En “Los que hablan”, obra escrita y dirigida por Pablo Rosal, dos personajes entran al escenario para hablar el uno con el otro. Son los actores LUIS BERMEJO y MALENA ALTERIO que ponen rostro y voz a una pieza que pretende reencontrar, borradas todas las pistas, la experiencia del personaje originario del escenario. Rosal pretende con esta obra resignificar la palabra. En escena desnuda a los personajes, que devienen moldes, maniquíes, para presentar al espectador seres preculturales, siempre frágiles, en la cuerda floja, antes de conseguir ser alguien. Mostrar al ser humano suspendido, tembloroso. Desposeerlo de esa absurda seguridad que ha obtenido desesperadamente y presenciar gloriosamente sus honestos fracasos. Darnos el gusto de observar con ternura todo lo que el ser humano ha añadido al alma, por interés del ego. Del 22 de octubre al 8 de noviembre.

Por su parte, José Luis Gómez representará “Mio Cid”, dirigido también por él. Con este espectáculo el actor y director devuelve al Cantar de Mio Cid su verdadera naturaleza. El Cantar de Mio Cid es un poema anónimo, de tradición oral, dividido en tres cantos, que narra las hazañas acontecidas a Rodrigo Díaz de Vivar en el siglo XI. La lectura moderna del Cantar, silenciosa e individual, distorsiona la recepción para la que el texto fue creado. Con un trabajo inusitado de juglaría, poniendo cuerpo y voz a las palabras germinales de la literatura hispánica y emitiendo el sonido de nuestra lengua medieval, el mayor poema épico de la literatura hispánica sube a escena en este Teatro. Del 20 al 29 de octubre.

También este mes, del 8 al 11, se representaDAIMON Y LA JODIDA LÓGICA”, de y dirigida por Ana Vallés y con su compañía MATARILE TEATRO. El montaje se representa con un equipo de 14 personas. Actores, músicos y bailarines forman parte de un montaje en gran formato, con música original, y la constante búsqueda de huir de todo tipo de etiquetas para definir el trabajo de esta compañía gallega de vanguardia tras 30 años de trayectoria. Según Vallés, “DAIMON también es yo, nuestro yo incomprensible, una parte de nosotros que conecta con lo irracional, con el misterio, con lo fantástico; una puerta a lo extraordinario, a lo que nos salva, a lo sublime o a la locura”. Y sentencia: digamos que esta mujer no es feliz, nunca lo fue. Digamos lo que fue hallado dentro de un armario, en el ropero. Hablemos de pelucas conviviendo con ensayos de filosofía. Hablemos de desayunos, de cigarrillos, de manos, de refugios, quizás del gato, de aquella voz; de las cosas que importan”. www.teatroabadia.com