Dentro de unos meses Joaquín De Luz celebrará los 5 años al frente de la Compañía Nacional de Danza. Con él hablamos de su faceta como director, de  los programas coreográficos que presentarán lo que queda del año y de otros temas.

-Llegaste con mucha ilusión y con mucha fuerza. En la actualidad, ¿Qué balance haces de estos 5 años como director de la compañía de danza más importante de España?

Mi fuerza y mi amor por lo que soy y el ímpetu por empujar por y para la danza y por la Compañía Nacional hacen que las grietas de la ilusión no se hagan irreparables. Al final es para lo que me trajeron. Mi  proyecto definía claramente un plan para que la CND estuviera a mi partida en un sitio mejor del que se encontraba a mi llegada. Estoy más que orgulloso de lo conseguido y me quito el sombrero ante mi equipo y mis bailarines.

Ahora quiero centrarme en lo positivo y en hablar de la actual CND:  Acabamos de regresar de una gira por Estados Unidos de cinco semanas. Llenos en cada una de las seis ciudades en las que hemos estado, en los mejores teatros, con el público en pie (parece que hacían la ola, pues era unánime). Y con grandes críticas.

Este mes presentaremos en Teatros del Canal un programa con tres coreografías, con el ballet “Heatscape” incluido. Las entradas de esta mini temporada se agotaron dos meses antes. En Diciembre de 2023 ocurrió lo mismo: las 10 funciones colgaron el cartel de “agotadas las localidades”. Con toda seguridad, de haber estado un mes, hubiéramos llenado. ¡Es una lástima que tengamos tan pocas funciones.!

-¿De qué te sientes más orgulloso en tu faceta como Director?

De haber mejorado, junto con mi equipo, la calidad y la versatilidad de la CND. Cuando llegué estaban los dos grupos (los contemporáneos y los clásicos que añadió José Carlos  Martínez, el anterior Director) claramente separados. En lo que está en nuestra mano, creo que lo hemos hecho bien. Era impensable para esta Compañía interpretar algunos de los títulos que llevamos a escena con la calidad con la que lo estamos haciendo.

-En los próximos meses llevaréis “La Sylphide” al Festival Internacional de Música y Danza de Granada (a los jardines del Generalife) y al Palacio de Festivales de Santander

“La Sylphide” es una joya y forma parte del repertorio de las grandes compañías como el Royal Ballet, la Ópera de París, el American Ballet Theatre, entre otros muchos. Es el ballet romántico por excelencia. En la historia de este Ballet una sílfide, inquieto y travieso espíritu del aire, irrumpe en la mansión rural de la campiña escocesa donde se prepara la boda de Effie y James, dos jóvenes procedentes de dos antiguas familias del lugar. La sílfide se enamora a primera vista del apuesto campesino que dormita en un sillón, haciéndose visible para él.

-¿Qué debe tener un/a bailarín/a para que llegue al alma del público?

El ballet clásico no es como el flamenco. Es complicado ya que para soltarte de la técnica y poder expresarte libremente se requiere muchísimo dominio. Y eso solo se consigue con muchísimo rigor. A las nuevas generaciones les cuesta más llegar a estos niveles de conexión con el público. Se concentran en el “atajo” y quieren todo ya. El rigor significa que estar horas y horas trabajando no te cueste.  

-¿Qué significa para ti el poder seguir bailando en alguna ocasión como el pasado mes de Diciembre en “La Sylphide”, en el Teatro de la Zarzuela?, ¿Te gustaría repetir la experiencia en otra ciudad?

Significa mucho para mí. Creo que también debería importarles al público y a mis bailarines. No es fácil porque, al haber tan pocas funciones, he de priorizar a mis bailarines. Pero es importante que, de vez en cuando, yo esté en el escenario con ellos. Desafortunadamente algunos teatros solamente nos contratan para una función. Veo complicado bailar más con estas circunstancias.

-Los bailarines de la CND son “todo terreno”. ¿Vais a seguir trabajando en esta línea de no especialización sólo en el ballet clásico?

Absolutamente. Siempre he dicho que para mí una Compañía Nacional debe ser versátil y, además, enseñarlo.  Mantiene a los bailarines motivados y al público interesado. La CND destaca también por su pasión.

-¿Qué sueños te gustaría que alcanzase la Compañía Nacional de Danza el resto del año?

Un sueño muy grande (y que está en mi proyecto) que espero llevar a cabo y que anunciaré pronto. Va a dar que hablar. Y viajar a Japón con la CND. Fotografías de Alba Muriel y Sergio de Luz.