El director, productor y escenógrafo FERNANDO BERNUÉS es el director de esta historia de ficción, inspirada libremente en el ‘caso Egunkaria’, planteada como un homenaje al Periodismo libre y como una reivindicación de la libertad de expresión y de prensa. Es una coproducción del Centro Dramático Nacional y ANTZERKIZ (Teatro Arriaga de Bilbao, Teatro Principal de Vitoria-Gasteiz y Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián).

“Estamos en tiempos de fake news y el “caso Egunkaria” fue un ejemplo de cómo construir un relato para que la gran mayoría lo acepte sin pruebas ni sustento…”

– Dices que: “Los papeles de Sísifo” no es un ejercicio de teatro documental ni una recreación histórica del cierre judicial en 2003 del diario Egunkaria (el único que se publicaba íntegramente en euskera) y la detención de algunos periodistas que trabajaban en él, aunque sí se basa en este suceso…

La función está inspirada y ambientada en este cierre pero no relata los hechos desde una perspectiva documental. Y algunos personajes tienen otros nombres. Sin olvidar los hechos de los que hablamos, para indagar más en ellos, pero con una propuesta distinta. Habla de la realidad diaria de un periódico que hay que empezar cada día. La función transciende la mirada periodística, tiene una gran sensibilidad. Habla sobre las virtudes, la ética y las miserias del Periodismo, de la Justicia y de la policía.

– Preséntanos a los personajes …

En escena hay once actores. La función se desarrolla en dos Universos en los que ocurren cosas de forma simultanea: el Universo de la redacción del “Elea”, un diario precario al que llega Mónica (a la que da vida Olaia Gil), una persona joven, que es una gran defensora del periódico. A través de ella conoceremos los entresijos de ese periódico y veremos en paralelo cómo se va gestando su cierre. Karmelo Beramendi es el director del “Elea” (es interpretado por Markos Marín) y Anjel Alkain es Torregarai. El personaje de Joseba lo interpretarán Joseba Apaolaza (funciones en euskera) y Mikel Losada (funciones en castellano); Xavi “Jabato” López es Txano, el periodista deportivo. E Iñigo Azpitarte será este personaje en las funciones en euskera.

 

Y el Universo de la Justicia y la Policía. La jueza Natalia Ruiz Arcas es interpretada por Mireia Gabilondo. Hay dos policías judiciales (Iñaki Rikarte es Torque y Asier Hormaza es Langueiro). Además Asier Hernández es Portu, Alexandru Stanciu interpreta a Rubén y Dorleta Urretabizkaia es Maialen. Ikerne Jiménez interpreta música en directo.

“Es labor del periodista indagar y preguntar, pero ¿qué sucedería si cambiasen las tornas y el interrogado fuese el periodista?…”

– También comentas que “la obra es un homenaje al periodismo independiente, ético y que se involucra” pero también que “el poder mueve los hilos para intentar controlar la información”, ¿Crees que el periodismo “libre” todavía se puede mantener en estos tiempos?

Es un homenaje al periodismo libre e independiente, al que no sirve a un determinado relato en la línea editorial que sea. La verdad es que a duras penas se puede mantener este tipo de periodismo. Pero el texto de Harkaitz Cano no vende relatos preestablecidos, le transmite al espectador INFORMACIÓN. Cada día nos encontramos con que las noticias “se venden” por el resultado que deben tener en el receptor. Los intentos de periodistas honestos, que los hay, se silencian muchas veces. En el escenario hay muchas reflexiones sobre el ejercicio del periodismo, también se habla sobre las fragilidades de este periódico en el que se desarrolla la trama, sobre su precariedad. Pero no es un panfleto. Esta obra es un homenaje también a todos aquellos medios que han sido clausurados injustamente.

Estamos en tiempos de fake news y el “caso Egunkaria” fue un ejemplo de cómo construir un relato para que la gran mayoría lo acepte sin pruebas ni sustento. 

-¿Por qué crees que puede conectar esta obra teatral con los espectadores actuales?

Habla de algo muy cercano y contemporáneo, de temas con los que convivimos e indaga en las sombras de nuestro pasado más reciente. También porque los personajes tienen dimensión y se profundiza en cómo son en realidad, con sus distintas aristas, su ética y sus facetas. Hay mucha Humanidad (para bien y para mal) en todos ellos.

Y también ayuda a pensar sobre cómo están evolucionando las cosas en estos momentos también. La sensación es que no estamos libres de que esto nos pueda volver a pasar.

-¿Cómo es la escenografía que tenéis en el escenario?

Hay una escenografía hermosa, diseñada por Ikerne Jiménez, que es una especie de visor que cabalga sobre el patio de butacas. Es muy sugerente e impactante visualmente. Es como si te acercas a un gran visor de una cámara.

-Llevas 40 años en esta profesión, ¿Cómo estás viviendo esta nueva temporada teatral con las circunstancias actuales?, ¿Qué has aprendido durante este año que llevamos de pandemia?

Se nos cayó una temporada en Madrid de la obra “Deje su mensaje después de la señal” pero hemos podido también sacar adelante otros proyectos. Hemos hecho una película en pleno confinamiento. Y hemos podido representar este milagro de función, con dos versiones, en euskera y en castellano. He aprendido que resistir es muy importante. Es una obligación. Y me he encontrado muchos cómplices en el camino que han llegado por estas circunstancias. He sentido que hemos recuperado el espíritu colaborador.

-¿Por qué es necesario en la actualidad y más que nunca ir a los Teatros?

Creo que en este momento los Teatros son de los pocos espacios en los que se puede tener esa sensación de pertenecer a un colectivo, a una sociedad y estar seguro. También se está comprobando que se está acercando al Teatro otro tipo de público que no había ido anteriormente. El Teatro es para ponerse en el lugar del otro, tener una mirada más amplia sobre la vida. Y ahora ayuda mucho a sentirte menos solo.

Fotografías de Mikel Blasco. Del 9 de abril al 2 de mayo. Teatro María Guerrero. www.cdn.mcu.es

FERNANDO BERNUÉS. Director, productor y escenógrafo. Miembro fundador de Tanttaka Teatroa y Tentazioa Produkzioak. Ha trabajado en teatro, cine y televisión. Actualmente, es un referente en el sector las artes escénicas gracias a montajes como El Florido Pensil, de Andrés Sopeña Monsalve, Novecento el pianista del océano, de Alessandro Baricco, Paradero desconocido, de Kressman Taylor, o La dona justa, de Sándor Márai. Entre sus últimos trabajos de dirección encontramos Como un viento helado de Rafael Herrero (2018) o Deje su mensaje después de la señal de Arantza Portabales (2019). En cine, dirige el largometraje Soinujolearen semea basado en la novela de Bernardo Atxaga. También ha codirigido, junto a Mireia Gabilondo, los largometrajes Kutsidazu bidea, Ixabel y Mugaldekoak. Es director, guionista, y productor de televisión. Destaca su trabajo para Euskal Telebista en series como Maité, Martin, Mi querido Klikowsky, Kutsidazu bidea, Ixabel o Mugaldekoak.

Euskaldunon Egunkaria fue, desde 1990 y hasta 2003, momento de su clausura por orden judicial, el único diario que se publicaba íntegramente en euskera. Poco a poco, fue afianzándose dentro del mercado vasco hasta alcanzar una tirada de unos 15.000 ejemplares y unos 44.000 lectores estimados. Pero en 2003, la Audiencia Nacional decidió su cierre y el embargo preventivo de todos sus bienes por formar, presuntamente, parte de la estructura empresarial de ETA. También fueron detenidas 18 personas acusadas de supuestos delitos económicos. En 2010 la Audiencia Nacional manifestó la absolución de los cinco imputados que quedaban con cargos en el sumario.