El Centro Dramático Nacional presenta su producción “Tribus” (con la colaboración de Octubre Producciones) basada en el texto de Nina Raine. Enric Benavent, Ángela Ibáñez, Ascen López, Jorge Muriel, Marcos Pereira y Laura Toledo forman el reparto de esta versión dirigida por JULIÁN FUENTES RETA con el que charlamos.

-En la presentación de esta función comentas que “Tribus” trata sobre el lenguaje, sobre los signos, sobre la comunicación, ¿sobre qué más temas?
“Tribus”, como nuestros últimos trabajos, se centra en ese divertido y cruel laboratorio de la vida que puede ser la familia, y la utiliza como metáfora del mundo para, en este caso, analizar la comunicación. Analiza el resultado que esa comunicación, o la ausencia de la misma, puede generar. Es una descripción de cómo se segrega a un grupo de personas frente a otras. De cómo se las separa y se las estigmatiza, utilizando las “tribus” de personas sordas y oyentes. Pero bien podría utilizar otras “tribus”, como las de creencias religiosas o sociales, por ejemplo. La pieza es inteligente, sutil, afilada y, sobre todo, divertida. Y también inquietante y muy estimulante.
Creo que es muy importante decirle al espectador que, en una época como en la que vivimos, en la que asistimos todos los días al espectáculo mediático y político de la negación del diálogo y el monólogo ideológico que no tiene en cuenta al otro, “Tribus” es una pieza que puede ayudarnos a respirar un poco y sanar tanta tormenta de incomunicación.

– Dices que “Tribus” es un tour de forcé extremadamente divertido, ¿dónde reside el humor?
El humor reside en la potencia de la situación, y, sobre todo, en el público que, al verla, es capaz de reconocerse a través de la compasión, la identificación, y de la escucha. Las situaciones son muy divertidas porque son muy plausibles, y la pieza está plagada de un sentido del lenguaje magistral. La comedia inglesa, siempre, ha sido certera y tremendamente hilarante. “Tribus” es un gran exponente de esta corriente, que hemos pasado por el tamiz de nuestra cultura para que ningún referente, ninguna broma, ninguna situación absurda nos resulte ajena.

 

-¿Qué personajes protagonizan esta función?

Cinco miembros de una familia “no convencional”: Cristóbal (Enric Benavent), el padre, critico literario. Isabel (Ascen López), la madre, que es escritora. Daniel (Jorge Muriel), el hijo mayor, filósofo. Ruth (Laura Toledo), la mediana, cantante y Guille (Marcos Pereira), el pequeño, sordo de nacimiento, el único “no creativo”, como dicen ellos. Toda una familia centrada en la oralidad que tiene un hijo sordo. Y la sexta en discordia es Silvia (Angela Ibáñez), hija de padres sordos pero oyentes, que, sin embargo, se está quedando sorda. Será Silvia la que haga cuestionarse a Guille y a toda la familia cuál es la diferencia entre la tolerancia y la aceptación, y desafíe como de “no convencional”, es, finalmente, esta familia. Seis personajes resonantes con mucho que expresar, sea en la lengua que sea.

– ¿Qué mensaje te gustaría hacerles llegar a los espectadores a través de esta función?
Que la comunicación siempre es posible. Que los que no se comunican es porque uno no quiere, o los dos y que no nos engañen al respecto. 

– ¿Cómo van a ser la iluminación, el vestuario y la escenografía?
Elisa Sanz nos ha construido una escenografía digna de una ópera de cámara, y jugamos mucho con este concepto. Carmen 17, como siempre, nos ha confeccionado un vestuario que sitúa a los personajes en el aquí y el ahora, y el trabajo de Felipe Ramos con las luces, Iñaki Rubio con el diseño sonoro y Álvaro Luna con la video escena, dotan a esta aparente comedia de salón de una profundidad mucho más hermosa e inquietante. Porque ¿qué hace que nos neguemos a comunicarnos? Fundamentalmente el miedo y eso tiene que estar en la pieza. Todo en conjunto crea una atmósfera de comedia, literalmente, como verán los que se acerquen al teatro con muchas capas.

Julián Fuentes Reta es licenciado en Arte Dramático por la Universidad de Kent en Canterbury, y tiene un máster en Teatro Contemporáneo por la Escuela de Arte Contemporáneo de la Universidad Edith Cowan de Perth, Australia. Ha trabajado como director, actor y dramaturgo en Australia, Vietnam, Canadá, Italia, Portugal y Francia. Entre otros, ha dirigido El proyecto Laramie de Moisés Kauffman, Mundos Posibles de John Mighton, Los iluminados de Derek Ahonen y Cuando deje de llover de Andrew Bowell (Premio Max 2015 al Mejor Director / Mejor Espectáculo). Sus obras se han podido ver en el Teatro Español, Teatro de la Abadía, Teatros del Canal o en el Festival de otoño.  Realiza la adaptación y dirección de la obra Cloudstreet, de Tim Winton, para el Victorian College of the Arts, de Melbourne, Australia. Sus trabajos más recientes son Demonios de Lars Noren, la adaptación teatral de La voz dormida de la novela de Dulce Chacón y la dirección de Las cosas que sé que son verdad de Andrew Bovell. Actualmente, forma parte del colectivo n0collective, con el que está desarrollando diversas iniciativas en pos de unir las artes escénicas y la tecnología. Fotos de ensayos: Marcos GPunto. Del 6 de noviembre al 27 de diciembre. Teatro Valle Inclán (sala Valle Inclán). www.dramatico.es

(Fotos de MarcosGPunto)