Protagoniza esta obra del dramaturgo británico Duncan Macmillan que ha adaptado y dirigido Pablo Messiez. Un viaje emocional y físico hacia la recuperación en el que el dolor, la responsabilidad y el deseo de sanar conviven constantemente. Pero, que, sobre todo, reivindica el saber y el deber de escuchar.

-Emma es actriz. Está en escena representando el papel protagonista de “La gaviota”. Va muy drogada. “A mí habría que matarme” dice. Porque lo pone el texto, pero también porque lo piensa. Y unos instantes después, colapsa. Emma, Nina y todo. Ahí empezará su viaje hacia la recuperación. Ahí empieza la obra… ¿Cómo ves tú a Emma en la obra?

Es un personaje muy intenso. Son dos horas y cuarto con descanso de función y estoy siempre en escena. Su adicción se desarrolla por muchas cuestiones. El público va descubriendo con ella cómo evoluciona porque ella también necesita entenderlo. Ella no está sabiendo existir.

Es muy inteligente y muy sensible. Está pasando por un momento vital en el que está envuelta en una espiral destructiva.

Su estado emocional está muy alterado por las circunstancias en las que está. Pero nunca llegas a conocerla porque miente mucho. Hasta la última escena.

-¿A qué se tiene que enfrentar Emma?

Entra en este Centro de desintoxicación pero no sabemos si es real o si está ocurriendo en su cabeza. El espectador lo decidirá. Vivimos con ella su viaje dentro de este Centro. Hay un paralelismo entre los grupos de terapia y los de ensayo que tiene que ver con escuchar, con ser vulnerables y abrirse. Aprende que lo importante es escuchar a la otra persona.

Estuve cuatro meses yendo a grupos de terapia a escuchar. Fue una experiencia muy reveladora y muy sanadora.

-En la presentación de la obra comenta Pablo Messiez que “Personas, lugares y cosas” no busca sentar cátedra sobre ninguna cuestión (la obra se cierra con un “Por qué” suspendido en el aire) sino poner en escena -con lucidez, humor y afecto- la complejidad, el absurdo y la maravilla de estar vivos.” ¿Estás de acuerdo? ¿Por qué?

Sí. No es una obra moralista. Reflexiona sobre el por qué a veces nos dañamos y de qué manera intentamos llenar un vacío que sentimos. No hace falta tener una adicción a las sustancias para que te pase esto.

Es una obra que pasa por la piel, por los sentidos y por otros lugares. No va de lo que le pasa a una mujer adicta. Aunque habla de todo tipo de dependencias. Habla de la búsqueda del cómo salir.

-¿De que forma influyen en ella los personajes que conoce Emma en esa clínica?

Al personaje de Emma le van interfiriendo los demás. Son como interferencias para cambiarla. La obra no tiene una estructura muy clásica. Hay personajes y coro. Unos influyen más que otros en ella.

-Esta obra plantea preguntas sobre cómo gestionamos el dolor, el placer y el deseo de vivir. Según tú, ¿Qué otras preguntas?

Sí, tiene que ver con intentar entender qué estamos haciendo aquí y cómo gestionamos lo que nos va pasando. Y también habla de la vergüenza, de la culpa y del vacío interior.

Pero no apuesta por nada. No dice “¡esto es lo que hay que hacer!”. Sigue todo el proceso de Emma y su negación y su necesidad de cambiar. Habla de buscar la manera para poder sobrevivir.

-¿Con qué frases de tu personaje te quedarías?

“Quiero vivir diez vidas, estar en todas partes y luchar contra el tiempo infinitamente escaso que tenemos en este Planeta.”

Y termina Irene: “Espero que vengan personas de todas las edades a ver la función. Pero los jóvenes se van a sentir interpelados por el tema, por el personaje de Emma, por cómo lo hablamos y lo van a disfrutar. Y la puesta en escena estéticamente es preciosa.  No es una función intelectual sino una obra con la que van a vibrar en la butaca. Y que les va a permitir que se abra una conversación posterior”.

En el escenario también están Sonia Almarcha que interpreta a La Doctora, a la madre de Emma y a la terapeuta; Javier Ballesteros que da vida a Marc (cuya recuperación en el Centro dependerá de su relación con Emma) y a Konstantin; Tomás del Estal (el padre de Emma y Pol); Brays Efe (el enfermero Pastor); Claudia Faci (Charlotte); Daniel Jumillas (Juan); Mónica Acevedo (Laura); Blanca Javaloy (Moni); Manuel Egozkue (T) y Josefina Gorostiza (doble de Emma).