“Vivimos unos tiempos que parece que han asumido definitivamente el materialismo o el consumismo como centro de nuestras vidas. Pero sólo lo parece… Asistimos constantemente a las pruebas que nos remiten insistentemente a nuestra necesidad de conocer en profundidad el alma humana, aquello que de trascendente persiste en nuestra peripecia vital. Necesitamos que la cultura, el arte, el amor o quizá una idea de lo trascendente eleven esa peripecia que es nuestra vida.”,  comenta Lluís Homar sobre esta función que protagoniza y que ha codirigido (junto a Brenda Escobedo).

La obra está basada en textos de Ibn Arabi (Abenarabi de Murcia), Calderón de la Barca, Ramón Llull, Maestro Eckhart, Miguel de Molinos, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, Angelus Silesius y Jacint Verdaguer.

Brenda Escobedo ha escrito la dramaturgia. Según explica, “El templo vacío” gira en torno al vaciado del ego para ser receptores y donantes de amor. Con templo vacío nos referimos al alma, limpia y desocupada de miedos y vanidades, y también al teatro, que es, en su pureza, espacio y palabra. Todo el concepto artístico de este espectáculo se vincula al camino espiritual, a la experiencia profesional y a la sensibilidad personal de Lluís Homar. Sin más artefactos, conoceremos el misticismo a través de su voz, llegando, a través de los místicos, a conocerlo a él.”

El cuarteto vocal que acompaña en escena a Lluís Homar está formado por Manon Chauvin, Lluís Frigola, Simón Millán y Clara Serrano.

Según Lluís Homar, “La literatura mística española se construye con la digestión de otras tradiciones místicas presentes en nuestro país, especialmente la judía y la musulmana. A esa suma de tradiciones hay que incorporar toda la tradición teológica que la cultura europea provoca a lo largo de la aceptación de su raíz cultural judeo-cristiana. En suma, una literatura llena de abismos, esperanzas, anhelos, sensibilidades o heridas que podremos encontrar en nuestro Templo vacío…”

Pedro Yagüe es el responsable de la Iluminación y la dirección musical es de Xavier Albertí. Es una producción de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

“Los textos de los poetas que hemos elegido giran en torno a esa verdad universal que es el cultivo del amor en el alma, la armonía con uno mismo y la unión con el todo. Cada uno de ellos, sin embargo, desvela una expresión artística y en su personal camino espiritual encontramos que el viaje hacia el interior no tiene ni estatuto ni medida. De ahí que las vidas de san Juan, de santa Teresa, de Miguel de Molinos, de Ramon Llull y de Jacint Verdaguer estén fatalmente marcadas por la autoridad eclesiástica, que consideraba un problema que se convirtieran en ejemplo para sus semejantes. Libres y disidentes, pero también sujetos a sus principios y respetuosos de una elevada espiritualidad, en sus textos nos revelan que el amor trascendental empieza y acaba con el conocimiento de uno mismo. Con su vida y con su arte se amplía nuestro ámbito espiritual…”, termina Brenda Escobedo. Fotografías de Sergio Parra.

Del 7 al 24 de Marzo. Teatro de la Comedia (Sala Tirso de Molina).