En el Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque se podrá disfrutar de una variada programación hasta Junio. Hablamos con NATALIA ÁLVAREZ SIMÓ, su directora artística.

-Háblanos de algunos espectáculos de danza y de teatro que habrá este nuevo año y que no debería perderse el público… 

Entre otros muchos, tendremos a la madrileña Cris Blanco que presenta en Madrid “Grandissima illusione”, un trabajo inteligente y divertido a partes iguales. El humor atraviesa una pieza donde la creadora pone en cuestión las convenciones teatrales. La obra arranca cuando un personaje teatral del siglo XVII, una Marquesa de Lope de Vega, se topa con el técnico tatuado del teatro y se enamora de él. Es la ilusión de crear un espectáculo con los mínimos recursos que nos lleva a imaginarnos escenografías grandiosas y con referencias a la historia de las artes escénicas.

Euripides Laskaridis traerá “Relic”. Utiliza  elementos del burlesque, del cabaret y del teatro de objetos para crear un universo desconcertante y delirante. Juega con las transformaciones del grotesco personaje que se disfraza sobre el disfraz que quiere vendernos como su auténtico yo, transmutándose así en señorona burguesa de collar de perlas o en un rockero bigotudo.

Olga Pericet es una de las figuras más renovadoras de la escena flamenca actual, además de Premio Nacional de Danza. Con su espectáculo “La Leona”, que presenta en Madrid después de haber pasado por la Bienal de Flamenco de Sevilla, busca el diálogo entre el animal y el instrumento en la simbología de La Leona, la célebre guitarra de Antonio De Torres que podría considerarse el primer prototipo de guitarra española y flamenca. Una interpretación libre, inspirada en un instrumento único y en su proceso de construcción, singular, lleno de matices, misterios y poéticas. Pericet, junto a un equipo de cinco músicos, pone a prueba su bravura, desnudándose física y espiritualmente en una experiencia única e íntima con los espectadores. 

También tendremos a Lia Rodrigues que es coreógrafa, bailarina y una de las artistas brasileñas más aclamadas internacionalmente. Con “Fùria”, de 9 bailarines, ganó el Premio de la crítica al mejor espectáculo en Francia.

Y Daniel Abreu trae “Dalet”, su nueva coreografía. La equipara a un símil de las etapas de la vida, esas que van pasando del nacimiento al crecimiento, a la adolescencia, a la vida adulta, la senectud, la muerte… Esta vez con un quinteto de bailarines, que lo devuelve al trabajo colectivo. Cada nuevo trabajo de Daniel Abreu genera expectación.

También Conde Duque produce “Niñas zombies”, la primera pieza de Celso Giménez como creador en solitario, al margen de su trabajo como miembro de La Tristura. Su objetivo es abordar episodios de nuestra historia política reciente. Propone una profunda investigación del lenguaje escénico que tratará de comprender hasta dónde llegan las consecuencias de lo que vivieron nuestros padres y abuelos, y, cómo influyen las genealogías en lo que somos hoy. La idea es hacer una pieza generacional que se sirva de la historia, pero que no trata sobre ella directamente, ya que la mayoría de las historias familiares están más cercanas al ámbito de las leyendas, los recuerdos. Y tendremos a El Conde de Torrefiel, al Ballet Nacional de Marsella con un programa con cuatro coreografías y a Mucha Muchacha, entre otros muchos.

«Queremos que todo el mundo tenga su lugar aquí.  Y que cada obra, cada concierto y cada actividad que aquí sucedan se vayan transmitiendo, poco a poco,  “como un secreto a voces”

-¿Cuáles han sido tus retos este año para seleccionar la programación?

En esta nueva temporada queremos continuar desarrollando la relación del Centro con las personas que ya se han acercado a él y con las que están por venir. Cada temporada queremos seguir construyendo juntos, con un público joven y urbano, a través de Festivales como “Blam”, continuaremos creando  un espacio con nuestros mayores llamado “Las danzas de mis memorias” y convertiremos Conde Duque en una plaza abierta para reivindicar el juego con los más pequeños a través del proyecto “Revuelta al patio”. Disfrutaremos de la salsa y el voguing con “Bailar recordar”, o de la música electrónica experimental con el nuevo ciclo “Soundset series”. Seguimos presentando a grandes nombres como Steve Coleman, Maggie Nelson o Israel Galván, pero también a nuevos descubrimientos, y todos comparten la búsqueda de una voz propia, continúan investigando e imaginando, desbordando las etiquetas disciplinares que no se ajustan a sus propuestas precisamente por abrir nuevos ámbitos dentro y fuera de sus disciplinas.

Queremos que todo el mundo tenga su lugar aquí.  Y que cada obra, cada concierto y cada actividad que aquí sucedan se vayan transmitiendo, poco a poco,  “como un secreto a voces”, que es nuestro lema esta temporada.

-¿Qué es lo más gratificante de dirigir un Centro como Conde Duque? 

Desde escuchar las risas, las conversaciones y las emociones del público a poder dar acceso a la cultura. Pero también ser partícipe y dar espacio para que los artistas crezcan, poder ser testigo de cómo se desafían a ellos mismos cada vez que suben a un escenario o entran en un proceso de investigación. Y, por supuesto, es muy gratificante trabajar con un equipo tan implicado como el del Centro. 

«El Conde Duque reivindica reflexionar juntos y juntas el mundo en el que vivimos»

-¿Cuáles son los temas principales que abordan las compañías programadas?

En esta tercera temporada queremos seguir profundizando en nuevos temas y nuevos artistas que creemos imprescindibles para el público, como el análisis que hace de la sociedad europea el célebre director de escena Thomas Ostermeier con su pieza “¿quién mató a mi padre?” y con la visión de la sociedad brasileña que hace la reconocida coreógrafa Lia Rodrigues. Trataremos también el tema del sueño a través de sus vertientes farmacológica, onírica (con el ciclo de cine “Dream a little dream”), o la improductiva que se verá en la propuesta del creador Roger Bernat.

Pero también hablamos de nuestra relación con la alimentación, con la exposición “Pan y circo”, vista desde la publicidad, la relación con el medioambiente, con la salud o con los cánones corporales.

-Completa esta frase: “El Conde Duque reivindica…”

…reflexionar juntos y juntas el mundo en el que vivimos.

-¿Qué otras actividades o iniciativas novedosas en este año destacarías?

El ciclo “Canela Fina” que trata de impulsar y dar espacio a los artistas que están despegando para que tengan aquí un lugar y unos medios con los que demostrar lo que hacen. Este año hemos trabajado al respecto con Javiera de la Fuente y con la compañía Ça Marche.

Y damos continuidad a la línea de cruce que nos ha ido acompañando estas dos últimas temporadas, invitando a creadores musicales a adentrarse en el campo de lo escénico (ya lo han hecho anteriormente El Niño de Elche, Mercedes Peón o Enric Montefusco).

Esta temporada hemos apostado por dos producciones musicales que abordan lo escénico de un modo más amplio, con Pablo Martin Jones y Yeliyeli. Nuestro principal objetivo esta temporada es expandir nuestro “secreto a voces” para que cada día más y más público tenga conocimiento de nuestra programación.

-Para preparar una programación tan extensa y variada, ¿es necesario estar viajando casi todo el año y ver los espectáculos con público allí donde se programan? o ¿Qué otros métodos de trabajo utilizas?

Por supuesto viajo muchísimo para poder ver las propuestas, pero también veo muchos videos como material previo, los dosieres, los ensayos y, sobre todo, me sirven mucho las conversaciones con los artistas.

-¿Por qué consideras que los Centros de gestión pública deben ser arriesgados con lo que se programa en ellos?

Depende de lo que se defina como “arriesgado”. Creo que lo público tiene como responsabilidad apoyar las propuestas que nos reflejen como sociedad y que permitan que tengamos un patrimonio de futuro. Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque Madrid. www.condeduquemadrid.es