Una comedia protagonizada por Alejandro Jato y Noemi Rodríguez (que también la ha escrito y dirigido) que retrata el instante de delirio en el que una pareja arriesga todo lo que conoce para  no morir bajo distintas formas de renuncia, depresión, miedo y sacrificio.
Lo que comienza como un cuento de una noche de verano se transforma en una promesa incumplida y en elderrumbe de una forma de vida que inaugura otro tiempo: un espacio de tránsito donde conviven la duda, la resistencia, la contradicción, la lucidez, la crueldad, la ternura y el amor.

Según su autora y directora, “Esta obra aspira a representar todos aquellos espacios entre lo viejo y lo nuevo donde se produce una mudanza de sentido y en donde los cuerpos desfigurados de los protagonistas se adentran en la incertidumbre, el desgarro, el patetismo y la improductividad del duelo. Esta comedia trágica es una oda a quienes retan la inercia y arriesgan su porvenir; una carta de amor a los amores desaparecidos y a quienes plantan flores sobre sus propias cenizas. Hay algo en la pérdida que me resulta profundamente fascinante. No el final en sí, sino ese tiempo raro que se abre cuando algo ya está fallando y, sin embargo, todavía insiste.
Ese instante en el que lo que fue sigue teniendo forma, aunque ya no pueda sostenerse.

“Al final de las cosas” nace del deseo de permanecer en ese umbral sin apresurarse a cruzarlo. De observar aquello que se transforma y honrar a las versiones de nosotros mismos que no sobrevivieron al temblor…” Teatro María Guerrero. Sala de la Princesa.