“El teatro está para hacernos capaces de salir del pensamiento rutinario, único, para romper las estructuras de la razón. El teatro está para soñar realidades diferentes”. Nos dice la Directora de Teatro Tribueñe (situado muy cerca de la madrileña Fuente del Berro) abierto en 2003 por esta veterana actriz y por el director y actor Hugo Pérez Rodríguez de la Pica. Se caracteriza por cuidar su programación y por ofrecer montajes con mucha calidad poética.

Irina Kouberskaya lleva más de 50 años dedicada al Teatro, ha dirigido más de veinte montajes teatrales, ha sido premiada y ha sido finalista en numerosos festivales.

«Hemos aprendido que no se puede renunciar al arte y que su eliminación propicia miedo y endogamia…»

-Preséntales a los espectadores vuestra nueva temporada en el Teatro Tribueñe…

Vamos a abrir esta temporada teatral con la vuelta del Musical “Por los ojos de Raquel Meller” que es finalista en los XXIV Premios Max a Mejor Musical y Mejor diseño de Vestuario. Tendremos los viernes de Lorca con “La casa de Bernarda Alba”, “Bodas de sangre”, “La balada de Caperucita”… También tenemos tres estrenos esta temporada: “Vuelta de paseo con Poeta en Nueva York” que es un extraordinario trabajo de Eduardo Fuentes y Juan Matute; el nuevo Musical de Hugo Pérez de la Pica “La esencia, lo que quedó del cofre” y el estreno de mi próximo proyecto “Antígona” de Sófocles. Y vamos a seguir apostando por la programación musical. Es muy estimulante sentir las raices más profundas de esta Tierra. Pensamos que la música es un crisol que abre puertas al desarrollo de la sensibilidad.

«Hemos conquistado nuevos públicos que, inmediatamente, han pasado a ser incondicionales admiradores de nuestro espacio…»

-Durante muchos años vuestro lema ha sido “el Teatro está para crecer, para arriesgarse, para conmover, remover e incomodar”, ¿sigues pensándolo?, ¿añadirías algo más?

El teatro está para hacernos capaces de salir del pensamiento rutinario, único, para romper las estructuras de la razón como bien plantea Cervantes “La razón que de la sin razón nace”. No se puede vivir sin teatro porque para no enfermar nuestro cerebro necesita fundir la emoción con la información, creando la chispa que abre la posibilidad de descubrir nuevos caminos en la conciencia. En definitiva, el teatro está para soñar realidades diferentes.

-Vuestra sala se caracteriza por cuidar la faceta poética de los montajes, ¿qué les dirías a los espectadores al respecto?

Cuando hablamos de poético hablamos de un lenguaje transformador en el que, entre dos palabras, cabe el Universo.

-¿Qué es lo más gratificante de estar al frente de una sala como Tribueñe?

Poder ver cómo crecen personal y profesionalmente los actores, cómo crecemos nosotros, Hugo y yo, cómo crece el teatro, cómo se llena de colores nuevos la pupila de los espectadores.

-¿Consideras que vuestra sala ha salido reforzada o no después de la pasada temporada de Pandemia?

Considero que sí ha salido reforzada. Nos hemos mantenido firmes en esta grave circunstancia, adaptando nuestro espacio a las exigencias del miedo social. Hemos conquistado nuevos públicos que, inmediatamente, han pasado a ser incondicionales admiradores de nuestro espacio.

-¿Qué habéis aprendido de esas especiales circunstancias en las que habéis tenido que actuar?

Hemos aprendido que una cosa a la que no se puede renunciar es al arte y que su eliminación propicia miedo y endogamia. Teatro Tribueñe. Más información en Teatro Tribueñe. Teatro en Madrid. (teatrotribuene.com)