Eloy Arenas ha creado un espectáculo que combina humor, autocrítica, ironía y reflexión.

Recorre su propia vida a ritmo de batería y canciones, buscando los orígenes de la existencia a través del Big Bang o del Antiguo Testamento, hasta llegar a la IA (Inteligencia Artificial)

La duda es su motor y a través de ella discurre por las distintas fases de la edad, los conflictos internos, la sexualidad y sus ciclos. Viaja entre risas y revelaciones, denuncia al idioma inglés como especie invasora de nuestro español cotidiano: “Ya no tenemos sentimientos, tenemos feeling”.

Los conflictos con su asistenta virtual: Alexa, una clon de Annie Hall dotada de IA, se convierten en acaloradas discusiones sobre la actualidad, la moral, la ética, la posverdad y el lenguaje políticamente correcto para evitar la ira y el odio de los “ofendiditos”. Convierte la realidad en greguerías que hacen eco, como: “Un legionario se hace novio de la muerte y ésta le deja por otro”.

Ríe y reflexiona con su monólogo estrella, extraído de su libro Machistas Anónimos, publicado por Planeta, sobre Rocío Jurado, la inesperada precursora del «Me Too», que se inventó la canción reproche para optimizar de manera didáctica, la inoperancia técnica de algunos hombres en el sublime arte de amar más allá de los cinco segundos. Desde el 12 de julio. Teatro Maravillas.