Hablamos con estas dos excelentes actrices que protagonizan esta función escrita y dirigida por Mariano Tenconi Blanco

-¿Quién y cómo es tu personaje?
MALENA ALTERIO: Aurora (la mejor amiga de Blanca) es culta, leída. Viaja a la capital para formarse como maestra. Allí tiene una vida conservadora, “normal”. Con su marido, su perro y su hijo. Pero, como siempre, la vida se desarma y te desarma. Y así le ocurre a Aurora.
CARMEN RUIZ: Soy Blanca, que es una mujer muy espontánea, muy fresca y natural. Blanca no tiene filtros. Dice verdades como puños. Sólo ha salido una vez de su pueblo. Tiene mucha inteligencia emocional. Aparentemente parece menos culta que su amiga, pero no es así. Es más naif, quizás. Es muy atrevida, divertida y muy humana.

-La presentación de la historia de “La vida extraordinaria” habla de “Dos vidas normales de dos amigas. Sin grandes premios, ni historias trágicas, ni aventuras inolvidables…” 
MALENA: Es una historia con la que todo el Mundo se va a sentir identificado. En el escenario hay momentos duros, otros son divertidos, otros complicados. Es una “historia común” narrada de una forma extraordinaria.

-A estas dos mujeres les une el tiempo, el amor y que ambas escriben poesía… ¿Qué otras circunstancias o vivencias les unen?
CARMEN: Les une su amistad desde la infancia. Verdadera. Les une su pueblo, sus vivencias. La relación de admiración de una hacia la otra. Se quieren mucho, se respetan mucho. Tienen una amistad auténtica, verdadera y preciosa.
MALENA: Les une su propia Historia. Han compartido su infancia y eso une para toda la vida. Los primeros besos, los amores, la familia, los padres, los sabores, los miedos y los descubrimientos unen para siempre.

-Una de las frases claves de esta función es “La muerte y la vida producen el movimiento y cada segundo es un milagro”… Pero, ¿qué frases de tu personaje elegirías tú?
MALENA: “Y, de pronto, aparece eso que estaba ahí. Todo eso que estuvo siempre y que ya no va a estar nunca más: mi infancia”.
CARMEN: “La amistad hace que el Mundo sea mejor. Entonces, cuando muere gente que hace que el Mundo sea mejor, el Mundo se convierte en algo peor porque eso se ha muerto”.

-¿De qué habla la voz en off de Alicia Borrachero en la historia de la función?
MALENA: Son unos textos muy poéticos, hermosos y filosóficos que hablan de la creación del Mundo, de la Naturaleza y van poniendo en contexto las historias que vamos a ir representando nosotras.”

-En el escenario, las dos amigas van pasando de la risa al llanto, de la incertidumbre al asombro… ¿Qué añadirías?
MALENA: Pasamos por muchos estados emocionales durante la función. Es como una gincana endiablada, no para desde el principio hasta el final. Es un gran reto para mí porque en nuestro cuerpo, en nuestra voz y en nuestra alma se tiene que ver todo: el pueblo en el que viven, el mar, el padre, la madre, el amor, el miedo…
CARMEN: Van pasando por todos los estados emocionales. Juntas y solas. Pasan por recuerdos y momentos las dos en el escenario y el resto son monólogos de cada personaje en los que podemos descubrir la fragilidad y la fuerza del ser humano.

-Sin duda puedes elegir los personajes que interpretas en el Teatro. ¿Qué tiene éste en concreto para no haberlo podido “rechazar”?
CARMEN: Antes de conocer el texto, lo primero que me animó a aceptar este personaje fue que iba a trabajar con Malena. Nos conocíamos ya, habíamos trabajado en el Cine y en la Televisión pero nunca en el Teatro. Cuando la leí, pensé que era un reto para mí. Es un personaje muy difícil, que requiere de mucho esfuerzo. Imposible decir que no a un proyecto así. Y cada día que pasa, mientras ensayamos, valoro más y más que me hayan propuesto este reto increíble.
MALENA: El texto me conmovió desde la primera lectura. Todo lo expresa de una manera contundente. Parte de una frase tan maravillosa como ¿Qué hace que cualquier vida sea extraordinaria?. Es como una fábula sobre dos mujeres que viven, aman, se equivocan y siguen… Y siguen. Me emociona, me reta como actriz. No lo dudé desde el primer momento en el que me lo ofrecieron. Fotografía de Javier Naval. Teatros del Canal.