Luis Luque como director y Paco Bezerra como autor traen a Madrid (después de su exitoso estreno en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida) esta versión de «Edipo» que, según su director y su autor, «enaltece el valor del sacrificio, la renuncia y el esfuerzo que alzan al hombre común a la categoría de héroe».

-Si tuvieras que presentarles a los espectadores lo que nos narra este “Edipo”, que describes como «una mezcla de tragedia onírica y thriller psicótico», ¿qué les dirías?

Esta obra es la pesadilla de un hombre que, huyendo de su destino, va a parar justo delante de él. Vamos a entrar en la cabeza de Edipo para conocer el valor de la valentía, de la honestidad, de la búsqueda del bien común y también del valor de la verdad de lo que somos. «Edipo» habla de valores. «Conócete a ti mismo» reza en la entrada del templo de Apolo en Delfos. Éste es el paso que da Edipo: querer conocer la verdad de lo que es.

«¿Quién es el valiente que, hoy en día, se atrevería a ser Edipo?…»

-¿Por qué ha supuesto un gran reto para ti enfrentarte a llevar a escena “Edipo” en esta nueva versión escrita por Paco Bezerra?

El reto ha sido buscar una nueva poética al texto de Paco. El mundo de los sueños es un ámbito que me obsesiona y he querido ir más allá en la propuesta plástica. Dejar atrás lo que sabes para ir en búsqueda de lo que está oculto, eso ha sido el reto.

-Su autor comenta que esta función le lanza al espectador actual preguntas como ¿Quién es el valiente que, hoy en día, se atrevería a seguir apostando por la verdad, a pesar de saber que esa verdad le puede acabar perjudicando? ¿Quién es el valiente que, hoy en día, se atrevería a preguntarse, cada vez que se levanta: quién soy y qué he venido a hacer a este mundo?, ¿estás de acuerdo?

Sí, claro. En esta ocasión, también he estado en la génesis del texto, desde la primera escena que se escribió hace ahora un año. Compartimos muchas de las ideas que el texto lanza.

-Has comentado que «Edipo (a través de las llamas)» nos presenta un regreso a la búsqueda de los valores como el sacrifico…

Edipo no piensa en su bien personal, piensa en que Tebas está amenazada (en nuestra versión por un incendio) y, pese a los avisos, sigue adelante en su búsqueda de la verdad. Sabe que si encuentra la solución el pueblo dejará de sufrir y no escucha las voces que le dicen que pare las pesquisas. El pensar en la comunidad antes que en uno mismo es un valor que hemos querido destacar.

«Utilizamos la ciudad de Tebas como metáfora del mundo. Un lugar donde se escuchan distintas lenguas del mundo. Representamos la diversidad del color de la humanidad en una sinfonía de razas y lenguas…»

 

La obra es llevada a escena por Alejo Sauras (Edipo), Mina El Hammani (Yocasta), Jonás Alonso (Yelmo), Julia Rubio (Esfinge), Álvaro de Juan (Creonte), Jiaying Li (Tiresias), Alejandro Linares (Mensajero) y Andrés Picazo (Esclavo).

-¿Qué destacarías de Alejo Sauras como actor?

Su valentía y su esfuerzo de ir más allá. Alejo es un actor que trabaja incasablemente y es un Edipo natural porque busca la verdad le cueste lo que le cueste. Es formidable su entrega y su honestidad. Todos mis respetos y mi amor a Alejo Sauras.

-¿Por qué has elegido a un elenco de actores protagonistas jóvenes y casi desconocidos?

Edipo sueña que despierta en un lugar extraño, un lugar que, sin embargo, le resulta familiar. Una gran estancia donde le parece recordar que ya estuvo. Allí, una serie de hombres y mujeres peculiares le recibirán en una gran ceremonia y se convertirán en los protagonistas de su sueño. Un reparto interracial y joven era una de las propuestas iniciales que quedaron mientras trabajamos el texto. La juventud representa a los personajes como eran en un inicio. Edipo vuelve a ese tiempo pretérito donde el mito se aloja y utilizamos la ciudad de Tebas como metáfora del mundo. Un lugar donde se escuchan distintas lenguas del mundo. Representamos la diversidad del color de la humanidad en una sinfonía de razas y lenguas.

-¿Por qué crees que esta versión de Bezerra puede acercarse a las inquietudes del público joven actual?

Acercar el mito a público joven era uno de los pensamientos a la hora de elaborar la propuesta. El texto indaga en el suspense que ofrece la obra original. Queremos  mostrarle al público joven que los mitos forman parte de todos nosotros desde que llegamos al mundo. El carácter del thriller está implícito en el Edipo de Sófocles y en la versión de Paco ese carácter está fomentado. Creo que es el vehículo perfecto para la mirada de ahora.

-¿Qué destacarías de la escenografía de Mónica Boromello y de la videoscena de Bruno Praena? 

Mónica Boromello ha creado un espacio escénico de planteamiento sencillo pero que esconde un gran carácter simbólico. El espacio se podría asemejar a un gran salón azul, o también a una gran puerta que condujera a un mundo fantástico. Monica, que también es arquitecta, ha levantado un gran muro, como el de un palacio que, a su vez, es una escalera mágica por donde transitan los personajes de Edipo.

Con Bruno hemos ideado una visión muy próxima a los rostros de los personajes. Literalmente hemos ido al primer plano para ser testigos de cómo sueña Edipo y ver la emoción en los ojos de los personajes. El dispositivo audiovisual nos ayuda a participar en la psique de los personajes. Y los bustos clásicos siguen inspirando los planos de los rostros de Edipo y Yocasta.

El diseño de luces es de Juan Gómez Cornejo, el vestuario de Almudena Rodríguez Huertas y la coreografía de Sharon Fridman. Fotografías de Jesús Ugalde y del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. Retrato de Luis Luque: Javier Naval. Del 8 de septiembre al 31 de octubre. Teatro Español. Teatro Español y Naves del Español (teatroespanol.es)