Recuperamos la entrevista que le hicimos a Rafa Castejón hace 2 años cuando se estrenó esta producción de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y que ahora regresa a la sede de la compañía. Es uno de los protagonistas y ha dirigido y versionado esta producción.

-¿Cuál es la historia principal que nos vais a narrar en el escenario?

El espectáculo está dividido en dos partes. La primera es un prólogo donde se cuenta la historia del actor, cantante, director y empresario Francisco Arderíus (1836-1886) y su compañía Los Bufos Madrileños (más tarde Bufos Arderíus) con la que triunfó y puso patas arriba toda la estructura teatral de la segunda mitad del siglo XIX. Un fenómeno social y artístico apasionante y poco conocido. En la segunda parte representamos la zarzuela bufa “Los órganos de Móstoles” de Luis Mariano de Larra con música de José Rogel. Una muestra perfecta de lo que fue este tipo de género que Arderíus y su compañía cultivó durante 15 años. Una comedia loca y muy divertida, en verso, con coreografías, música, con una partitura sencilla, alegre y pegadiza que los actores y actrices interpretan en directo.

-Además eres uno de los protagonistas de la función…

Mi personaje se llama D. Juan Tenorio. “Único heredero hoy del Juan Tenorio de ayer”. Pero es la antítesis del personaje de Tirso o de Zorrilla. Es un hombre miedoso que huye del conflicto, al que no le gustan las peleas, que no es capaz de expresar sus sentimientos amorosos. Pero, sin embargo, tiene una gran sensibilidad. Le pesa mucho el apellido. Puede recordar a Il Capitano de la Comedia del Arte.

-Háblanos de los principales personajes…

Chema del Barco es D. Abdón, un padre viudo que tiene tres hijas con un carácter “especial”. Un hombre con más paciencia que Job. No consigue casarlas y que se vayan de casa para poder vivir una jubilación tranquila. Desesperado, inserta un anuncio en el periódico buscando pretendientes para que se casen con ellas ofreciendo una buena dote. 

Cecilia Solaguren encarna a Úrsula, la hermana mayor que solo está pendiente de su imagen. Eva Diago es Sebastiana, la mediana, que sólo piensa en los placeres terrenales que le proporciona la vida: comer, beber y dormir. Clara Altarriba es Pilar, la menor. Una romántica empedernida que busca inspirar a un hombre una pasión borrascosa, de esas feroces que hacen época en el mundo.

Aparecen tres pretendientes que también tienen un carácter “especial”. Empieza el cortejo y ahí viene el lío…

Antonio Comas encarna a Homobono. Un hombre tranquilo de 55 años que no da palo al agua y que con su teoría sobre la atracción de los cuerpos desencadenará la catástrofe.

Paco Déniz es Rugiero Rompelanzas. Es un hombre violento, como su propio nombre indica. Una mala bestia que vive de las mujeres y que lo único que le interesa es el dinero y vivir a cuerpo de rey.

Alejandro Pau es Arturo. Un chaval gastado y de agotada juventud que va de orgía en orgía y que está cansado de vivir. Un descreído del género humano, al que le da igual ocho que ochenta. Ni le alegra la fortuna ni le importa el porvenir ni el amor le hace sentir. Y Beatriz Miralles es la pianista.

-¿Cuáles son los temas principales que tratáis en el escenario?

Los órganos de Móstoles es una expresión muy utilizada en el siglo XVIII y XIX, ya en desuso, que explica, metafóricamente hablando, que algunas cosas están colocadas desigualmente o sin la igualdad que deberían tener. Creo que ese es el tema principal de esta obra. No solo habla de la desigualdad o falta de afinación en los caracteres de los personajes para poder crear estas parejas sino también del derecho de las tres hijas a decidir por ellas mismas si se casan o no se casan, con quién y cómo. A decidir su futuro y que no lo hagan por ellas ni su padre ni los pretendientes.

-¿Cómo es la música de José Rogel que ambientará la pieza?

La obra es ante piano e incluimos otros instrumentos que tocan los actores en directo: flauta travesera, saxofón, guitarra, percusión. Antonio Comas, nuestro director musical, ha hecho un trabajo fantástico. Se mantiene la mayor parte de la música original. Es una música alegre, sencilla, que sirve muy bien al texto y a la historia. Y que hará que el público salga del teatro tarareando alguna melodía. Hemos añadido alguna sorpresa-homenaje.

La coreografía es de Nuria Castejón y la escenografía es de Alessio Meloni. Fotografías de escena de Sergio Parra. Teatro de la Comedia.