Ana Belén Beas, Alejandro Tous, Guillermo López y Pablo Béjar llevan a escena esta función escrita y dirigida por Josep María Miró que recibió en 2011 el XXXVI Premi Born de teatro. Una obra que plantea interrogantes sobre los miedos contemporáneos, las relaciones humanas, los prejuicios y la confianza.

-¿Cómo es Anna, tu personaje?

Es la directora de la piscina en la que ocurre la historia de la función. Es una mujer muy ética, con un alto sentido de la responsabilidad, de intentar que todo esté perfecto. Con un alto compromiso con sus trabajadores Jordi y Héctor a los que considera como si fueran “sus hijos”. Les trata con exigencia para que esté todo ordenado y para que nada ponga en peligro a los niños que van a esas clases en la piscina. También tiene una gran carga emocional a su espalda por una desgracia personal que le ha ocurrido en su vida y que le hace reaccionar a veces de forma sorprendente.
“Habla sobre los sistemas de control, sobre la ética, sobre la exigencia de la sociedad a que tengamos una opinión de forma inmediata sobre todoy el peligro que esto tiene para la vida de los implicados”

-¿Qué ocurre en ese club de natación que desencadena la trama de esta obra?
En este Club de natación hay un grupo de niños que se llama “los caballitos de mar” al que entrena Jordi. Una niña ve que, cuando el pequeñoÁlex no se quiere tirar a la piscina porque tiene miedo, su entrenador le da un abrazo y un beso para consolarle. Cuando la niña se lo cuenta a la madre, ésta crea un revuelo al compartirlo en el grupo de Facebook de los padres. Y empiezan los problemas. Incluso uno de los padres viene a protestar al club. Esta situación provoca que salgan a la luz todos los prejuicios, dudas y miedos que todos los personajes tienen, sin ser conscientes a priori de que los tenían.

-¿Cómo reacciona Anna ante esta situación?
Por su pasado y por el episodio de su vida que le ha ocurrido aborda la situación de una forma emocional y, pese a creerse justa, ética y responsable, va a reaccionar con miedos y se le aparecerán todos los demonios internos que tiene en su vida.
-¿Qué relación mantiene Anna con los otros tres personajes?
Jordi y Héctor (Pablo Béjar y Guillermo López) y ella llevan varios años trabajando en ese club de natación infantil. Son sus dos entrenadores de natación con dos personalidades muy marcadas y muy diferentes. Héctor es más inocentón y Javi es más pícaro. Sabe perfectamente cuáles son sus fortalezas y debilidades y sabe cómo tratarles y hablarles a los dos. David (Alejandro Tous) es el padre de uno de los niños. Tiene una relación con él más distante y educada pero nunca le consiente que la avasalle ni que se crucen los límites de la ética ni de la moral.

-En escena se habla sobre el triángulo de los educadores, los niños y los padres, hablándonos también del control, de la seguridad, de los miedos contemporáneos…
Es una obra fascinante y es un texto cautivador. Habla sobre los sistemas de control, sobre la ética, sobre la exigencia de la sociedad a que tengamos una opinión de forma inmediata sobre todo y el peligro que esto tiene para la vida de los implicados. Parece que, enseguida, de forma rápida y sin pensar, tenemos que tener una postura sobre todo. Y esa postura o posición puede no ser la correcta.

-¿Consideras que ésta es una función para que los espectadores se posicionen y para que reflexionen?
La posición de los espectadores va cambiando a medida que va transcurriendo la obra. La obra va llevando tanto al público como a nosotros a preguntarse muchas veces sobre su postura y ésta va cambiando. Todos nos damos cuenta de que lo verdaderamente importante de esta función no es si este entrenador es “culpable” o no sino que hay que intentar no sacar conclusiones sobre un hecho antes de tiempo, de forma precipitada, de que hay que tener cuidado con los sistemas de control que están instaurados en nuestra sociedad, del peligro de las redes sociales como “jueces”, de cómo esos prejuicios y comentarios terminan afectando o pueden tener graves consecuencias en la vida de las personas, tanto en el presente como en el futuro. Hasta el 29 de Mayo. Teatro Quique San Francisco. Más información en El principio de Arquímedes – Teatro Quique San Francisco