JORDI CADELLANS es el autor y director de “Here comes your man” (“Aquí viene tu hombre”), una obra que le habla al espectador sobre el acoso homófobo que todavía hoy sufren muchos niños y niñas en las escuelas, sobre la soledad que padecen, sobre el nulo apoyo de su entorno, sobre el valor de la autoestima y el recuerdo de esa experiencia que les acompaña el resto de su existencia. Una función necesaria y valiente que ha sido producida por Nacho Bonacho y su compañía Tarambana Espectáculos y que, tras su gira por España, puede volver a disfrutarse en los Teatros Luchana.

-Preséntanos a los dos personajes que están en escena…

De niño Morales (interpretado por Marc Ribera) era el blanco de las burlas en el colegio por ser afeminado. Actualmente es un tío atractivo que ha conseguido lo que se ha propuesto en la vida. Además, es famoso por su trabajo de actor en una serie. En un primer momento aparece como un humilde triunfador, aunque, a medida que se desarrolla la obra, se “abre en canal” y muestra al niño herido por el acoso que sufrió y que busca que se haga justicia.

Por su parte, de pequeño Torres (interpretado por Sergi Cervera) era un ejemplo para los demás niños porque era el que sacaba las mejores notas, el que jugaba mejor al fútbol, el más fuerte… Actualmente es un tipo un poco gris, con un trabajo gris y una existencia gris que contrarresta con una simpatía un poco forzada. Durante la función, este hombre heterosexual, básico, irá abriéndose poco a poco y nos descubrirá a una persona sensible, empática y llena de futuro.

-Los antiguos alumnos de una escuela religiosa se han reunido el fin de semana en un pequeño hotel de las afueras de la ciudad para rendir homenaje y celebrar la jubilación del que fuera su tutor…. ¿qué más le podemos contar al público sobre la historia de esta función?

Pues que cada uno de los dos personajes ha ido a esa reunión con una motivación oculta. Por algo hay entre los dos que involucra a otras personas, a pesar de los años que hace que no se han visto. Poco a poco se irá desvelando. Morales tiene un propósito que, al revelarse lo cambiará todo, hasta el punto de romperle los esquemas a Torres y su también oculta motivación.

-Dices que “la obra plantea un juego psicológico entre el débil y el fuerte, entre la víctima y el verdugo. Un juego del gato y el ratón con los roles bastante claros desde el principio. O quizás no…”, ¿Por qué?

Pues por esas motivaciones ocultas que se van revelando a medida que pasan las escenas. Morales es el que de niño sufrió acoso escolar homofóbico y Torres el que lo vio pero no hizo nada. En el día y medio de habitación compartida, se verá cómo Morales ya no es esa víctima, sino una persona con determinación que ha ido a esa reunión con un propósito, mientras que a Torres se le desintegran todas sus armaduras hasta el punto de salir de esa habitación totalmente transformado al terminar la función. Es un “thriller psicológico” en el que “nada es lo que parece”.

-En escena hay muchos momentos de drama, oscuridad e incluso tragedia, pero también de humor. ¿Dónde reside esa parte “cómica” de la obra?

Por esa tensión entre dos tipos distintos de masculinidad. El gay y el heterosexual. Entre el que ha osado probar cosas y el que no, el que ha transcendido las etiquetas y el que las sigue al pie de la letra, lo estereotipado y lo genuino, el valiente y el cobarde, el que sabe y el que no.

-“Here comes your man” habla de la soledad, de la autoesti­ma, del perdón, de la seducción, ¿de qué otros temas?

De la antigua y de la nueva masculinidad. Del siglo XX, de las escuelas religiosas no democráticas, de 40 años de dictadura, de la educación que hemos recibido los que fuimos niños en esa época. De la falta de compasión hacia los débiles, del dictado de los fuertes. De cómo un fuerte cuando está solo se desmorona y de cómo un débil sobrevive a casi todo. De la falta de autoestima, de la falta de referentes, de la ausencia de adultos que nos ayudaran, de la crueldad de esas instituciones oscuras, de la iglesia católica, de los prejuicios, del sota, caballo y rey…

-Aunque es una historia de ficción, ¿por qué crees que se identifica tanto el público con estos dos personajes y lo que nos narran?

Porque tocamos lo universal. De pequeños, todos hemos visto cómo trataban mal al que era diferente. Casi todos hemos sido en algún momento de la vida ese “diferente”. Todos hemos mirado hacia otro lado para evitarnos problemas y todos hemos tenido que ocultar partes de nuestra manera de ser para ser aceptados por la mayoría. Ese miedo a no encajar, a que nos señalen, es universal y, cuando te lo cuentan en un escenario, es inevitable identificarte con sus personajes.

-¿Por qué sigue siendo necesario llevar a escena una obra como ésta que habla sobre el acoso y la discriminación en la escuela?

Pues porque sigue pasando, porque hay niños y niñas que hoy en día sufren las burlas de los demás por ser distintos, ya sea por orientación sexual, por el aspecto físico, por la identidad. Porque el mensaje de los que hacemos esta función es alto y claro: ¡NO ESTÁIS SOLOS!. Los que hemos sufrido antes que vosotros, sabemos por lo que estáis pasando. Esta es nuestra manera de ayudaros. Desde un escenario. Somos vuestra voz.

-En el escenario los actores utilizan un lenguaje muy crudo y muy explicíto muchas veces, ¿por qué?

Me gusta llamar a las cosas por su nombre. Es una función para adultos. Quise plantar a dos actores jóvenes y atractivos en el escenario y que nos regalaran la visión de sus cuerpos sin tapujos ni complejos, con naturalidad. Algo visualmente atractivo con lo que captar al espectador para luego cogerle y darle dos bofetones metafóricos por la contundencia de los hechos que se representan.

-¿Cómo has resuelto la puesta en escena y la ambientación escenográfica?

Con ayuda de mi pareja y mis amigos y compañeros talentosos: Alejandra, Sara, Betho y Amanda. La música de Momo Cortés sirve transición entre las escenas y es de gran belleza y ayuda a los actores a dejarse llevar por la historia. La escenografía de Ricard Martí. Es sencilla, pero con un par de buenísimas ideas que nos ayuda a construir ese hotel en obras. El diseño de luces necesitaba ser el recorrido del sol en un día y medio. Es de Sergi Cervera, el actor que interpreta a Torres. Raül Tortosa es el otro director, que es una mente privilegiada y maestro del detalle.

Y debo decir que esta obra ha sido posible gracias a Nacho Bonacho, el productor, que ha hecho posible todo este camino de rosas. Le amamos, le admiramos y deseamos que esta segunda temporada en Madrid de “Here comes your man” siga yendo bien por él y por todo el equipo de Tarambana Espectáculos. Con productoras así, el futuro del teatro está garantizado. En Marzo y en Abril. Teatros Luchana. www.teatrosluchana.es

JORDI CADELLANS fue miembro de La Fura dels Baus en su gira Sim­biosis, actuando y dirigiendo a actores locales en 20 ciudades alemanas. En Televisión le hemos visto en series como La riera (en ocho temporadas), Amar en tiempos revueltos, Sin tetas no hay paraíso, Capital, Aquí no hay quien viva, Círculo rojo o La dársena de poniente, entre otras. En teatro ha participado en montajes como Enrique IV (José Tamayo), Little shop of horrors (Ricard Reguant), The Oddysey (De­rek Walcott), Una familia indecente (Ever Blan­chet), 4 minutos, doce segundos (James Fritz).

Estudió en el Estudio Nancy Tuñón y en el Estudio de Juan Carlos Corazza y realizó cursos con Jorge Eines, Tamzin Townsend y Jordi Godall. Como bailarín se preparó en Àrea espai de dansa i creació con Lipi Hernández, Anne Morin y Carles Salas.