El clásico de Luis García-Berlanga y Rafael Azcona se reinventa en una adaptación teatral que mantiene intacta su esencia: ser una sátira mordaz sobre las apariencias, el poder y la corrupción en una España que, aunque cambiante, sigue reconociéndose en el espejo de su pasado.
La adaptación de Bernardo Sánchez Salas narra que un empresario catalán busca hacer negocios en Madrid y acude a una cacería con la élite del régimen franquista.
Lo que parece una reunión estratégica pronto se convierte en un desfile de intereses cruzados, hipocresía y situaciones absurdas que harán reír y reflexionar al espectador.
La obra nos sumerge en un juego de equilibrios entre lo cómico y lo crítico.
Para Juan Echanove, su director, “En esta obra hay nobles tan vacíos en la ética como en la cuenta corriente. Promotores inmobiliarios a la caza del pelotazo del siglo. Ministros aferrados a la poltrona y a los placeres de la carne. Amantes secretarias enfundadas en verano en costosos abrigos de visón. Hijos bastardos que malviven de las migajas que se escapan del mantel. Meapilas salvapatrias S.A. Banqueros paganinis del festín. Estrellas del momento que evitan su ocaso a golpe de talonario mediante calenturas a izquierda y derecha. Damas alcohólicas de la Cruz Roja expertas en la caridad bien entendida… la que empieza por uno mismo. “Negocietes privados” a costa del erario público. Divisas a buen recaudo en bancos centroeuropeos. Crucifijos con telarañas que presiden las alcobas donde los látigos y las obsesiones se postran a sus pies. Armas cargadas dispuestas a finiquitar a todo lo que se menee por tierra, mar y aire. AVE que vuela …¡a la cazuela!. Los que mandan y los mandados…”
Con Luisa Martín, José Ramón Arredondo, Chusa Barbero, Pere Ponce, Ángel Burgos, Javi Coll y Elisa Matilla, entre otros.
Fotografía de Javier Naval. Teatro Español.