Hablamos con MANUEL CARCEDO SAMA, director del Teatro Karpas, de su compañía titular y de la mayoría de las obras que aquí se programan. La programación de FEBRERO y de MARZO de este Teatro de Cámara está formada por las versiones de las obras de Miguel Mihura “Melocotón en Almíbar” y “Tres sombreros de copa” y la función familiar “Los tres cerditos”

-¿Cómo les presentarías a los espectadores tu versión de “Melocotón en almíbar”?, ¿Qué tiene de diferente? 

Es un eficaz antídoto contra la depresión que la actual situación está creando en nuestra sociedad. Una vez más hay que poner el Teatro al servicio de la sociedad. El extraordinario ingenio y la reconocida calidad literaria de su autor hacen de esta pieza de entretenimiento una joya literaria del Teatro Español… Como válvula de escape a la complicada situación que en este momento atravesamos, volvemos hoy a utilizar de nuevo esta pieza con el mismo entusiasmo que en 1.958. “Melocotón en almíbar” está protagonizada por Ana Vélez (codirectora con Manuel Carcedo), Belén Orihuela, Nerea Rojo, Alberto Romo, Javier del Arco/Chema Moro y Andrés Arenas

-¿Habéis conseguido mantener en estos tiempos a esos espectadores “fieles” que acuden al Teatro Karpas?, ¿De qué forma?

Yo creo que la diferencia y lo que puede conseguir la fidelidad de un público determinado, es nuestro concepto purista del teatro. En nuestra sala no tienen cabida los inventos que no puedan calificarse como Teatro puro. A los espectadores que vienen a ver Teatro se les da Teatro, no cualquier otro invento por interesante que tal vez pudiera ser.

-¿Por qué debería ir el público a ver vuestra representación de “Tres sombreros de copa”?

Porque es una obra maestra en la que Mihura se decide a coquetear con el absurdo y el resultado es sorprendente. Poder reírse de una situación dramática es una experiencia única. Mihura se acerca con ella al teatro vanguardista de Samuel Beckett o de Ionesco. El espejismo de la libertad del ser humano es descubierto, casi impúdicamente, en esta obra en la que se demuestra que no solamente no es libre el que por costumbre catalogamos así, sino también el que comúnmente consideramos que lo es. Los artistas del circo, encabezados por Paula y, a pesar de su independencia, no son más libres que Dionisio, anclado en ese mundo inmóvil de la burguesía. 

-¿Es importante hoy en día el contar con una compañía propia para poder llevar a escena las piezas? 

Siempre he trabajado con compañía propia; aún antes de tener la Sala -que ya ha cumplido 20 años-. Cuando se tiene un concepto definido de lo que es el Teatro y ello te lleva a una estética propia, tienes que estar rodeado de valores afines en los que sustentarte y que, por supuesto, comulguen con tus postulados y con tus valores teatrales.

-¿Cuáles son los retos más inmediatos a los que os enfrentáis día a día a la hora de gestionar un Teatro como el vuestro?

Los retos son infinitos. La mayoría generados por la falta de una política decididamente protectora de la Cultura, en cuyo marco se sitúa el Teatro. No se puede medir con la misma vara que se miden actividades comerciales o mercantiles, porque el Teatro no es un negocio; ni siquiera en su aspecto de “forma de vida”… Creo que, además, se nos trata como la hermana pobre de las Artes. La Cenicienta tiene derecho a muy poco.

-¿Cuál es el secreto para mantener abierta una sala de Teatro en Madrid durante más de 20 años?

Las claves son paciencia, capacidad de trabajo, absoluta implicación y un amor sin fisuras por lo que has decidido que se convierta en tu vida. Fidelidad. Como en el amor verdadero.

-¿Habrá alguna novedad a destacar en la programación de esta temporada?

Sin duda la habrá (si la situación económica lo permite) pero las circunstancias que nos mantienen prisioneros y expectantes hacen que cualquier vaticinio sea prematuro. Me gustaría hacer un Chéjov muy sorprendente, que me tiene fascinado.

-¿Qué les dirías al público que acude a los Teatros en la actualidad?

Sin duda, que fuera más exigente. Que nos demuestre que no todo vale. Que tenga en cuenta que no es obligado el aplauso al final de cada representación. Eso conlleva a un “todo vale” y devalúa el resultado… Y que aplauda largamente cuando se sienta motivado. El actor merece admiración y el máximo respeto, pero no que por costumbre se le rinda pleitesía.

-¿Qué tipo de espectador eres? ¿Qué sueles ir a ver a otros Teatros?

Solo exijo que sea Teatro, aunque voy menos de lo que me gustaría. Elijo mucho lo que me interesa y me informo de cómo está tratado. “Cinco Horas con Mario” (con Lola Herrera), “La piedra Oscura” y “La Ternura” son algunas de las obras que últimamente he visto.

También se podrá ver en esta sala el montaje familiar “LOS TRES CERDITOS”. Un bosque encantado. En él viven la mayoría de los personajes de los cuentos. El Leñador los conoce a todos y él nos cuenta sus historias. En esta ocasión nos cuenta la peripecia de los tres cerditos con el hambriento lobo. Pero no podrá hacerlo tranquilamente por que otros personajes como Caperucita Roja le interrumpen. También intervienen las flores y el gigantesco árbol. En este bosque maravilloso todo tiene vida propia. Con Luis Burga, Alberto Romo, Adriana Bonet, Nerea Rojo, Nacho Sirell y Belén Orihuela. Dirigida por Manuel Carcedo. (consultar horarios y precios de las funciones en la web del Teatro Karpas. www.teatrokarpas.com)