Juan Expósito dirige esta escuela que está situada delante de la emblemática sala Tarambana de Carabanchel. Fue inaugurada en Septiembre de 2020. Juan es también el director de El Ladrón de Patinetes, empresa con más de 15 años de experiencia en formación y dirección teatral y es, además, dramaturgo y actor experimentado en teatro, cine y televisión.

-Explícanos en qué consiste la “Formación Tarambana”…

No sólo somos un espacio de formación sino que es un lugar donde se hace teatro por grupos que no están formados por niveles o por su experiencia. Es decir, una persona que lleve 10 años haciendo teatro puede coincidir con alguien que llega de nuevo. Por supuesto que se tiene en cuenta la experiencia, pero nos complementamos y trabajamos, aprendemos y disfrutamos de ello.

Por otro lado, Formación Tarambana es un espacio inclusivo. Tenemos personas con diversidad funcional o discapacidad sin separarlos ya que consideramos que el placer de hacer teatro, el juego y la diversión son fundamentales, sin perder la operatividad, lo pedagógico y las ganas de aprender.

-Háblanos de los cursos que impartiréis desde la próxima temporada…

Abriremos nuestros Grupos de Teatro con diferentes horarios y días. Además, tendremos cursos o talleres de materias específicas. El curso pasado tuvimos a Eva María Cortés dando talleres de Musical y a Fausto Ansaldi o a Celia Ruiz dando talleres o cursos de Clown. Nuestros sellos son el juego y el placer para hacer teatro y creo que en la próxima temporada va a haber una locura por la necesidad de arte, unos nuevos años 20 del siglo XX, en los que hubo un histórico hambre de arte y de esas artes, la mayor, la más completa y sublime de las disciplinas artísticas, fue el teatro. Por lo que vamos a seguir en ese camino porque el teatro, como el epítome de las artes, debe de estar a la altura de las necesidades sociales.

-¿Piensas que para enseñar Teatro hay que tener un “método” o no?

No creo que haya un método mágico. En el arte de la interpretación, como en el resto de las artes, nunca existe un método definitivo. Parece que lo ideal es tener un método tipificado diciendo un nombre ruso o difícil de pronunciar para resolver con estricta facilidad esta cuestión. No es tan fácil el arte de la interpretación porque depende mucho de la vida en la que no hay fórmulas para hacer las cosas bien. Y claro que hay influencias. Están Stanislavski y el Actor´s Studio, como está el método Linklater, como Meyerhold o Grotowski. Todos son válidos y ninguno lo es si no valen para la persona que los usa. Porque no hay mejor método pedagógico que adaptarse a las necesidades de cada persona. Al igual que reconozco que nada resulta más pretencioso que decir que, al final, después de 16 años de pedagogía, uno tiene su propio método. En el fondo todo, en cuanto a la manera de enseñar, se ciñe al filtro de años de experiencias, dudas, aprendizajes y experiencias y ser sensible a lo que cada cual necesita.

-¿Un buen alumno debe tener mucha pasión e ilusión, además de vocación?

Vocación ¿de qué? ¿De ser actriz o actor o de aprender o de disfruta o de mostrar? El talento o la vocación son conceptos vagos porque no se pueden separar del trabajo, de la pasión, del compañerismo, de la búsqueda de tus posibilidades, de potenciar tus sensibilidades, de las expectativas…

Me gusta más hablar de pasión o de ilusión que de vocación. Tiene que haber una actitud por la disciplina e, insisto, una pasión por la interpretación. Un alumno debe tener humildad. Ganas de mostrar. Querencia por el Arte. Amor por el Teatro.

-¿Qué profesores impartirán clases en vuestra escuela a partir de Junio de este año?

Esperamos que grandes maestras y maestros que estuvieron esta temporada pasada como Eva María Cortés, Celia Ruiz, Naima Shacko, Sara Párbole o Fausto Ansaldi darán clases en nuestro espacio. Eso esperamos porque son geniales.

-¿Por qué tiene que estar el Teatro en los colegios y/o Institutos?

Definitivamente, sí. El teatro es la más completa de todas las artes y como tal tiene que estar en los colegios e institutos. Yo estudié Magisterio en la Universidad de Extremadura antes de Arte Dramático en Madrid. Yo he dado clases de teatro a niños y, de verdad, que no se me ocurre otra disciplina tan válida para enseñar que el teatro. Y estoy obviando lo más importante que es lo relacionado con el modo de potenciar la inteligencia emocional: el compañerismo, el análisis y la comprensión lectora, la asunción de las debilidades, la sensibilidad, la empatía, la capacidad de escucha, la seguridad en uno mismo. No se me ocurre otra materia más necesaria que el teatro, la verdad.

El Teatro es la mejor de las disciplinas porque toca, de modo ineludible la Literatura, el Arte, la Música (en nuestras obras la música es vital). También el lenguaje (tan denostado últimamente), la Historia, las artes plásticas y, hasta diría, la Física. El arte de la iluminación, por ejemplo, no deja de depender de la Física. El Arte no cura pero sí ayuda a hacerlo. El teatro y el Arte son como el amor, muy difíciles de explicar pero muy fáciles de sentir. Ahí radica lo que diferencia al ser vivo sensible del ser vivo insensible. Formación Tarambana – – Sala Tarambana