Por Ana Carrasco
En la 72ª Edición del Festival habrá 9 espectáculos en el Teatro Romano de Mérida y 7 montajes en el Teatro María Luisa y muchos más en las extensiones de Cáparra, Medellín y Regina. Hablamos con Jesús Cimarro, su Director.
-¿Cuáles son las coproducciones de este año del Festival con otras compañías?
Arrancamos esta edición con “Spartacus”, del Düsseldorg Ballet Theatre, con Miguel Ángel Muñoz como narrador, para posteriormente recibir a “Electra Jonda”, una coproducción con los Teatros del Canal de Madrid, con elementos del flamenco y que contará con Carolina Lapausa, Juan Gea, Alejandra Torray o María Garralón, entre otros grandes actores.
“Timón de Atenas”, con Pepe Viyuela al frente del elenco, es una coproducción con Bombonera de un clásico de Shakespeare. Repetimos la colaboración con Losdedae en “Bacanal”, una obra que mezcla teatro y danza, escrita por Juan Carlos Rubio y dirigida por Chevi Muraday que contará con grandes nombres como Carlos Hipólito, Toni Acosta, Juana Acosta y el propio Chevi Muraday.

La comedia tendrá un papel destacado en esta edición, con títulos como “La comedia de la olla”, protagonizada por Carlos Sobera y dirigida por Juan Luis Iborra o “Cómicos de Roma”, que supone el debut de Fernando Tejero en el Festival. Y también celebraremos la vuelta a los escenarios de Lydia Bosch en “Fedra”, entre otros actores.
Después se representará “El viaje de Edipo”, protagonizada por José Antonio Lucía y Marcial Álvarez, entre otros actores.
Y cerraremos el festival con un musical, “Las 9 musas”, una producción extremeña cargada de humor y protagonizada por un genial elenco de 9 mujeres como Angy Fernández, Clara Alvarado, Nerea Rodríguez o Carmen Conesa.
-¿Por qué habéis elegido el lema “Clásicos del pasado, emociones del presente”? ¿Qué queréis transmitirle a los espectadores que vayan a disfrutar de este Festival?
Porque resume perfectamente la esencia del Festival y, en realidad, la razón por la que seguimos representando textos escritos hace más de dos mil años en un escenario tan extraordinario como el Teatro Romano de Mérida. Con este lema queremos transmitir que los clásicos no son piezas de museo ni obras alejadas de nuestra realidad. Al contrario, son textos vivos que continúan interpelándonos, emocionándonos y ayudándonos a reflexionar sobre nuestro presente. Cada representación es un puente entre dos tiempos: el legado cultural del pasado y las inquietudes del espectador contemporáneo.
A quienes vengan a disfrutar del Festival queremos decirles que vivirán una experiencia única. No solo asistirán a grandes espectáculos teatrales, sino que sentirán cómo la historia, el arte y la emoción se unen en un espacio cargado de belleza y significado. Nuestro deseo es que salgan con la certeza de que los clásicos siguen teniendo mucho que decirnos y que, en cada verso y en cada escena, late algo profundamente actual y humano.
-¿Qué dos retos os habéis planteado tú y tu equipo en esta edición?
Mantener la excelencia artística que caracteriza al Festival y, en segundo lugar, seguir acercando el teatro clásico a nuevos públicos.
El primer reto consiste en estar a la altura de una cita cultural con una trayectoria y un prestigio extraordinarios. El Festival de Mérida no es solo el más antiguo de España dedicado al teatro clásico, sino también una referencia internacional.
Eso nos exige ofrecer una programación de máxima calidad, con propuestas rigurosas, innovadoras y capaces de emocionar al público en un escenario tan emblemático como el Teatro Romano de Mérida. Nuestro compromiso es honrar ese legado y, al mismo tiempo, seguir renovando la mirada sobre los textos grecolatinos.
El segundo gran reto es lograr que el Festival continúe creciendo en diversidad de espectadores. Queremos que quienes ya sienten pasión por los clásicos sigan encontrando montajes memorables, pero también que las nuevas generaciones descubran que estas historias hablan directamente de sus propias inquietudes. Para ello apostamos por propuestas accesibles, actividades paralelas y formatos que conviertan el Festival en una experiencia cultural abierta, cercana y participativa.

-“A Paz” y “Spartacus” son dos de los montajes de compañías de fuera de España. ¿Qué destacarías de ambos?
Ambos representan a la perfección una de las grandes vocaciones del Festival: abrir nuestras puertas a miradas internacionales que enriquecen el diálogo entre los textos clásicos y la sensibilidad contemporánea.
De “A Paz”, que llega desde Portugal, destacaría su capacidad para recuperar el espíritu satírico y profundamente humanista de Aristófanes. Aunque fue escrita hace siglos, la obra lanza un mensaje de enorme actualidad: la necesidad de defender la concordia y el entendimiento en tiempos convulsos. Es un montaje lleno de inteligencia, humor y frescura, que conecta de manera muy directa con el público actual.
En cuanto a “Spartacus”, sobresale por su fuerza escénica y por la vigencia del personaje que inspira la obra. La producción ofrece una puesta en escena de gran intensidad, capaz de emocionar y de invitar a la reflexión sobre cuestiones que siguen siendo plenamente contemporáneas.
Además, tenemos una tercera producción internacional que es un pasacalles llegado desde Colombia llamado “Regresos de Ulises: La Odisea”, con música en vivo y único en el mundo.
-Habéis presentado esta edición en Lima (Perú). ¿Por qué es importante e interesante dar a conocer este Festival fuera de España?
Presentar el Festival en Lima es una forma de reforzar su vocación internacional y de acercar nuestra programación a nuevos públicos. Los clásicos forman parte de un patrimonio universal y sus historias siguen emocionando a espectadores de cualquier país. Además, en esta edición hemos puesto en marcha el Premio “Odiseo y Penélope”, una iniciativa impulsada por el Festival de Mérida y la Cátedra Vargas Llosa, centrado en textos teatrales de temática grecolatina escritos originalmente en castellano.
-Imagínate que estamos en el 31 de Agosto de 2026, ya ha terminado el Festival… ¿Con qué resultados te sentirías más que satisfecho?
Si conseguimos emocionar al público, mantener la excelencia artística y seguir creciendo en proyección, podremos considerar que esta edición habrá sido un verdadero éxito.

-¿Cuáles son las tres principales señas de identidad de este Festival que le sigue haciendo diferente de otros?
Creo que hay tres señas de identidad que hacen único al Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. La primera es, sin duda, el Teatro Romano de Mérida, un escenario incomparable donde el público puede disfrutar de los clásicos en el mismo espacio para el que fueron concebidos hace más de dos mil años.

La segunda es la capacidad del Festival para demostrar que los textos grecolatinos siguen plenamente vivos y conectan con las emociones y los debates de nuestro tiempo. Y la tercera es su vocación internacional, que convierte a Mérida en un punto de encuentro entre artistas, compañías y espectadores de distintos países unidos por una misma pasión por el teatro clásico.
– ¿Por qué deberían acercarse nuestros lectores a Mérida a disfrutar de este Festival y, de paso, a conocer esta ciudad ?
Porque pocas experiencias culturales pueden compararse con asistir a una representación en el Teatro Romano de Mérida bajo las estrellas. El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida ofrece la oportunidad de disfrutar de grandes espectáculos en un escenario único en el mundo, donde los clásicos cobran una fuerza especial. Y, además, Mérida es una ciudad extraordinaria, con un patrimonio histórico incomparable, una excelente gastronomía y una gran hospitalidad. Quien viene al Festival no solo disfruta del mejor teatro clásico, sino también de una experiencia cultural y turística completa que deja una huella imborrable.
Del 3 de Julio al 30 de Agosto. Mérida (Badajoz).