Imagina un mundo sin noche. Un mundo en el que el ser humano, ayudado por la ciencia, pondría fin a su necesidad fisiológica de dormir. Una pastilla le permitiría dormir durante 45 minutos y sentirse descansado. En la «era de la noche fragmentada» ―en la que cada uno elige cuándo quiere dormir― las estrellas ya no acunan ningún sueño, ningún silencio. La vida activa, furiosa e implacable corre por las venas de una humanidad todopoderosa y alegre. Fantasía para algunos, pesadilla para otros, La última noche del mundo aborda un tema tabú. Un planeta activo las 24 horas del día con el pretexto de que el día se queda corto y de que, por lo tanto, ha llegado el momento de vivir el tiempo de otra manera.

En esta creación, Laurent Gaudé y Fabrice Murgia encuentran un terreno propicio para la colaboración. La ópera Daral Shaga ya les reunió en 2014 junto a la compañía Feria Musica y fue entonces cuando ambos se propusieron volver a trabajar juntos algún día. El ensayo de Jonathan Crary, 24/7: Capitalismo tardío y el fin del sueño, les dio esa oportunidad. No hay luz que no necesite sombra.

Para evocar este terrible destino de un mundo sin descanso, Laurent Gaudé imagina una joven pareja: Gabor (Fabrice Murgia) y Lou (Nancy Nkusi). Él se compromete en cuerpo y alma a fabricar esta píldora fatal. Ella trata en vano de hacerle tomar conciencia de lo que está haciendo. Llega la última noche, para la toda humanidad y también para la pareja. Lou desaparece. Comienza una investigación, enturbiada por la falta de sueño y los intereses de un capitalismo desenfrenado.

Una coproducción del Centro Dramático Nacional, Théâtre National Wallonie-Bruxelles, Théâtre de Namur, Mars – Mons arts de la scène, Théâtre de Liège, Central – La Louvière, Théâtres en Dracénie, Théâtre L’Aire Libre, Riksteatern y Scène Nationale d’Albi. Del 21 al 24 de Octubre. Teatro María Guerrero. Más información en Inicio – Centro Dramático Nacional (mcu.es)