Ella es una prestigiosa artista. Su pareja, un exitoso hombre de negocios. Su hermana, una mujer atropellada por la vida que vive una maternidad no deseada. Su madre, esa persona que nunca la abrazó… Y su ex alguien con quien ser madre fue una posibilidad.
La compañía plantea una Yerma sin una palabra de Lorca, pero que contiene las palabras de todas aquellas mujeres que hoy se enfrentan a la imposibilidad de tener descendencia. Porque son muchas, aunque nadie hable de ellas. Y son como ella: mujeres exitosas en sus trabajos, mujeres normales, independientes, con sus parejas, su aparente empoderamiento, sus sueños y un único deseo no concedido: el de la maternidad. Su versión feminista nunca le dejó plantearse que a partir de cierta edad era difícil concebir y ahora la presión no para de crecer, y ella quiere algo que nunca quiso, algo que plantea un conflicto biológico y emocional ineludible. Eso es esta Yerma, esa mujer donde lo natural y bello se vuelve obsesivo y doloroso. Esa mujer donde el Deseo es capaz de llevarse por delante el amor.
En «Yerma» se abordan varios temas que merecen ser revisados y que ubicados hoy en día multiplican el espectro de problemáticas que planteaba Lorca en su Yerma original. La fertilidad de la mujer comienza a descender a los 35 años, y cae en picado a partir de los 38, incluso mes a mes. Aparece así una división entre la conocida como edad reproductiva biológica y la llamada edad reproductiva social. En una época en la que las clínicas de fertilidad se multiplican sin duda hay un problema de fondo que conduce al Lorca original. En el espectáculo, la compañía se plantea una búsqueda de una nueva adaptación y dramaturgia del clásico de Yerma, un lenguaje escénico que convive con una propuesta artística plástica en directo y romper con los tabúes y sacar a la esfera pública una reflexión que miles de mujeres esconden por vergüenza.
La Dramática Errante
Compañía formada por Ane Pikaza y María Goiricelaya. Hace tres años dieron el salto a la creación de sus propios espectáculos con el fin de afianzar su propia forma de contar historias, ambas creadoras apuestan por la creación integral de sus piezas, siempre volcadas en aspectos de carácter social. Sus objetivos se basan en el tratamiento de temáticas de trascendencia que fomenten el teatro como un arte capaz de generar reflexión y mejora social, creación de textos propios que contribuyan a la generación de nuevas dramaturgias en el teatro vasco, búsqueda de nuevas poéticas que ahonden en el arte teatral como medio de expresión… Algunos de sus montajes son De amor y luz/Maitasunez eta argiz, Uccelli, 7 minutos, Que siempre estamos todos y un cocodrilo en el techo o Altsasu. Del 8 al 25 de febrero. Teatro Fernán Gómez CCV (Sala Jardiel Poncela).