Pentación Espectáculos ha producido esta versión de la inmortal y maravillosa obra de Samuel Beckett que reflexiona sobre la vulnerabilidad y el coraje diario del ser humano y que vuelve a Madrid para reabrir el Teatro Reina Victoria.

Pepe Viyuela da vida a Estragón:

* Preséntanos a Estragón…
Vladimir y él forman una pareja y él es la parte pesimista de la misma. Mira la realidad desde un sentimiento constante de derrota, duda de todo y solo quiere escapar. Aunque no puede vivir sin Vladimir,se plantea constantemente si lo mejor que han podido hacer es vivir juntos durante tanto tiempo. La relación con él es lo único que le mantiene en pie, pero, al mismo tiempo, la cuestiona y piensa constantemente en la posibilidad de acabar con ella. Mientras tanto, espera y espera con Vladimir algo que él, desde el principio, intuye que no va a ocurrir.
* ¿Cuál es el principal mensaje sobre el que quería hablarnos Samuel Beckett?
La función es tan rica en contenido y en significados, tiene tanta carga poética y es tan ambigua y metafórica que sería difícil expresar un único tema principal. Creo que cada espectador extraerá sus propias conclusiones. Por mi parte, uno de los temas que más me
interesa es el del esfuerzo, inútil muchas veces, que hacemos los humanos por dar un sentido a nuestra vida. Finalmente lo que hacemos es consumir nuestro tiempo llenándolo de actividades y acciones absurdas.
* En escena hay disparates, humor, poesía, ¿qué más?
Mucha inteligencia, una gran capacidad para dibujar al ser humano y sus conflictos, un gran trabajo dramatúrgico sobre lo absurda que puede llegar a ser la existencia. Y todo ello aderezado con la mayor de las ternuras. La lectura que podemos hacer hoy de Esperando a Godot es algo distinta a la que se hizo al ser estrenada, recién acabada la Segunda Guerra Mundial. Tengo la sensación de que el tiempo y la evolución de la sociedad permite hoy una lectura ligeramente más positiva, que se esfuerza en abrir espacio a la esperanza.
* ¿Por qué es interesante que el público vaya a ver esta función?
Porque tienen la oportunidad de ver en escena uno de los textos decisivos e imprescindibles de la historia del teatro. Es una obra que, por más veces que se represente, no dejará nunca de aportar nuevas y enriquecedoras visiones. Y les digo que, aunque ya la conozcan, merece la pena asomarse de nuevo al universo de Beckett. Y, si no la conocen, ha llegado el momento de hacerlo.

* ¿Por qué sigue siendo actual esta obra escrita hace casi 70 años?
Los grandes textos se caracterizan precisamente porque no se circunscriben a una época determinada, por su universalidad y por ser capaces de hablar el idioma de cada una de las épocas que atraviesan. Esperando a Godot es un clásico del teatro mundial precisamente por eso, porque no solo no ha envejecido, sino que ha ido haciéndose mejor con el tiempo.

Alberto Jiménez es Vladimir:

* ¿Quién es Vladimir, tu personaje?
Vladimir soy yo, eres tú, somos todos. Es un ser humano aturdido por el paso del tiempo y la cercanía inevitable de la muerte, tanto física como mental.
* ¿De qué quería hablarnos Beckett?
De que todos estamos a la espera de algo casi divino, que venga de fuera, y que dé sentido a nuestras vidas finitas.
* ¿A qué les invita esta obra a los espectadores?
Es un espectáculo que invita a la reflexión acerca de lo que nos pasa en los más íntimo de nuestras vidas, a partir de la emoción y el humor. Habla del paso del tiempo y de que la huella que va dejando en nuestro vivir cotidiano es consustancial al ser humano. Creo que si somos capaces de vehiculizar humor y poesía será un triunfo artístico para nosotros.

* ¿Qué frases te encantan de Vladimir?
“Esperemos hasta estar seguros”
– “Es cierto que, si sopesamos el pro y el contra, quedándonos de brazos cruzados, honramos igualmente nuestra condición”
-“¡Súbete los pantalones!”

* ¿En qué se ha centrado Antonio Simón al dirigiros?
Por resumir, creo que uno de los mayores hallazgos de la dirección de Antonio Simón es encarar la obra imaginando que cuando Beckett la escribió todavía no era Samuel Beckett, uno de los más grandes autores teatrales del siglo XX y genuino inspirador
del teatro del absurdo.
* ¿Cómo describirías los elementos escenográficos de Paco Azorín: las vías del tren, el árbol… ?
Son muy sugerentes e inspiradores.

Completan el reparto de esta magnífica versión Juan Díaz, Fernando Albizu y Jesús Lavi.

La única acción que se desarrolla a lo largo de los dos actos de esta historia es la espera protagonizada por Vladimir (también llamado Didi) y Estragón (Gogo) ante la supuesta llegada del misterioso Godot. Una espera que deja entrever una crítica a nuestra sociedad, con hombres cuya inteligencia es más propia de niños y se refugian en la esperanza de una llegada que nunca ocurre. El texto, engañosamente simple, sobrepasa las categorías del teatro del absurdo con sus diálogos carentes de sentido y situaciones que no llegan a ninguna parte. Del 3 al 27 de septiembre. Teatro Reina Victoria. www.elteatroreinavictoria.com