Cecilia Freire, Marta Nieto y Amaia Lizarralde protagonizan esta función de Alberto Conejero, dirigida por María Goiricelaya.
La obra parte del viaje de tres hermanas que, después de mucho tiempo sin verse, se reúnen en la isla de Ítaca tras la muerte de su madre, Alicia, una profesora de griego clásico que años atrás decidió abandonarlo todo y establecerse allí. Lo que comienza como un encuentro marcado por la ausencia, se transforma en un espacio para revisar el pasado, nombrar lo que no se dijo a tiempo y preguntarse qué significa seguir adelante cuando ya no hay respuestas. «Tres noches en Ítaca» habla de la familia como un organismo complejo, contradictorio e imperfecto, donde el amor convive con el reproche y el cuidado adopta formas que no siempre sabemos reconocer.
Para María Goiricelaya, «la obra propone una mirada bondadosa hacia quienes nos precedieron, una invitación a reconocer a madres y padres como personas completas, con deseos, contradicciones y sueños propios. En escena, las tres hermanas se ven obligadas a reformular su constelación familiar, a vivir el duelo y la ausencia y a reconciliarse con aquello que las constituye. Un proceso de renacer complejo, atravesado por el perdón, el autoconocimiento y la necesidad de permanecer juntas mientras atraviesan lo irreparable.»
Y, para Alberto Conejero «El silencio es elocuente y todos arrastramos cicatrices de silencio, pero también creo que siempre estamos a tiempo de nombrar. En el Teatro, incluso los ausentes, los que ya no están, pueden brindarnos una nueva oportunidad. Ítaca aparece, así, como símbolo de la propia vida: punto de partida y de llegada, puerto y travesía, un lugar que nos pregunta qué hemos hecho con nuestro viaje…» Nave 10 Matadero.