“Una víctima seduce, provoca. Una víctima aguarda el momento, toda una vida, atrae despacio a su asesino”. Ésta es la confesión de un hombre que se presenta como el admirador desmesurado de un criminal. Un relato que navega de manera visceral, poética e incluso evangélica a través de los acontecimientos que llevaron a este asesino a convertirse en una figura temida por el mundo y venerada por nuestro narrador. JAIME LORENTE (en la fotografía) interpreta el celebrado monólogo del dramaturgo y cineasta argentino Santiago Loza. 

“Habla sobre una persona que es admiradora de un asesino en serie. En un momento donde todo es demasiado tibio y nadie se inclina hacia nada extremo, este tío te plantea algo definitivo como es la muerte y el hecho de matar. Entrar en la cabeza de un tío que ama a alguien que se dedica a matar gente y lo defiende y lo entiendes, es terrible. Yo lo leía y me preguntaba, ‘¿cómo te puede gustar esto?’. Está en todos nosotros, ves algo definitivo como eso y quieres saber qué hay detrás, qué tecla han tocado en esa cabeza o en ese corazón para hacer lo que hace”, ha comentado el actor Jaime Lorente al que reconocemos, sobre todo, por sus interpretaciones en las series “La casa de papel” y “Élite”.

Según su director, “en escena, un hombre nos reconstruye –en un espacio desprovisto de objetos– la historia de un tipo al que admira incuestionablemente: un asesino en serie que busca a través de la muerte el significado de su vida. Una vida bañada por la más densa de las melancolías. Nuestro narrador es un fanático acérrimo de este carismático criminal. Se define como un cobarde frente a los hechos cometidos, se le ve opaco y solo se apasiona cuando describe las acciones del otro y hasta lo hace con los detalles más pequeños y sórdidos…”. Hasta el 22 de Noviembre. Pavón Teatro Kamikaze. www.teatrokamikaze.com