XX.” La llevan a escena también José Luis Alcobendas, Valérie Crouzet, Clemente García, Violeta Linde, Julia Piera y Nico Romero.

DAVID LUQUE

-¿Cómo es tu personaje?

Está basado en Korbinian, uno de los protagonistas de la película “Atención a esa prostituta tan querida” de Fassbinder. Es el asistente del Director de la obra de Teatro y es “el chico para todo”. Es un hombre con el que todo el mundo se mete, al que el resto insulta, le hacen de menos, no le dejan formar parte de ese grupo de artistas. Está marginado por el resto. Pero él quiere hacer su propia obra de Teatro. Es un personaje muy entrañable porque él quiere hacer su trabajo y salir adelante.   

-Según Dan Jemmett, “La obra es una meditación sobre dos de los más apremiantes estados humanos de la existencia: el aburrimiento y el deseo”…

Sí. En la vida siempre estamos buscando un nuevo estímulo y cuando lo hemos llevado a cabo, necesitamos otro nuevo deseo. Y en el medio parece que estamos en una rutina que nos absorbe, en el estado del aburrimiento y estamos buscamos un nuevo deseo. La ausencia de deseo a veces lleva a la calma, aunque éste es también nuestro motor. La obra se centra en hablarnos del paso del tiempo, de cómo va cambiando el cuerpo con la edad, de cómo ese deseo se puede ver debilitado. También habla sobre la dominación, sobre la seducción. Se habla de temas muy interesantes y atemporales.

-Cuatro intérpretes esperan sentados en el vestíbulo de un teatro al Director de la obra en la que están en ese momento trabajando para continuar con los ensayos. La obra es “Cuarteto”. En ese ambigú también está presente el escritor, Heiner Müller, y una persona que atiende el bar…”

El público va a ver a una serie de personajes que esperan para llevar a cabo unos ensayos. Y será testigo de las relaciones que establecen entre ellos, tanto de atracción como de repulsa o de rechazo. Relaciones con diferentes status y en una situación en la que hay exigencia. Y vamos a ver al déspota del Director que juega con sus emociones y con sus ganas de trabajar como actores dentro de la ficción. Y todo va a desembocar en un desarrollo sorprendente.

 

-Para Jemmett, “Esta obra es también un homenaje al trabajo de Heiner Müller y Rainer Werner Fassbinder, considerados “dos de los artistas más sorprendentemente originales del siglo XX”. ¿Consideras tú que es también un homenaje?

Sí. Ambos reflejan en su obra la devastación social y moral que provocó la segunda Guerra Mundial. Ellos son artistas a los que hay prestar atención, fueron importantes y creo que Jemmett lo ha considerado también como un homenaje.

-¿Por qué crees que es diferente esta función?, ¿Por qué no debería perdérsela el público?

Jemmett es un inglés afincado en París que trabaja por todo el Mundo y su punto de vista es diferente. Y vincula dos obras alemanas que nos dan una visión de las cosas distinta a la que tenemos en España. Dan Jemmett es un Director maravilloso. Es una gran producción, con un estupendo elenco de actores, muy variado y que encarna a la perfección a los protagonistas.

-Una escena potente o muy importante de la obra se produce cuando…

Los personajes de la obra de Teatro que sucede en los años 70 deciden interpretar las escenas de “Cuarteto” de Heiner Müller. Entonces reinterpretan esta obra, cambian de vestuario y pasan a vestirse con toques de la Francia antes de la Revolución Francesa. Pero, a la vez, como si estuviesen en un búnker después de la Tercera Guerra Mundial. En esta combinación de formas de actuar llevan la escena a un sitio muy interesante.  La escenografía es una creación de Adán Torres, el vestuario es de Vanessa Actif y la Iluminación de Felipe Ramos. Fotografías de Luz Soria. Hasta el 23 de Junio. Teatro Valle Inclán.