El Ballet Nacional de España estrena “La bella Otero”, coreografiada y dirigida por Rubén Olmo, en el Teatro de la Zarzuela. Un ballet llevado a escena con la música de Manuel Busto, Alejandro Cruz y Agustín Diassera, también con composiciones flamencas y un rock celta, y la dramaturgia de Gregor Acuña. Hablamos con Rubén Olmo, también director del Ballet Nacional de España.

-“La bella Otero” narra la intensa vida de una de las más famosas e influyentes bailarinas de finales del siglo XIX, Carolina Otero. Una mujer procedente de una aldea gallega que se inventó a sí misma a partir de un suceso trágico de su infancia…, ¿qué más le podemos contar al público sobre esta interesantísima e influyente mujer?

Según las biografías y la autobiografía de Carolina Otero que leí cuando estaba investigando el personaje, fue una niña que salió de un infierno, provocado por la violencia y el abandono, y se transformó a través de la música y la danza. Logró ser una diva del Folies Bergère, codeándose con la élite de la Europa de finales del siglo XIX, pero no consiguió encontrar la felicidad. Tuvo innumerables amantes, pero ella misma decía que jugar a la ruleta era su mayor pasión. Una vez retirada de los escenarios, vivió durante más de 50 años en soledad, aislada del resto del mundo, en compañía tan solo de sus recuerdos.

El público va a poder ver un espectáculo muy emotivo y también dramático, con un ritmo muy dinámico y fresco, y con un colorido y energía que nos hará disfrutar a todos, dentro y fuera del escenario.…”

¿Al ritmo de qué estilos musicales o tipos de música bailará el BNE esta coreografía?

Para contar la historia de la Bella Otero era necesario fusionar diversos estilos de danza, desde el folclore gallego a la danza contemporánea y el flamenco. De la misma forma, la música de La Bella Otero integra en la partitura sinfónica composiciones de variadas formas y compositores. Manuel Busto ha coordinado la creación de la partitura, en la que han participado Alejandro Cruz y Agustín Diassera. Además, han colaborado con composiciones flamencas los guitarristas Diego Losada, Víctor Márquez, Enrique Bermúdez y Pau Vallet, y los integrantes del grupo Rarefolk Rubén Díez de la Cortina y Mangu Díaz ha ambientado la escena que transcurre en Galicia con su particular rock celta psicodélico.

“Los bailarines de danza española son los más completos del mundo porque no solo dominan la técnica clásica, también el zapateado flamenco y tocan un instrumento, las castañuelas o palillos…”

-¿Cuáles son los principales temas de los que nos hablaréis en escena?

La vida de la Bella Otero estuvo marcada por la violencia y la superación hasta lograr el éxito. A través de su historia queremos que el público reflexione sobre la ambición, la incapacidad de amar y la soledad.

– ¿En qué sentido éste es un “ballet operístico”?

Es un espectáculo de gran formato, tanto por el número de bailarines en escena como por el despliegue de vestuario, diseñado por Yaiza Pinillos. El desarrollo dramatúrgico de la historia, que recorre diferentes épocas, ambientes y países, también supone un esfuerzo escenográfico y musical que no es habitual en la danza española que se representa actualmente.

-¿Por qué no debemos perdérnosla y reservar ya una entrada para este estreno en la Zarzuela?

Cuando me encontré con el personaje me llamó mucho la atención su vida porque se conoce su nombre pero no el trasfondo de su historia, y tuve claro que debía haber un momento en mi carrera en el que tenía que poder desarrollar esta obra con una gran compañía. El público va a poder ver un espectáculo muy emotivo y también dramático, con un ritmo muy dinámico y fresco, y con un colorido y energía que nos hará disfrutar a todos, dentro y fuera del escenario. El Ballet Nacional de España se va a dejar la piel en el escenario del Teatro de la Zarzuela para contar la vida de la Bella Otero. Era una figura que estaba perdida en el tiempo y nos va a sorprender su vida.

-¿Qué destacarías de la escenografía y del vestuario que recrea el mundo de la Belle Époque parisien?

Yaiza Pinillos ha hecho un gran trabajo de investigación sobre la historia del vestuario, desde los trajes populares de Pontevedra hasta recrear todo un vestuario de la Belle Époque, o cómo vestir el espectáculo de la Folies Bergère. Se ha inspirado en fotógrafos de la época y también en pintores para diseñar un vestuario que, sobre todo, nos permitiera bailar, teniendo que llevar además sombreros, barbas o pelucas.

Para la escenografía necesitábamos contar una vida que sucede en muchos lugares y ambientes distintos. Eduardo Moreno ha diseñado un gran elemento que sirve para escenas de exterior e interior y que, con el añadido de unos pocos elementos, nos permite recrear los distintos cuadros.

“Quiero desarrollar montajes nuevos de distintos coreógrafos, tanto de tradición como de vanguardia, para engrandecer la danza española”

-Dicen de tí que “eres una enciclopedia de la Danza española”, ¿de qué forma podrías explicarle al público mundano lo que es este género?

Yo no diría tanto, pero sí he seguido la trayectoria del Ballet Nacional de España desde que era un niño y me gusta ir a ver qué hacen mis compañeros. Respecto a qué es la danza española, comienzo diciendo lo que no es. La danza española no es solo flamenco. Incluye cuatro estilos que Mariemma nombró como escuela bolera, folclore, danza estilizada y flamenco. La danza española abarca desde las danzas regionales hasta bailes como los boleros, influenciados por la danza clásica, y por supuesto, el flamenco. Los bailarines de danza española son los más completos del mundo porque no solo dominan la técnica clásica, también el zapateado flamenco y tocan un instrumento, las castañuelas o palillos.

“Desde el Ballet Nacional de España intentamos atraer a los jóvenes al Teatro con nuestro proyecto pedagógico, llevando la danza a los centros educativos y atrayendo a los niños con las nuevas tecnologías…”

-Cuando te nombraron Director del BNE dijiste que “querías renovar totalmente la danza española y la escuela bolera con esta compañía”, ¿crees que lo estás consiguiendo? 

Cuando asumí la dirección en 2019, me comprometí a preservar y difundir todos los estilos de la danza española. Mi intención es recuperar ballets que han tenido gran importancia en la historia, tanto dentro del Ballet Nacional de España como fuera de la compañía, como ya hicimos con De lo flamenco, de Mario Maya.

Además, trabajar para que los jóvenes creadores tengan su sitio dentro del Ballet Nacional de España. Quiero desarrollar montajes nuevos de distintos coreógrafos, tanto de tradición como de vanguardia, para engrandecer la danza española. Necesito que el Ballet Nacional de España sea los pulmones y el corazón de la danza española. Enseñarle a todo el mundo lo que ha sido, difundiendo el archivo histórico, y lo que es, llevándolo a los grandes teatros de todo el mundo. Mi intención es que esté más cerca tanto del público como de los creadores.

-¿El haber trabajado como bailarín en esta compañía en el pasado te ayuda o te sirve ahora para dirigirla?

Ahora no vivo la compañía de la misma manera porque, además de bailar, tengo la responsabilidad de dirigir a todo un elenco artístico y de crear y representar espectáculos, entre otras tareas. No obstante, el Ballet Nacional de España no ha cambiado mucho con los años en su estructura y forma de trabajar. Aunque ahora sí está más cerca del público, gracias a las redes sociales. El tiempo que bailé en la compañía me aportó tanto que supone una etapa importante en mi vida. Siempre que he vuelto a trabajar aquí, bien como artista o como coreógrafo invitado, me he sentido en mi casa.

-¿Por qué crees que es necesario acercar la danza a otro tipo de públicos “menos especializados o “más populares”?

La danza española ya cuenta con un público muy diverso y popular, no creo que sea considerado un arte elitista ni es necesario tener grandes conocimientos para disfrutarla. Lo que creo necesario es que atraigamos a los jóvenes al teatro. Desde el Ballet Nacional de España lo intentamos con nuestro proyecto pedagógico, llevando la danza a los centros educativos y atrayendo a los niños con las nuevas tecnologías, con el fin de generarles curiosidad y que arrastren a sus padres a los teatros.

-¿Qué tipo de Director de Danza eres? ¿En qué te centras dirigiendo un Ballet como éste?

Me gustaría que mi legado fuera el haber creado grandes obras, espectáculos importantes para la danza, que permanezcan en el tiempo y se recuerden como un momento de su historia. Como director, me preocupo además de que todo el equipo se sienta apoyado para poder desarrollarse profesionalmente y ofrecer a la compañía todo su potencial.

-Conseguiste en 2015 el Premio Nacional de Danza, ¿crees que sirven realmente y en el día a día estos premios? ¿Por qué?

Los premios sirven muchísimo para ver recompensado tu trabajo y para saber que ha merecido la pena todo el esfuerzo. Los premios alivian el alma de cualquier artista. El Premio Nacional de Danza, además, es uno de los pocos con una compensación económica, lo que te ayuda a seguir adelante. Lo que no tienes que hacer es creer que ya lo tienes todo asegurado. Hay que seguir ganándose las cosas igual; si no hay trabajo por detrás, no conseguirás nada después.

-¿Qué hay que seguir reivindicando para que haya una mayor presencia de danza en los Teatros?

Es necesario que más gente vaya al teatro a ver danza, porque cada vez que alguien que no lo había visto nunca asiste a un espectáculo de danza española se engancha. Estamos todos trabajando con ese fin: crear nuevos públicos para la danza. Pero los teatros también deben ayudar, programando más danza; y las instituciones públicas, apoyando económicamente a las compañías. Entre todos podemos contribuir para que la danza deje de tener ese papel de Cenicienta de las artes escénicas. Todos, dentro de nuestro ámbito de actuación y nuestras posibilidades, debemos aportar un poco para que la danza deje de ser la más castigada de las artes escénicas.

(Retrato de Rubén del Olmo de Pablo Guidali. Fotografía de ensayo: María Alperi).

7, 8, 9, 10, 11, 14, 15, 16, 17 y 18 de julio. Teatro de la Zarzuela. LA BELLA OTERO – Ballet Nacional de España (mcu.es)