PETRA MARTÍNEZ da vida a esta “peculiar” maestra que protagoniza esta divertida y crítica obra basada en el exitoso texto del escritor, director, poeta y cineasta brasileño Roberto Athayde. Juan Margallo es el adaptador y director de esta producción de La Estampida que analiza las diversas formas de Autoritarismo y de ejercicio de Poder en todas las facetas sociales.

-¿Quién y cómo es la señorita Doña Margarita?

Es una maestra reaccionaria que utiliza todos los medios de los que dispone para mandar en esa “clase de niños” que cada día formarán los espectadores. Es un personaje muy reconocible que, aunque podría pensarse que es ficticio, no lo es. Es bipolar, pero multiplicado por cuatro. Quiere ser cariñosa pero no lo es, es violenta pero sensible al mismo tiempo. Piensa que es la mejor. Es un claro ejemplo de la antimaestra. Es una mujer que yo me imagino que está viviendo sola porque, como está como una cabra, tiene poca gente alrededor. Ella misma se da cuenta de las locuras que hace. Está obsesionada con el sexo y piensa que los niños hablan del sexo todo el tiempo. Yo me emociono mucho con este personaje porque también me da mucha ternura. Es represora pero al mismo tiempo está reprimida.

– Decís Juan Margallo y tú en la presentación que “La señorita Doña Margarita logrará que cada uno de nosotros no solo se vigile a sí mismo sino a los demás, con lo que habremos conseguido que no haga falta vigilancia especial para los ciudadanos porque ellos se encargan, lamiéndose solos o en compañía de otros…”

Creo que el autor quiere transmitir que los poderosos saben que tienen todo el poder cuando la gente que tienen enfrente no se pueden rebelar contra él. Que el poder mal entendido acaba con la individualidad. Como en este caso en el que los niños de esa clase no dicen nada y ella intenta meterles en la cabeza todo tipo de ideas basándose en una pedagogía antigua. Esta maestra va hacia delante siempre y acaba con todos, incluso con ella.

– ¿Hay interacción con el público?

Es un monólogo que me encanta y yo estoy muy acostumbrada a estar sola en el escenario pero necesita del público. Margarita imparte una clase magistral a los asistentes, ahora convertidos en sus alumnos o sus niños. Margarita les habla, se dirige a ellos, les insulta incluso. Genera una crítica contra la disciplina pedagógica que se ha inculcado a la sociedad por todos los medios (en la familia, en la escuela, en los medios de comunicación…). Y, al final, Juan Margallo y yo, desde el escenario, haremos un coloquio con el público.

-¿Con qué frase de tu personaje te quedarías?

Tiene muchas frases magníficas este monólogo pero hay una que me encanta: “¿Saben ustedes lo que hace el Verbo? No hay nada ni nadie que pueda hacer algo que no sea verbo”.

-Una función en la que hay mucho humor, pese a la crítica que subyace en el fondo…

En principio hay mucho humor, que ahora hace más falta que nunca, creo yo. Y a veces es humor negro. Margarita habla de que los libros cambian el mundo, de ecología, de nuevas tecnologías, de informática, de la gramática, del poder, de muchos temas, pero casi todo lo que dice es destructivo.

-También comentáis Juan y tú en la presentación que: “no estamos libres de que la historia no se repita en estos tiempos modernos y volvamos atrás ‐o mucho más atrás‐ de lo que podíamos imaginar, porque no es que «no sean tiempos para la lírica”, es que «no son tiempos, en general, para casi nada”…

Sí, así es. Vivimos en un momento de grandes cambios y en muy poco tiempo. Algunos son buenos porque muchos han recuperado “su sentido del civismo”. Está claro que va a haber un cambio por narices y que nuestro estilo de vida va a quedar en el pasado. Pero hay que tener cuidado para no volver atrás, pese al miedo. Nosotros lo llevamos bien aunque a veces nos da «un bajoncillo» porque somos muy mayores y a veces, notas el miedo. Pero, dentro de esa situación, el poder trabajar te viene tan bien en estos momentos… Y lo agradecemos mucho.

-Llevas trabajando toda la vida en el Teatro, en el cine y en la Televisión pero, en los últimos años, desde que interpretas a Fina en la serie “La que se avecina”, tienes miles de seguidores más jóvenes, que te siguen por las redes, que te han hecho muy popular… ¿Crees que el ser una actriz muy popular ayuda a que te vayan a ver al Teatro?

Pese a todos los años que llevo en los escenarios sigo pensando que el público es todo un misterio. Es muy imprevisible. Estoy muy acostumbrada a empezar una obra y no tener ni idea de lo que puede pasar. No se puede saber si se va a llenar o no un Teatro. Aunque está claro que hay un público purista, más de teatro, y también creo que mi visibilidad y mi popularidad de los últimos años hará que vengan algunas personas. Pero también hay actores famosos a los que la gente no va a verles al Teatro.

-Si tuvieras la oportunidad de dirigirte a todas esas personas que, pese a las circunstancias actuales, esetán yendo a los Teatros, ¿qué les dirías?

El público que va al Teatro tiene mi mayor respeto y les diría que, aunque parezca obvio, “sin vosotros no existimos y gracias por ese acto de amor hacia los actores que es ir al Teatro o al Cine”. Pese a que nos de pereza a todos salir de casa, es necesario ir a los Teatros, que éstos sigan abiertos, igual que los cines, porque los ciudadanos los necesitan para sobrellevar mejor esta situación que vivimos.

-Alessio Meloni es el responsable del Diseño de escenografía y del vestuario, ¿qué puedes comentarnos de los elementos escenográficos?

La escenografía es muy simple pero es muy creativa. Hay objetos como un retroproyector, una pizarra, muchos libros, un esqueleto… Me van a ayudar a seguir adelante con este monólogo. Del 3 al 28 de marzo. Teatro Español (Sala Margarita Xirgu). www.teatroespanol.es