Juan Carlos Corazza dirige esta escuela que fue fundada en 1990. Ha sido profesor de actores como Javier Bardem, Elena Anaya, Susi Sánchez, Manuela Velasco o Silvia Abascal, entre otros muchos actores famosos. “Son más de 30 años de experiencia, pasión y compromiso con nuestra vocación, visión, misión pedagógica y artística”, dice el maestro.

-¿Cúales son las bases sobres las que se sigue sustentando vuestra veterana Escuela?

El equipo estable es una cooperativa de profesores formados en el Estudio, con experiencia profesional y otras formaciones artísticas y humanistas. Nos ocupamos del proceso individual de cada estudiante, ofreciéndole bases para que florezca su talento y pueda realizar algo creativo y útil en su profesión y en su vida.

Somos un referente en cursos de “reciclaje” a los que acuden permanentemente actores profesionales de diferentes países. Con una larga experiencia en preparaciones individuales (coach) para profesionales y alumnos, ayudándoles a ganar calidad y reconocimiento por sus trabajos. Ofrecemos “Ensayos abiertos” desde hace décadas, donde alumnos y alumnas practican diferentes áreas de la producción teatral, actúan frente al público que incluye a directores, representantes, directores de casting, autores, productores. También tenemos el programa “Teatro para la vida” para no actores, que llevamos a otros ámbitos y ciudades. Cada temporada revisamos y renovamos propuestas y retos artísticos para desarrollar criterio, autonomía y colaboración solidaria.

-Alguna vez has declarado que “somos pioneros en una manera expresiva y práctica de enseñar a crear el carácter del personaje desde lo más sutil a lo más extremo”…

Sí. Y en un entrenamiento para poder variar de registros, en una forma de trabajo no literal con el pensamiento y la precisión del texto desde la inteligencia y la libertad creadora a la palabra. Mis maestros siguen siendo fuente de inspiración, y sobre todo los alumnos y los profesionales. Me guía el respeto e interés por el talento escondido de cada persona, el criterio, las leyes del teatro y del arte, mi experiencia, corazón e intuición. Profundizo enfoques nuevos porque creo que la rutina es enemiga del arte. Combino ligereza con profundidad y conciencia. Técnica con intuición para encontrar la propia forma de trabajo. Hago propuestas físicas, intelectuales y emocionales para entrar y salir del personaje. Investigo el sentido artístico, humano y social del teatro y el audiovisual.                                                                      

-¿Qué cualidades debe tener una persona para ser buen actor/ actriz?

Para ser actor o actriz hay que tener la cualidad de querer aprender a aprender. Tener un verdadero interés por los demás, por el mundo, los personajes, el arte y su sentido y una fuerte voluntad para dejar a un lado el egocentrismo. Hay que tener compromiso y dedicación para desarrollar salud artística y personal en la voz, el cuerpo y la mente. Valentía para afrontar una profesión exigente y compleja. Amor y placer por el trabajo.

-¿En qué se debe apoyar “la vocación de ser actor/actriz”?

La vocación es una fuerza capaz de sostenernos en los mayores retos o dificultades y necesita alimentarse del aprendizaje constante. La pasión creadora que aspira a algo más que al aplauso necesita de equilibrar el placer con la responsabilidad del oficio, la humildad ante lo desconocido y la confianza en uno mismo, la ambición artística con la paciencia y la perseverancia.

-¿Qué nuevos cursos ofrecereis en la escuela desde Junio?

En Julio-El análisis y la acción. Seminario Online con Ana Gracia

-Cuerpo y danza: Técnica, composición, creación y búsqueda de movimiento, con Pau Aran

-El placer trágico del clown, con Gabriel Chamé Buendía

-Voz: Sonar y crear en escena, con Nuria Castaño

– Jóvenes: La fiesta de actuar, con Virginia de la Cruz y Víctor Heranz.     

En Septiembre:

– Personajes extraños y extremos: Manuel Morón y Ana Gracia

– Dramaturgia. El personaje antes y después del texto: Blanca Baltés 

-Confianza y precisión ante la cámara: Alberto López Murtra y Javier Godino

-Clown esencial: Alain Vigneau

– Voz. La vida imprevisible de la palabra escénica: Leticia Santafé

– Técnica corporal para la actuación: Pedro González y Virginia de la Cruz

-¿Vais a tener en la Escuela cursos on line?

Iniciamos este mes online el curso de “Análisis de Texto” con Ana Gracia, y siempre estamos preparados para alternar la formación presencial con la formación online en todos los cursos si fuera necesario. Como consecuencia de mis cursos online, incorporé a la formación regular aspectos de las preparaciones individuales (Coach). Los seminarios online que hemos tenido con profesionales de diferentes países y de lenguas distintas han sido muy enriquecedores para todos. No dejo de sentir curiosidad por saber a dónde nos llevará esto.

Paula Soldevila, Ana Gracia, Manuel Morón, Oscar Velado, Alberto López-Murtra, Pedro González, Nicolás Gutiérrez, Raúl de la Torre, Virginia De la Cruz, María Bigeriego, Víctor Heranz, Betina Waissman, Rafa Castejón, Nuria Castaño, Leticia Santafé, Oscar Martínez, Jean Guy Lecat, James Murray, Blanca Baltés, Alessia Cartoni, Javier Godino, Alain Vigneau, Andrea Mizes y Joan Garriga son los profesores de esta veterana Escuela.

-¿Ha sido muy difícil el pasado curso 2020-2021 con la Pandemia?

Ha sido muy doloroso no poder abrazarnos y sentir el calor de una mano en las situaciones de miedo y sufrimiento. Sostener el equilibrio interno frente a tantas vivencias de enfermedad y muerte. Vivir cada día y cada clase alimentando el amor por la vida y el arte ha sido fundamental. Continúa siendo una oportunidad para volvernos más compasivos.Veremos con el tiempo si hemos aprendido lo que creemos haber aprendido. Lo que tengo claro es que hay una ayuda muy generosa y creativa entre el profesorado, el equipo de gestión, los alumnos y profesionales.

-¿Por qué debería haber cursos de teatro en los colegios y/o Institutos?

Porque el Teatro fomenta la creatividad, la sensibilidad, la imaginación, la espontaneidad y la colaboración en equipo. Amplia la visión del mundo y de la sociedad. Fortalece la confianza y puede ayudar a relacionarse mejor con la propia familia o con el entorno e, incluso, sanar heridas. Crea nuevos espectadores e interés por la cultura. Abre las puertas de la tolerancia y el respeto. Debe ser conducido por profesionales con verdadero conocimiento de la Pedagogía y las herramientas teatrales para desarrollar conciencias y responsabilidad con la vida y con la sociedad. Estudio Corazza para la Actuación | Escuela de Arte Dramático