Mirar al pasado para entender el presente. Bajo esta premisa, Ernesto Caballero (como autor de esta función protagonizada por José María Pou y dirigida por Mario Gas) nos invita a reflexionar sobre ética, moral, justicia y convivencia, guiados por el célebre orador Cicerón. Una de las figuras fundamentales de la política y el pensamiento de la antigua Roma que mantuvo la coherencia de sus convicciones políticas incluso en las circunstancias más adversas.

El espectáculo sitúa al espectador en la Roma Antigua, una etapa de la cual la sociedad actual es inevitablemente heredera, para descubrir a un Cicerón humano, un intelectual que analizó las diferentes dimensiones de la vida en sociedad desde la razón y el sentido común. José María Pou, director artístico del Teatre Romea y actor con una sólida trayectoria reconocida dentro y fuera del país que le ha llevado a actuar en escenarios tan emblemáticos como el Odéon de París, el Old Rep Theatre de Birmingham y el Barbican de Londres, y dar vida a personajes tan potentes como el mismo Orson Welles, el rey Lear, el capitán Ahab de Moby Dick o el filósofo griego Sócrates, se pone en la piel de un Cicerón consumido por su deseo de inmortalidad y su anhelo de pasar a la posteridad con su trayectoria vital. El aspecto familiar y cotidiano se encuentra con el pensamiento político y filosófico en esta pieza, que ofrece una profunda reflexión sobre la realidad política, social y cultural de la historia universal.

 

Dos jóvenes actores (Alejandro Bordanove y María Cirici) acompañan el actor en este juego metateatral sobre la figura del pensador, un ciudadano comprometido, consciente de sus propios errores y ávido defensor de la honestidad y la integridad moral. Dos mil años después, sus palabras y reflexiones continúan removiendo conciencias y ayudándonos a entender el mundo que nos rodea. Un debate cívico muy necesario hoy en día. Según Ernesto Caballero, su autor, “Viejo amigo Cicerón es una obra centrada en la figura del célebre orador romano, protagonista destacado de las intensas luchas y las violentas transformaciones acaecidas en el siglo primero anterior a nuestra era. José María Pou es Cicerón personificando la integridad moral de quien mantiene la coherencia de sus convicciones políticas aún en las más adversas circunstancias. Marco Tulio Cicerón se nos presenta, pues, como un político excepcional en un mundo de mezquinas ambiciones personales, deslealtades y pequeñas componendas tan propias de la vida pública desde entonces. Político, jurista, orador, filósofo, divulgador, podría encarnar la célebre máxima de Terencio pues nada de lo humano le resultaba ajeno. En cualquier caso, nuestra propuesta participa de características propias del mundo del hombre y la mujer de nuestros días, tanto es así que en el texto aparecen expresiones próximas al lenguaje conciso y coloquial de nuestro tiempo presentando una obra cuya principal intención es, al modo ciceroniano, suscitar el debate cívico de nuestro momento histórico,
tan inquietantemente similar al que vivió Marco Tulio Cicerón. Le acompañarán en este fascinante viaje su incondicional secretario Tirón, su amada hija Tulia y su fiel amigo y consejero Ático…”. Teatro La Latina. www.teatrolalatina.es