Magia cómica, cartomagia, mentalismo, levitaciones, desapariciones, transformaciones, uniones, lecturas de la mente… ningún medio se le escapa al ilusionista extremeño Jorge Luengo para provocar el efecto de asombro. Estará en  los Teatros del Canal con su espectáculo «Ensueños». Con él hablamos. 

-¿Qué tipo de espectáculo de magia es “Ensueños”?

Es un espectáculo familiar, divertido, ilusionante y emocionante en el que el público es el  gran  protagonista, que es el verdadero secreto de la Magia.

-¿Cuánto tiempo más o menos es necesario para la preparación de cada truco o número de un espectáculo?

Esto es una pregunta más compleja de lo que puede parecer, porque desde que tienes la primera idea hasta que lo llevas a cabo, pueden pasar muchas cosas. Para preparar el número con el que yo recibí el Premio en el Mundial  de Magia en la categoría de “Mención” tardé más de dos años y medio. Hay otros números que se te ocurren y en un par de meses ya los tienes preparados. Pero para preparar un espectáculo necesitas dos o tres años, desde que tienes un sueño o se te ocurre una idea hasta que se materializa y se hace realidad.

-¿Qué tres «ilusiones» destacarías de “Ensueños”?

Destacaría ese momento en el que los pequeños de la familia son los protagonistas. También destacaría ese momento en el que podemos soñar con que nos toque la lotería y podemos hacer realidad este sueño. En mi espectáculo alguien esa noche va a cumplir esa ilusión y va a hacerla realidad. Y diría que ese momento en que un imposible que siempre hemos soñado de pequeños se hace realidad. 

-Dicen de tus espectáculos que “Lo imposible es una palabra que no cabe en su vocabulario…”, ¿estás de acuerdo?

Muchas personas que han venido a ver mis espectáculos lo dicen, sí. Es un privilegio y es el punto de partida para crear las ilusiones. Pienso en qué sería mágico para una persona y a partir de ahí empezamos a construir. Luego llegará el cómo, de qué manera, cómo lo ilusionamos, cómo le damos  forma… Pero lo primero es imaginar qué sería para ti hacer magia. Cuando escuchamos la respuesta de la gente, empezamos a trabajar.

-¿Tienes algún lugar preferido y/o alguna técnica especial con los que te suele venir la inspiración para los nuevos trucos?

Tengo un lugar maravilloso en el que me vienen las ideas: tener los pies descalzos y estar en el agua. Así que a diario en la ducha me viene la inspiración.

-¿Qué tipo de humor habrá en el escenario con tu espectáculo?

El humor es el aliado perfecto para un espectáculo de Magia. Tiene que ir mano a mano con ella. Que la gente se lo pase bien, que se ría, que se emocione, que quiera repetir, contárselo a su familia o a sus amigos. El nuestro es un humor cercano, ameno, entretenido, que guarda un respeto absoluto a todos los participantes, de modo que cualquier persona que salga al escenario quede encantado y quiera volver a estar ahí.

-¿Qué les diría a los espectadores que acuden a un espectáculo de magia sólo para descubrir dónde está el truco?

Para otros ilusionistas este tipo de espectadores son un problema. Para mí son una bendición y lo único que puedo decirle a esos espectadores es que vengan, que se lo pasen bien. Cuando alguien dice «quiero pillar el número» o «quiero entenderlo»,  al acabar mis espectáculos siempre acaban diciendo «me acaba de explotar la cabeza» o «esto es completamente distinto» o «esto no se parece a nada que yo haya visto nunca y lo mejor de todo es que me lo he pasado increíblemente bien». A esos espectadores les digo: «ésta es tu oportunidad para venir, disfrutar y decir «no entiendo nada».

-¿Quiénes han sido tus magos de referencia? ¿Por qué?

Destacaría a tres: David Copperfield por su elegancia, la puesta en escena, el cómo sabía llegar al público. Juan Tamariz, por su cercanía, por el trato, por el humor con el que se acercaba a los espectadores. Y mi buen amigo, Dani Daortiz, grandísimo mago andaluz al que le tengo muchísimo cariño porque me ha enseñado como nadie una manera de entender la Magia.

-¿Llevas algún amuleto siempre contigo?

Podría decir que llevo una moneda que utilicé en el Mundial de Magia de Pekín en el 2009 que hizo que mi vida cambie para siempre. Pero reconozco que no la llevo encima siempre, aunque en muchas de ellas sí me acompaña.

-Has recibido muchos premios a lo largo de tu carrera, ¿consideras que los premios ayudan o no a los magos? ¿De cuál te sientes más orgulloso?

Los Premios ayudan a cualquier artista, a cualquier profesional, a cualquier persona y no es para conseguir contratos, para actuar en Teatros por todo el mundo, no es para tener una cuenta bancaria más grande. A lo que ayudan los premios es a creer un poquito más en ti mismo y a que tengas una carta de presentación con la que los demás crean un poquito más en ti. Es un empujoncito para que merezca la pena seguir haciendo lo que haces. Y de todos ellos destacaría el premio que me ha regalado la vida por ser papá y el haber elegido ser mago y poder dedicarme a ello, ilusionando a tantas personas por medio mundo.

En 2008 Jorge Luengo fue galardonado con el Primer Premio en el Nacional de Magia español y en 2009 obtuvo el Primer Premio Mundial de Magia otorgado por la FISM en Pekín (equivalente a una medalla de oro para los atletas). Posteriormente llegarán otros premios como el premio Mundial al Talento 2010 concedido por la Comunidad Económica Europea en Bruselas o el Premio De Pura Cepa otorgado en España. Del 26 al 30 de diciembre. Teatros del Canal.