Mari López y Emma Vallejo protagonizan esta función en la que dos adolescentes sordas deciden quedarse solas en el aula de Teatro de su instituto mientras el resto del grupo asiste a una función no accesible. Allí, entre baúles polvorientos y pupitres, comienzan a improvisar con textos de Lorca. Lo que empieza como un juego se convierte en un viaje onírico, donde el aula se transforma y la poesía cobra vida: la pizarra revela ilustraciones del poeta, los objetos se metamorfosean y los límites entre realidad y ficción se desdibujan.


A través del universo simbólico de “Bodas de sangre”, las protagonistas exploran el deseo, la pérdida y la tragedia de la juventud truncada: la muerte, no solo del cuerpo sino también de los sueños, cuando se crece sin referentes ni espacios donde imaginarse un futuro. ¿Lograrán trascender esas barreras invisibles que han interiorizado?…

Una producción del Centro Dramático Nacional basada en “Bodas de sangre” de Federico García Lorca. Es un texto de Iker Azkoitia, dirigido por Ángela Ibáñez Castaño (con la dirección asociada de Julián Fuentes Reta).
“Este espectáculo ofrece una experiencia sensorial que aúna teatro bilingüe, danza signada, máscaras, títeres y vernacular visual. Una propuesta en la que oyentes y personas sordas puedan compartir la misma emoción desde códigos distintos, pero en igualdad de condiciones. Es también un viaje hacia una herida compartida: la muerte de la juventud. No solo la muerte física, sino la de los sueños cuando creces sin referentes, creyendo que los futuros posibles no son para ti. Esa injusticia, cotidiana y silenciosa, es el verdadero trasfondo»,  comenta Ángela Ibáñez, su directora. Fotografías de Bárbara Sánchez Palomero.  Teatro María Guerrero (Sala de la Princesa).