JORGE BASANTA da vida a Charlie y a Howard en esta versión de “Muerte de un viajante” de Arthur Miller producida por Okapi Producciones y dirigida por el maestro argentino Rubén Szuchmacher. Comparte escenario con Imanol y Jon Arias, Fran Calvo, Cristina de Inza, Carlos Serrano-Clark y Virginia Flores.

-Das vida a Charlie, considerado el gran amigo de la familia protagonista y “la antítesis de Willy Loman”…

No sé si es la antítesis, lo que sí está claro es que tienen caracteres muy diferentes y una visión del éxito totalmente distinta. Charley es como un hermano para él, es su apoyo y, aunque le cuesta reconocerlo, una especie de ejemplo. Es una buena persona, humilde y generoso. Un trabajador honesto sin más pretensión que llevar una vida sencilla y tranquila. Charley le ofrece ayuda a Willy sin esperar nada a cambio. Esto, lógicamente, provoca una herida en el orgullo de Willy al que le cuesta aceptar tener que ser sostenido por alguien como Charley que no tiene ningún carisma especial. Creo que ésta es la base del conflicto entre los dos. Por otro lado, pienso que Charley tiene algo de fascinación por el carácter fantasioso de Willy. De ahí esa amistad tan duradera.

También interpretas a Howard, el jefe de Willy Loman que le despide de su trabajo. ¿Cómo le describirías?

Howard es el pragmatismo, el prototipo de joven empresario que prioriza el beneficio sobre cualquier cuestión sin llegar a ser el típico jefe cruel y sin sentimientos. Representa el capitalismo de un modo general y el futuro y la tecnología.

-Esta función fue escrita en 1949 pero, ¿por qué sigue siendo muy actual y nos sigue emocionando?

Porque, como todos los clásicos, habla de seres humanos. En cuanto al contexto social y económico en que se desenvuelven estos personajes tampoco creo que haya cambiado mucho, por no decir nada.

“Habla de sueños frustrados, de ilusiones que no se materializan, de la lucha por alcanzar determinadas metas en un entorno hostil e inhumanizado”

-Si tuvieras que elegir un par de frases de los personajes, ¿cuáles serían?

De Charley hay muchas pero me quedaría con “Lo único que tienes en este mundo es lo que eres capaz de vender”. También destacaría un definición que hace de Willy: “Un viajante es un hombre que está en ningún lugar con una sonrisa y los zapatos bien lustrados”.

-¿De qué temas principales nos habla esta función?

Habla de sueños frustrados, de ilusiones que no se materializan, de la lucha por alcanzar determinadas metas en un entorno hostil e inhumanizado. Y de las nefastas consecuencias que acarrea todo esto.

-¿Qué crees que diferencia esta versión de esta obra de Arthur Miller de otras que se han representado en España?

Las dos únicas que he podido ver son las que dirigieron J.C. Pérez de la Fuente y Mario Gas para el CDN y Teatro Español, respectivamente. Hay que tener en cuenta que se trata de un proyecto muy valiente de producción privada que no cuenta con el músculo que pueda tener un teatro público. Aún así, creo que se ha hecho un esfuerzo enorme para poner un título de estas características en cartel sin perder ni un ápice de su riqueza.

-¿Qué destacarías de la dirección de Rubén Szuchmacher?

Rubén es un maestro aunque suene a tópico. Lo es. Es uno de los grandes del teatro argentino. Para mí, un enorme descubrimiento. Ha sabido poner en escena un texto de enorme complejidad con mucha claridad y sencillez. Y, sobre todo, ha sabido mirar a cada integrante de los equipos técnico y artísticos para lograr una uniformidad en escena sorprendente. Teatro Infanta Isabel. Más información en Teatro Infanta Isabel Madrid | Espacio Artístico