Cuatro personas pintando un cuadro de Basquiat; la toma de posesión de un miembro de la RAE; el viaje de dos turistas españolas a la Documenta de Kassel, una de las exposiciones de arte contemporáneo más influyentes del mundo; una película de cine experimental que se mete en la cabeza del espectador… Son algunas de las siete escenas o pinturas vivas que conforman la nueva creación de El Conde de Torrefiel.

Una función que tiene el objetivo de mostrar la fuerza creadora e infinita de la palabra.

Tanya Beyeler y Pablo Gisbert son los fundadores e integrantes de la compañía El Conde de Torrefiel. Para Tanya Beyeler, “LEXIKON” es una colección de cuentos al estilo del “Decamerón” de Boccaccio o de “Las mil y una noches”. “El espectador se va a encontrar una obra de teatro que es un desfile, una secuencia de escenas independientes, pero que, de alguna manera, están ligadas. No por un hilo narrativo, pero sí por un hilo temático conceptual, que es el uso de la palabra para construir mundos”. “En cada escena encontramos un elemento protagonista, que se alterna entre la luz, el sonido, un componente escenográfico o una técnica. Todo ello proporciona al espectador una experiencia sensorial que trata de ampliar su percepción. Utilizamos la música, sobre todo el espacio sonoro y la creación de campos de sonido, para intentar traspasar la cuarta, la quinta y la sexta pared”, ha comentado Pablo Gisbert. 

La escenografía de Isaac Torres, la iluminación de Andrea Forlenza, el vestuario de Javier Muñoz, las máscaras y el atrezo de Mireia Donat Melús y el espacio sonoro de Rebecca Praga. «Nos gusta mucho jugar a pintar en escena a través de todos los elementos posibles: sonido, luz, cuerpos en escena, elementos escenográficos y texto», explica la compañía.

La videoescena, de María Antón Cabot, Teo Guillem y Carlos Pardo, traslada  al público a una particular sala de cine, mientras que unos robots parlantes le plantean al espectador una pregunta clave en el montaje: ¿qué nos define como humanos?. Hasta el 24 de mayo. Teatro María Guerrero.