RUBÉN OLMO nos habla de su labor como director del BALLET NACIONAL DE ESPAÑA y nos presenta algunas de las coreografías que bailará la Compañía en Diciembre y en el 2024.

-En el Teatro de la Zarzuela podremos disfrutar de la Gala del 45 Aniversario del Ballet. Habrá un espectáculo que realiza una panorámica de la danza española. Háblanos de las coreografías de la Gala.

Las coreografías que he elegido presentan un recorrido por los cuatro estilos de la danza española. “Danza y tronío” representa la escuela bolera de Mariemma. Tiene una presencia especial el elenco femenino del Ballet Nacional de España. Es una de las maravillas que tenemos en el repertorio del Ballet. Ha sido una coreografía muy importante de nuestro repertorio durante todos estos años.

Después haremos una versión del “Zapateado” de Sarasate con todo el elenco de primeros bailarines, solistas y cuerpo de baile. Es una escuela para el Ballet Nacional de España. Con esta coreografía puedes aprender muchísimas cosas. Posteriormente será el turno del flamenco con una Farruca para nuestra primera bailarina Inmaculada Salomón. Y presentaremos la coreografía que montó Javier Barón para el elenco de primeros bailarines y solistas del BNE durante los talleres coreográficos “De mis soleares vengo”. La Soleá de Javier Barón es una coreografía muy especial. Es una obra homenaje a su madre, una de las figuras más importantes de su vida y por eso quiero llevarla a escena. Me gustaría que el público pueda disfrutar de una coreografía de un bailarín que perteneció a esta casa.

Como cierre “La jota de Aragón”, de Pedro Azorín, maestro de nuestro folclore y de generaciones de bailarines que pasaron por sus manos. Es un honor que se pueda interpretar dentro del repertorio del BNE. Además, presentaremos un documental sobre los 45 años del Ballet Nacional de España que es el corazón de esta gala aniversario. 21 y 22 de Diciembre de 2023. Teatro de la Zarzuela.

 

-También regresa a Madrid “La Bella Otero”, una obra coreografiada y dirigida por ti. Narra la intensa vida de una de las más famosas e influyentes bailarinas de finales del siglo XIX, Carolina Otero, una mujer procedente de una aldea gallega que se inventó a sí misma a partir de un suceso trágico de su infancia…

Es un ballet en el que se narra algo en todas las escenas. Todas tienen una gran belleza y una emoción muy diferentes. Fue una obra siempre soñada. La tenía en la cabeza desde hacía mucho tiempo. Es una obra importante, argumental, con Patricia Guerrero como artista invitada. Ella ya bailaba en mis coreografías durante muchísimos años. 

-¿Qué supone para ti el que la compañía esté presente con “Invocación” en Miami y Nueva York a principios de 2024?

Que el Ballet Nacional de España represente siempre a nuestro país supone una gran responsabilidad, una gran alegría… Creo que el regreso a Estados Unidos es importante. Que otros públicos puedan disfrutarlo es maravilloso, ya sea en Estados Unidos, en Japón, o en cualquier parte del mundo. Siempre te llena de orgullo.

-¿En qué consiste el proyecto didáctico “Danza española: folclore, flamenco y sentimiento” que has diseñado?

Este nuevo proyecto pedagógico está creado para que el público que se acerca a él pueda quedarse con una idea clara de los que es la danza española y cuáles son  los estilos que la componen: folclore, danza estilizada, escuela bolera y flamenco. Creo que lo hemos conseguido de la mejor manera que lo sabemos hacer: a través de nuestro baile y de las palabras escritas por Antonio Canales. Está presentado por nuestra bailarina solista Irene Tena, personaje que narra este viaje por la danza española. Es un espectáculo con el que el público puede disfrutar de más de catorce bailarines en escena y de músicos flamencos tocando en directo.

 

-Este mes estrenaréis en Sevilla el espectáculo “Afanador”, creado por Marcos Morau y La Veronal. Está basado en el imaginario del fotógrafo colombiano Ruvén Afanador. ¿ Cuál es la historia que narra?

Es una obra con la que se nos narra el flamenco que descubrió y creó Ruvén Afanador después de realizar un trabajo fotográfico. Es colombiano, afincado en Nueva York y vino a Sevilla a conocer el flamenco. Se enamoró de la identidad del flamenco y de los artistas que lo componían. Fue llamando a la puerta de los artistas, de las personas con nombre propio y realizó dos trabajos: Un primer trabajo fotográfico que es el libro “Mis amores”, destinado a las mujeres.  Y el libro de hombres, “Ángel gitano”, en el que sus protagonistas son  personajes masculinos del flamenco. En “Afanador” se da vida con coreografías a las secuencias fotográficas elegidas y escogidas por Marcos Morau que ha creado un hilo conductor, no un argumento en sí. Es un espectáculo que nuevamente se enfrenta a nuevos estilos y muestra la capacidad de los bailarines del Ballet Nacional de España. Es una obra con la que crecemos todos: nosotros, la danza española y el flamenco.

-¿Qué es lo más importante que has aprendido desde que empezaste como director del BNE?

A tener amor por lo que hago, paciencia para poder llegar al camino y al trabajo como tu quieres y tener calma y perseverancia para poder caminar hacia donde quiero llegar.

-¿Qué tipo de director consideras que eres?

Soy un director disciplinado en mi trabajo, con un equilibrio entre lo que es la disciplina, la intuición y la planificación. Entre la perfección y la emoción. Soy comprensivo, me gusta escuchar y hablar con toda mi gente. Siempre he sido como lo he vivido desde pequeño. Nací artísticamente en los ballets folclóricos en los que aprendí con la convivencia, compartiendo, disfrutando de todos. Siempre han sido compañías muy grandes y me recuerda mucho a esos principios, lógicamente a otro nivel. Creo que es importante equilibrar y trabajar con cada una de las personalidades de los componentes de la compañía y así disfrutar de su trabajo y de su pasión por la Danza.

-¿Qué sueño te gustaría que se cumpliese para la compañía en el nuevo año 2024?

A lo que puedo aspirar es a soñar con que el Ballet Nacional de España tenga un teatro de danza propio, a poder tener una sede en ese Teatro y a poder tener mejores condiciones para la Danza. Yo creo que ese es el sueño de cualquier director del Ballet Nacional de España. Espero que algún día pueda verlo realizado.

-¿Qué cualidades son necesarias para ser un buen bailarín de Danza española?

Las cualidades para ser un buen bailarín de danza española son conocer en profundidad los cuatro estilos de la danza española: flamenco, folclore, danza estilizada y escuela bolera. Es fundamental, pero además, hay que tener una técnica depurada del ballet clásico, complementada con otras disciplinas.