Karina Garantivá es actriz, escritora y fundadora de la iniciativa Teatro Urgente que tiene su sede en el Teatro Galileo. Ahora ha escrito y protagoniza esta función que es un viaje a través de las ideas de la visionaria pensadora alemana Hannah Arendt, desde el surgimiento de los totalitarismos y del hombre-masa a sus teorías sobre la banalidad del mal. Una obra dirigida por Ernesto Caballero.

– Preséntanos a tus personajes…

Interpreto a Karina Garantivá y a Hannah Arendt. La primera es una chica de la Guajira que se dedica al teatro y a hacerse preguntas y la otra es una de las pensadoras más brillantes del Siglo XX, que nos dejó un legado que nos ayuda a comprender conceptos tan complejos como el mal, la responsabilidad política y a apropiarnos de todas las facetas de nuestra existencia.

 

-Para todos aquellos espectadores que no la conocen, preséntales a la pensadora y activista Hannah Arendt… 

Hannah Arendt fue una mujer judía-alemana que desde su juventud se inclinó por la filosofía, estudió con importantes maestros como Martin Heiddeger o Karl Jaspers, fue una alumna brillante, cuando Hitler llegó al poder y promulgó la legislación antijudía, se fue de Alemania y su interés por la filosofía disminuyó para interesarse más por la teoría política. Vivió en Francia, allí conoció la experiencia de estar en un campo de refugiados; después emigró a Estados Unidos donde vivió como apátrida 15 años y desarrolló algunas de sus obras más importantes como “El origen del totalitarismo” o “La condición humana”, una de sus obras que más impactó a la opinión pública fue “Eichmann en Jerusalén”, un reportaje sobre el juicio celebrado en Israel al criminal de guerra Adolf Eichmann. En este libro Arendt desarrolló su teoría acerca de la banalidad del mal que, aunque hoy consideramos visionaria, fue muy criticada por sus contemporáneos.

– ¿Por qué decidiste escribir y llevar a escena “Hannah Arendt en tiempos de oscuridad”?

Todo el equipo de Teatro Urgente estaba de acuerdo en que era una de las figuras que queríamos traer al ciclo, mi decisión de escribir el texto no puedo explicarla, su obra me interpela y su personalidad me inspira.

-¿Qué otros personajes vamos a ver en escena?

Aparecen Gunter Stern, interpretado por Germán Torres, su colega y primera relación estable; Heiddeger, interpretado por Rodrigo Martínez, Rahel Varnhagen, una mujer judía de la ilustración sobre la que Hannah escribió una obra apasionante. La interpreta Estíbaliz Racionero y aparece una Hannah Arendt joven que interpreta Lucía Juarez. Además, todos interpretamos el papel de nosotros mismos, la compañía de Teatro Urgente que en pleno Madrid del siglo XXI y en el Teatro Galileo nos enfrentamos a esta obra.

El espectáculo comienza -como la vida de la protagonista-, en Alemania, los días previos al estallido de la Primera Guerra Mundial, en el seno de una familia judía no practicante que se esfuerza por darle a Hannah una formación que, siguiendo el ideal de Goethe, le procure un “desarrollo normal”. Los convulsos episodios que están a punto de iniciarse sitúan a la joven Hannah Arendt en el centro de los principales conflictos bélicos de la Europa del Siglo XX. Como judía, asiste al ascenso imparable del antisemitismo y consigue huir de Alemania justo antes de que Hitler llegue a consumar su ominoso programa de exterminio.

– Esta obra aborda temas como el surgimiento de los totalitarismos y del hombre-masa, la banalidad del mal, habla sobre la dignidad del ser humano, ¿Qué otros temas aborda principalmente la función?

El pensamiento de Hannah Arendt es oportuno en estos tiempos de confusión y desesperanza porque nos ayuda a reconocer los peligros de la obediencia acrítica y los retos a los que se enfrenta nuestra democracia. La responsabilidad de los artistas o el lugar que ocupamos en el momento actual, fue un tema que Arendt analizó en algunos ensayos y que para nuestra compañía es fundamental. Siempre nos preguntamos qué es lo urgente y cuál es el sentido de lo que hacemos, sin dar por hecho nada.

-Háblanos un poco sobre esta especie de “Juicio a Eichmann” que podremos ver en escena…

Es el cuadro final de la puesta en escena. Está basado en las ideas que formuló Arendt en su reportaje sobre el juicio de Eichmann y en el ensayo “Responsabilidad y juicio”. Arendt es crítica con nuestro miedo a juzgar, a emitir opiniones o a ser vulgares a la hora de manifestar lo que pensamos; pero sobretodo, la escena trata de lo difícil que nos resulta comprender el mal extremo. Nos cuesta aceptar la idea de que el mal no tiene profundidad, de que puede ser banal y extenderse como un hongo a través de una superficie sin llegar a echar raíces.

-Ya has trabajado en varias ocasiones con Ernesto Caballero, ¿en qué se está centrando con vosotros con esta función? ¿Qué destacarías de él como director?

Ernesto es un director intuitivo, con una poética basada en la imaginación. Destaco en él su capacidad de renunciar a lo consabido para lanzarse a buscar lo desconocido; no le interesa lo cómodo y siempre está dispuesto a arriesgar.

-¿Qué quieres transmitirle al público con esta función?

Quiero compartir un momento vital de gran emoción para mí: el encuentro con Hannah Arendt, abrir ese territorio al público para que puedan recorrerlo y decidir si tiene algo para sus vidas o no.

-¿Qué nos puedes decir sobre la puesta en escena?

La propuesta de Teatro Urgente es un teatro basado en actores, luz e ideas; renunciamos al aparato escénico para centrarnos en una forma de contar que parte del cuerpo. En ese sentido, gracias al apoyo del Teatro Galileo, estamos generando una comunidad de actores y actrices con los que nos relacionamos a través de charlas y encuentros. De aquí surge la compañía y buscamos que la afinidad artística sea lo único que nos convoque para crear cada proyecto. Del 3 de marzo al 4 de abril. Teatro Galileo. www.galileoteatro.es