Hablamos con el Director de Programas de la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Valladolid, organizadora de este emblemático festival que celebra su 23ª edición. “Entendemos el TAC como una herramienta privilegiada para tejer relaciones extraordinarias entre el arte, los públicos y la ciudad. El Festival como encuentro festivo. El Festival como fenómeno colectivo que transforma la cotidianeidad del espacio urbano, a través del vínculo de artistas y creadores con la ciudadanía, y de ésta con su ciudad, que rebosa vida y dinamismo en esos días”, destaca Juan Herrero.


-¿Qué compañías de fuera de España de esta edición destacarías?
Podremos disfrutar de los montajes de trece compañías internacionales. Destacaría la experiencia y la majestuosidad del gran formato de la Compagnie OFF, el compromiso social llevado al arte callejero de Teatr Biuro Podrozy, el desafío multidisciplinar de las posibilidades del cuerpo de Circ Bivouac, las coreografías extremas y el riesgo de Cie Lézars Bleus, la excelencia técnica y poética de Teatro do Mar o el teatro centroeuropeo, participativo e improvisado de Panorama Kino Theatre. La programación es muy variada y de un alto nivel artístico.

-¿Qué crees que diferencia al TACVA de otros Festivales de artes de calle que hay actualmente en España?
La calle en sí misma es un factor que infiere cierta exclusividad per sé, pero sin duda el TAC se caracteriza por la intensidad y la densidad de su programación. En esta edición habrá casi doscientas funciones en cinco días.
Y todo ello pensado y trabajado para prestar especial atención y cuidado en la selección de los espacios donde se llevan a cabo los espectáculos y con las condiciones en las que artistas y compañías llevan a cabo su trabajo. Tenemos un enorme respeto por el trabajo de las creadoras y creadores y por el público. También tenemos muy claro que éste es un Festival que continúa gracias al esfuerzo colectivo en cada una de las áreas: Artística, producción, comunicación y administración. Para ordenar este sistema contamos con el conocimiento, el compromiso, la entrega y la perseverancia de Charo Arconada, que ha sido el alma en la sombra de este Festival durante once ediciones y que en el presente es un pilar fundamental del proyecto y una garantía de evolución para el futuro.

-Ya sé que es muy difícil elegir pero, ¿nos podrías hablar de cinco o seis montajes/piezas de compañías nacionales que sean “imperdibles”?
En esta vigésimo tercera edición nos proponemos recuperar la calle, el dinamismo y la ebullición que provoca el fenómeno colectivo en torno a las Artes Vivas de Calle. No es fácil elegir pero no me pondré de perfil: Lo último de Manolo Alcántara, de Tomeu Amer, de Hotel Iocandi, de Quim Girón, de Animal Religion, la propuesta performativa de Lokke, las diferentes instalaciones que hacen del público un agente activo y las propuestas de jóvenes creadoras y creadores emergentes, incluidas las propuestas de los/las artistas de nuestra ciudad.

-Completa esta frase: “Las compañías de artes escénicas del programa de este año abordan temas que…”
Apelan directamente a las inquietudes de una ciudadanía abierta, comprometida y plural tales como el respeto medio ambiental, la igualdad de género, la inmigración, la guerra, entre otras. Todo en el ambiente de ebullición lúdica que provoca el TAC.

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-¿Cuáles son los principales criterios de selección que tienes para que una función de artes escénicas pueda estar en el Festival?
La programación es una cuestión de equilibrio entre disciplinas y también de múltiples binomios. Espectáculos de gran y pequeño formato, minoritarios y masivos, producciones locales, nacionales e internacionales, referentes consolidados y emergentes, estrenos y éxitos contrastados… Al final la concreción de la programación es el resultado de confrontar esos binomios con otros factores como las tendencias estéticas dominantes, el dinamismo y grado de competencia del mercado, los contactos internacionales, la opinión de la crítica, los medios de comunicación, las audiencias,… Estamos muy satisfechos de la programación de la vigésimo tercera edición del Tac que finalmente ha quedado articulada a través de propuestas variadas en disciplinas -teatro, danza, música, circo, performance, instalaciones…-, formatos y audiencias con un criterio abierto e integrador, donde confluyen el riesgo, la alta calidad, la espectacularidad, la diversión, la crítica social, la estética, la poética y la revisión de ideas y discursos artísticos, ofreciendo una panorámica representativa de la creación contemporánea en el ámbito de las artes vivas de calle a nivel nacional e internacional.

-En esta edición recuperáis la calle al 100% y sin medidas adicionales, ¿Cómo os sentís el equipo del TACVA en estas circunstancias?

En parte liberados, y en parte prudentes y expectantes. La pandemia va a dejar un cambio de hábitos en las audiencias, en su forma de vivir el hecho sociocultural. Lo que no sabemos todavía es la magnitud y la profundidad de ese cambio. Estaremos atentos y actuaremos en consecuencia.

-¿Por qué es necesario dar visibilidad a las artes vivas?
Creo que nos bastaría con tener la misma visibilidad que el cine o la música. Lo que sí necesitan las artes vivas en general, y las de calle en particular, son plataformas de difusión y comunicación eficientes que las pongan en valor como yacimientos creativos, de empleo digno, de experiencias compartidas y como herramienta privilegiada para democratizar el acceso a la cultura, favoreciendo la inclusión y la cohesión social y facilitando un acceso más igualitario al hecho artístico.

-¿Por qué hay que ir a ver las piezas del TAC Valladolid?
Venir al TAC es una experiencia en sí misma, una oportunidad de conocer la ciudad con unos inmejorables guías. Los 49 espectáculos conseguirán provocar emociones únicas, vividas en momentos únicos, en espacios y contextos únicos. Todo esto hace del TAC una de las mejores tarjetas de presentación de Valladolid, una ciudad amiga con un carácter abierto y acogedor, potenciando su proyección durante las fechas del mismo y poniendo en valor su conectividad geográfica, la oferta cultural, de patrimonio, gastronómica y de ocio.

-¿De qué forma crees que ha evolucionado este Festival en los últimos años?
Ya en la pasada edición el TAC volvió a centrar su atención, sus esfuerzos y sus recursos, si no de forma exclusiva, si de forma muy prioritaria, en las Artes Vivas de Calle, en su sentido más amplio, multidisciplinar e integrador, para volver a intervenir y ocupar el espacio urbano, transformando en escenografías la configuración arquitectónica y paisajística de la ciudad de Valladolid, configurando escenarios a habitar por artistas, creaciones y públicos en busca de un diálogo orgánico y natural. También se ha puesto especial dedicación en el cuidado a los profesionales, prestando atención a toda la cadena de valor que opera en las artes vivas de calle, y seguiremos trabajando en esta línea para que la cita profesional sea también un punto de encuentro abierto al intercambio de conocimientos, a la búsqueda de sinergias, a la proyección internacional y a la dinamización del mercado. Y en una dimensión más organizativa y de gestión también hemos introducido cambios. Ahora tenemos el control total de las decisiones de programación en todos los espacios del Festival. Del 25 al 29 de Mayo. Valladolid. Más información en Inicio – TAC (tacva.org)