Susana Cortés es la expresiva, ingeniosa y muy divertida actriz que representa por toda España, desde hace 18 años, a los personajes femeninos de las producciones de Yllana. Suyas son las gamberras interpretaciones (a base de pantomimas, múltiples caras, onomatopeyas y mucho trabajo corporal) de obras como “Chefs”, “Zoo”, “Far West”, “Olimplaf”, “Glu, glu”, entre otros muchos montajes escénicos, con los que ha viajado por múltiples países. Se ha convertido en la versátil protagonista de las funciones para toda la familia de humor blanco y sin palabras de Yllana, la que ya es “su casa profesional”. Ahora la podemos ver de nuevo en “Gag Movie” en el Alfil.

-La historia de “Gag Movie” está protagonizada por cuatro personajes atrapados en el tiempo que emprenden un divertidísimo viaje por algunos de los momentos más icónicos de la historia del séptimo arte…, ¿qué más le podemos contar a los espectadores sobre esta función? 

Es un viaje al mundo del séptimo arte dentro y fuera de las cámaras. Habla, con mucho ingenio, sobre lo que ocurre delante y detrás de los focos, sobre las vísceras del cine. Trata de cómo se hace una escena, muestra cómo se vive el cine, las profesiones que hay detrás de un rodaje, cómo se gestiona todo esto hasta que se hace una película. Es una obra que va destinada a toda la familia y que está llegando a todo el mundo. 

-Preséntanos a tus personajes de “Gag Movie”…

Interpreto a una megastar avasallada, que come muchos polvorones, a una fan pasada de amor, a un personaje libro… Ahí lo dejo pero hay más.

– ¿Cuál es tu sketch preferido? 

El sketch del homenaje al cine. Pero está lleno de sketchs buenísimos. No digo más porque quiero que venga el público a vernos para descubrir más detalles.

-Has participado en muchos montajes de Yllana destinados al público familiar como “Chefs”, “Olimplaff”, “Zoo”, “Glu, glu”, “Splash”, ¿eres ya una actriz especializada en este tipo de montajes?

Nooooo. ¡Qué va!. Aunque la mayoría de las obras en las que he trabajado sean destinadas al público familiar pero 18 años trabajando en una compañía como Yllana te dan para bagaje profesional y para mucho más. Te lo aseguro. 

-¿Cómo se consigue sin palabras, sólo con “muecas”, expresiones corporales y faciales transmitirle todo lo que quieres decirle al público?

Con mucho trabajo y sobre todo pasándolo muy bien sobre el escenario.

– ¿Cómo es el proceso de inspiración de tus personajes?

Me inspiro en la realidad cotidiana, en la maldad que hay en la sociedad, en el comportamiento de muchas personas porque es muy humorístico. Pero para llevar a los personajes a ese punto de ser “muy gamberros”.

-¿Crees que los niños/as son un público muy exigente y es más difícil conectar con ellos? 

No son exigentes. Son muy sinceros y dicen la verdad sin tapujos. O les gustas o no. 

-¿Por qué?

Disfruto muchos con ellos, conecto porque me encanta su sinceridad y les puedo dar “pal pelo” (bromea). 

-Yllana está celebrando sus 30 años como compañía. ¿Qué es lo más importante que has aprendido de ellos?

A divertirme trabajando. Y, desde haces años, he aprendido que es posible hablar totalmente sólo con tu cuerpo. Además, cada obra y cada función son una sorpresa. Y esas sensaciones te mantienen viva.

-En escena es habitual verte “provocar” e interactuar con el público, ¿Alguna anécdota con el público que recuerdes con especial ilusión de tus años de carrera profesional?

Recuerdo que en Castilla la Mancha, “en un pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme” (ja, ja), un señor mayor arrancó su cinturón y vino a pegarnos. Pero bueno, nosotros corríamos más rápido que él. 

-¿Por qué es necesario el humor (y más si es blanco, gamberro e irreverente como el de esta compañía) en estos tiempos que corren?

Sin el humor moriríamos llenos de tristeza. El humor de Yllana es Rock and roll teatral.

– ¿Qué dirías de tus compañeros en el escenario Antonio de la Fuente, César Maroto y Rubén Hernández?

Que ya son mis hermanos. Sin más. Teatro Alfil.www.teatroalfil.es