El actor y director teatral Iñaki Rikarte ha dirigido esta función escrita por Esther F. Carrodeguas. Una obra que nos habla, entre otros temas, del deseo de las personas con diversidad funcional, de sus derechos sexuales y de la violencia social que se ejerce contra ellas. Una producción dentro del programa de Residencias Dramáticas del CDN.

-En la presentación de esta función comentas que “Supernormales es un texto apabullante, directísimo, que rompe tabúes a cañonazos y no deja títere con cabeza….”, ¿qué más añadirías?
Reivindica los derechos sexuales de las personas con diversidad funcional. Pero lo hace inteligentemente, trascendiendo la mera reivindicación, mostrando una realidad muy amplia y compleja. La función plantea muchas contradicciones en torno a cómo nos enfrentamos socialmente al mundo de las discapacidades. La historia gira alrededor de la asistencia sexual. Es una figura sin reconocimiento legal en España que, resumiéndolo mucho, viene a ser un intermediario entre la persona con discapacidad y su propio cuerpo, al que no puede acceder a la hora de obtener placer sexual.
La asistencia sexual sirve como eje para articular una serie de contradicciones o preguntas que atraviesan la pieza: ¿Puede el amor ser egoísta? ¿Dar voz a quien no la tiene es también suplantar esa voz? ¿La asistencia sexual es prostitución encubierta? ¿La mano que acaricia puede ser la misma que pega? ¿Quién puede acceder a la asistencia sexual, cuál es el límite? ¿Aceptamos que una persona con una deformidad física desee sólo la belleza? ¿Es posible hacer un espectáculo
plenamente inclusivo sin modificar la esencia del mismo? y muchas más.

El reparto de “Supernormales” está formado por José Manuel Blanco, Carlota Gaviño, Emilio Gavira, Natalia Huarte, Jorge Kent, Mónica Lamberti, Anna Marchessi, Marcos Mayo, Inma Nieto e Irene Serrano.
-Cada actor/actriz interpreta a varios personajes. ¿Cómo son algunos/as de ellos/as?
Son casi cuarenta personajes interpretados por diez actores profesionales de los que cinco tienen algún tipo de diversidad funcional. Algunos de los personajes de la obra tienen diversidad funcional y otros no. Pero no siempre coincide la discapacidad del actor con la del personaje y eso hace que en la función nada sea lo que parece. Así tratamos de romper esquemas, estereotipos y prejuicios.

 

-“Supernormales” es un espectáculo muy divertido también. ¿Dónde reside el humor?
Sí, es una función atravesada por el humor. Es un tipo de humor bastante negro y aventuro que va a colocar al público en el conflicto de cómo reaccionar. De hecho, es probable que la función provoque reacciones encontradas dentro de los propios espectadores.
El humor es una herramienta extraordinaria para llegar al corazón de las cosas. Creo que la gente se va a reír y luego va a irse a casa a pensar. Aunque quizás pueda suceder lo contrario. En cualquier caso, la función propone un viaje emocional intenso en el que conviven el humor con la poesía, el drama, el desasosiego y la pura gamberrada.

-Como elemento principal y en el centro de la escenografía de Mónica Boromello hay una cama alrededor de la cual se desarrolla la mayor parte de las escenas. ¿Qué otros elementos destacarías de vuestra puesta en escena?
La cama es el elemento fundamental en torno al que gira la función. La cama puede ser el lugar del sexo, de la intimidad, de la enfermedad, de la discapacidad. Nos ha sido muy útil para dar continuidad a la sucesión de cuadros que estructura la obra. Mónica Boromello ha hecho un trabajo espectacular, al igual que Felipe Ramos con las luces, Luismi Cobo con el espacio sonoro e Ikerne Giménez con el vestuario. La plástica de la función es uno de sus puntos fuertes.

-¿Qué le puede aportar a los espectadores que se hable del deseo sexual y de la violencia ejercida contra las personas con diversidad funcional en un escenario?
Pienso que puede tener algo de revelador. El primer paso para cambiar el mundo es empezar a mirarlo de una forma diferente. Creo que este espectáculo ilumina allí donde para muchos, entre los que me incluyo, sólo había sombras. Pero el carácter pedagógico que inevitablemente tiene la función no ensombrece en absoluto su teatralidad. Más información en Supernormales – Centro Dramático Nacional (mcu.es)