“Es para mí un regalo contar, junto a Andrés Lima, a mi madre, a la suya, a las nuestras, al olvido, a los olvidos, al amor de esas madres y al nuestro, sus hijos. A ese recuerdo”. Con estas frases presenta Eduard Fernández “este viaje emocional entre el drama y la comedia, entre la vida y la muerte, entre el amor y el olvido” dirigido por Andrés Lima y basado en el texto de Santiago Loza.

-Dicen que Ana María, la protagonista de la obra, tiene algo que ver con tu madre…

Es una obra escrita por Santiago Loza hace años. Nosotros llamamos Ana María a su protagonista (aunque no la nombramos) porque así se llamaba mi madre. Le pedimos a Santiago que añadiera algunos textos de mis vivencias personales con mi madre.

En el texto la madre nos habla de su hijo (al que le cambiamos el nombre y pasó a llamarse Eduardo, como yo). También añadimos que era enclenque, que le costó desarrollarse, que tenía pies planos, que se hacía pipí hasta muy mayor. Esto es mío, personal. Hay algo en la relación madre-hijo en la obra original que tiene mucho que ver con mi relación con mi madre. Otras cosas no, como que el hijo es gay. Al marido de ella lo llamamos Jesús, como mi padre, y saldrán en escena algunos cuadros pintados por mi padre… Y también hemos acercado un poco más la obra a mí.

-¿Interpretar este personaje te supone superar algunos retos personales?

El primer reto es subirme a un escenario, el  segundo es estar solo arriba, haciendo mi primer monólogo (aunque me siento muy bien acompañado por Andrés Lima y su equipo).

El tercero es interpretar a una mujer y hay un cuarto que es lo que me toca personalmente por el parecido a mi relación con mi madre, a que mi madre murió en Barcelona durante la Pandemia y no pude asistir. Lo siento como un personaje muy personal. 

-Comenta Andrés Lima que “La perplejidad y el asombro recorren el relato, como si estuviera volviendo a nacer. Hacer  un  pastel  es  un acontecimiento, levantarse de la cama algo nuevo, sentir que ha vivido muchas veces sepultada por los demás y que lo que realmente le importa es amar. Pero a Ana María la vida se le escapa. Las palabras se le escapan”…

Es un proyecto que nació de mí y tiene algo de homenaje o despedida personal. Es un viaje, partiendo de lo más cotidiano, de la cocina, de los platos, del hablar como un madre por los codos.

Es un viaje por una vida en un solo día, es la despedida de ella del mundo. Una despedida bella, triste y creativa hacia una hermosa nada. Es la palabra, la poesía, el teatro, el amor y cinco canciones muy evocadoras.

Según ANDRÉS LIMA: “Todas las canciones de amor” es el relato de una mujer que, poco a poco, es consciente de que la vida está empezando a cambiar. De que lo que no entendemos empieza a tener sentido. De que lo más importante es el amor que tiene por su hijo, de que la vida vivida escondió muchas emociones, secretos, de que no nos da tiempo a entender lo que hacemos y menos lo que hacen los demás, nuestras parejas, nuestros amigos, nosotros mismos. La perplejidad y el asombro recorren su relato, como si estuviera volviendo a nacer. Sentir, es lo que quieren Ana María y Eduardo y Eduard y yo y todos los que hacemos esta función”

-¿Qué destacarías del trabajo de Andrés Lima como Director?

Es curioso porque nos conocemos desde hace muchos años pero es la primera vez que podemos trabajar juntos en Teatro. No descubro nada si digo que es un gran director. Hace tiempo ya hablamos de hacer un montaje juntos, pero hasta ahora no ha sido posible por los compromisos de cada uno. Yo quería y necesitaba estar acompañado y guiado por alguien cercano, con una gran humanidad y talento en el oficio. Creo que tanto Andrés como todo el equipo técnico están haciendo un trabajo genial. Absolutamente todos han unido su talento al servicio de nuestra historia y de nuestra protagonista. Realmente es muy emocionante.

La escenografía es de Beatriz San Juan y la Iluminación de Valentín Álvarez. Del 27 de Enero al 12 de Febrero. Teatros del Canal.