“En tierra extraña”, escrita (junto a José María Cámara) y dirigida por Juan Carlos Rubio, narra un encuentro ficticio que seguramente habría sido inolvidable: Concha Piquer desea desde hace tiempo conocer a Federico García Lorca. No en vano él es el poeta más solicitado del momento y ella la más famosa cantante de España. Ese encuentro debe producirse. Concha es una mujer acostumbrada a manejar su destino y a no recibir nunca un no como respuesta. Le pide a su colaborador Rafael de León que cite al poeta en el Teatro Calderón de Madrid, donde ensaya su nuevo concierto. Quiere proponerle que le escriba una canción…

-Has comentado que “juntamos a esos tres genios y también planteamos un debate que sigue estando hoy más vivo que nunca: ¿qué es ser español? Estamos en un momento en que nos hemos convertido en enemigos. Hay demasiada crispación política en el ambiente”. ¿Cuál es el principal mensaje que queréis enviarle al público?

Un mensaje de conciliación. Maquiavelo decía que si quieres entender el presente lo mejor es echar un vistazo al pasado. Y nuestro pasado es demasiado doloroso, ha habido demasiado horror en nuestra historia reciente como para volver a cometer las mismas equivocaciones. Ojalá, además de divertirse o emocionarse con la historia de estos tres genios, el público se lleve también una reflexión acerca de nuestra propia intolerancia y de nuestros límites.

– ¿Qué le podemos contar al público sobre esta función que diriges?

Lorca decía: “Es absolutamente necesario falsear la historia. La historia es un hecho incontrovertible que no deja a la imaginación otro escape que el vestirla de poesía y de emoción”. Tomando esa frase como motor hemos creado esta ucronía, este musical que habla de nuestra patria y de la necesidad del diálogo.

-¿De qué forma definirías la postura de cada uno de los personajes de la obra?

Son seres humanos con luces y sombras, con contradicciones. Pero, sobre todo, son seres con ganas de comprender un poco mejor al otro, de fomentar la empatía, de no dejarse convencer de que una ideología u otra nos puede legitimar a cometer atropellos o asesinatos. Cada uno puede tener su credo, pero no son fanáticos. O al menos, no lo son en nuestro espectáculo.

-Diana Navarro, que interpretará a Concha Piquer, sostiene que “debutar en el teatro con esta obra y con este equipo es un sueño hecho realidad. Desde el principio me está enriqueciendo tanto que va a ser una sorpresa de principio a fin…”. ¿Qué destacarías tú de ella?

Todo. Diana Navarro es un portento, y no solo como cantante, que eso ya lo sabe todo el mundo. Es un descubrimiento brutal como actriz y como ser humano. Su creación de Concha es extraordinaria. No está imitando a La Piquer, la está dando vida desde la verdad y el desgarro más absoluto. Me tiene fascinado.

-Ya dirigiste a Alejandro Vera (Lorca en esta obra) en espectáculos como “La correspondencia personal de Federico García Lorca”, “El Mueble” o “Iba en serio”. ¿Qué os aporta cada reencuentro como director y actor?

Es la cuarta ocasión en que coincidimos. Alejandro es un actor superdotado, la conjunción perfecta entre un talento descomunal y una técnica asombrosa.

-¿Qué nos puedes decir de Avelino Piedad (Rafael de León) como actor?

A Avelino te lo quieres llevar a casa y no dejarle salir nunca. Es un actor genial, con una verdad y una sensibilidad aplastantes. Pero es que encima toca el piano, canta, baila… Es un descubrimiento absoluto para mí y también le adopto ya entres “mis actores”.

-¿Cómo os surgió la idea a José María Cámara y a ti de convertir en una obra de teatro el encuentro de Lorca, Concha Piquer y Rafael de León?

José María Cámara que, por desgracia, hace unos meses falleció, dejándonos huérfanos de su enorme talento y entusiasmo, me lanzó una propuesta: “Quiero hacer un musical en torno a Concha Piquer, con la canción española, la copla, de repertorio. Y sobre todo hablar del concepto de qué es España”. Me pareció fascinante. Lo medité unos días y le propuse que el argumento girase alrededor de un encuentro entre Concha y Federico García Lorca, con Rafael de León, amigo de ambos, de testigo. José María, que era un hombre cultísimo, me dijo: “Pero ellos nunca se conocieron en realidad”. Yo le respondí que no, o que al menos no había constancia. Y José María lo tuvo clarísimo: “Pues mucho mejor. Reescribamos la historia a Federico, Concha y Rafael les hubiera gustado ese juego”. Y ahí comenzamos un viaje extraordinario, con un equipo técnico y artístico de primerísimo nivel. Quiero dar las gracias a Som Produce y al Teatro Español por ponerme tan fácil este proyecto. Y siempre agradeceré a José María que pensase en mí. Por supuesto a él le dedico todas y cada una de las funciones que hagamos.

-No es la primera vez que llevas al poeta a las tablas, ya lo hiciste en 2017 con “La correspondencia personal de Federico García Lorca”, ¿qué tiene este autor para que siempre sea interesante llevar a escena sus obras?

Lorca es infinito. Hay tantos Lorcas, tantas maneras de navegar por su obra, por su vida. Es un genio de tal calibre que nunca me deja de sorprender o interesar. Podría escribir o dirigir muchos más trabajos con él o su obra como tema. Me fascina.

-En escena hay una mezcla de copla, canciones de Broadway, música cubana, canción popular española y jazz. ¿Qué canciones ambientan la función?

El núcleo fundamental son una decena de coplas históricas, de esas que están marcadas a fuego en la memoria colectiva: Tatuaje, Ojos verdes, No te mires en el río, A la lima y el limón, Y sin embargo te quiero, En tierra extraña… Sus letras y sus melodías son de una belleza deslumbrante. Julio Awad, nuestro director musical, ha hecho un trabajo extraordinario con ellas. Además, tenemos dos “sabores” imprescindibles en la vida de Federico y de Concha: Nueva York y Cuba, con canciones fabulosas. Y por último, y para rematar, hay dos temas originales que ha compuesto Julio (la canción final en colaboración con Diana Navarro, que es también una compositora maravillosa).

-¿Por qué crees que es importante que el público acuda a ver “En tierra extraña”?

Más que importante creo que sería una lástima que se pierdan un espectáculo que les va a emocionar, les va a hacer reír, les va a conmover y, sobre todo, les va a recordar que una bandera no hace un país. Lo importante en una “patria” es la convivencia. Y creo que, tras ver En tierra extraña, quizá se sientan con el ánimo un poco más dispuesto a hacerlo.

Es una coproducción de Som Produce y del Teatro Español. Del 11 de Noviembre al 2 de Enero. Teatro Español. Más información en Programación | Teatro Español y Naves del Español (teatroespanol.es)