La Gaviota. “Ama el arte en ti y no a ti en el arte” ha dicho el gran Stanislavski, pero los tiempos que vivimos cruelmente empujan a la juventud a la desesperación, son tiempos extremos, o todo o nada. Y, al no poder tener todo, inmediatamente se quedan con nada. Pero ¿Qué es todo y qué es nada?. Unos conceptos falsos que secuestran a la juventud de sí mismos. La realidad hace esta obra tremendamente actual para evidenciar que, bajo la presión de la sociedad, nace esta incapacidad de los jóvenes de distinguir entre la verdad y la mentira, entre el bien y el mal, entre lo justo y lo injusto. Nadie pondrá la verdad en tu mente, es algo que tienes que descubrir por ti mismo. Si no te permites equivocarte te conviertes en una réplica de la mente de otra persona. Esta obra pretende aliviar la difícil situación de la juventud con nuestra compasión y comprensión. La juventud presionada por la sociedad hacia los resultados y no hacia la experiencia vital de la vida.», comenta Irina Kouberskaya, su directora. Con Catarina de Azcárate, Kike Lafuente, Miguel Ribagorda, Candelaria de la Serena o Virginia Hernández, Alejandra Navarro o Inma Barrionuevo, entre otros/as actores/actrices. Autor: Chéjov + Chéjov.
Borrachos. Una versión de la obra de Iván Viripaev dirigida por Irina Kouberskaya. Está protagonizada por 15 personajes que comparten su evidente estado etílico, por lo que son tan torpes en la expresión de sus pensamientos y voluntades como libres.

Amiga. La pieza es un texto que nace a partir de un fragmento de la vida de Marina Tsvetaeva, una poetisa rusa con dotes de genialidad. Rocío Osuna da vida a Marina, y Catarina de Azcárate se mete en la piel de Sofía Parnok, otra poeta, periodista, y traductora rusa. Ambas abrieron camino a la hora de reflejar en sus trabajos el amor homosexual. Y ambas son homenajeadas en esta obra.
Mujeres Catedrales. De y con la Cía. Tribueñe. «Mujeres locas como catedrales, catedrales recias como mujeres, sacerdotisas repoblando páramos de la memoria, memorias repoblando páramos de las sacerdotisas, es decir, la sacerdotisa recordándose a sí misma, de donde nunca debió salir. De lo que guarda para nosotros. En estos mares nadamos. Con los mimbres de la canción popular hacemos las sillas en las que tanto el espectador como el intérprete quedarán al filo, unos por intención y los otros por desesperación, que es lo que produce la total ausencia de responsabilidad teatral en la canción española.», comenta Hugo Pérez de la Pica, su autor y director. Cía. Tribueñe.
Ligazón
Hay mucha sed de inteligencia y Valle-Inclán es un torrente que alimenta y estremece la tierra precipitándose desde muy alto. Hemos tratado de compartir su valentía. Una fantasía poética, intensa, radical y simbólica gira en torno al mito de Orfeo, dejando la piel del escenario impregnada de sones de la Siringa de Baco, comenta Irina Kouberskaya.