“Si Miguel Delibes me enseñó a mirar, Fernando Fernán-Gómez me enseñó a escuchar. Durante unos años tuve el privilegio de estar cerca de él y escucharle, entre otras, la historia de Fernanda López, “la rubia”, su bisabuela, de la que heredó el color de pelo y que era de Valdelaguna, un pueblo al lado de Chinchón, el mío… Y de Carolina Gómez, costurera, la abuela que cuidó de su infancia como Natividad López cuidó de la mía. Fernán Gómez quiso ¿por qué no? ser Jackie Cooper, “el de “La isla del tesoro”, y también, decía, quería ser “escritor de novelas de Salgari”…

Con estos maravillosos párrafos nos presenta José Sacristán  “El hijo de la cómica”, un monólogo que, además de protagonizar, ha versionado y dirigido.

Para escribirlo, el actor se ha inspirado en la primera parte de las memorias de Fernando Fernán Gómez  (de 1921 a 1943) y en sus conversaciones privadas con el actor y director durante muchos años en los que compartieron viajes, cientos de conversaciones, confidencias, bromas…  Un homenaje al que Sacristán define como “mi gran amigo. El maestro”.

-En el escenario, das vida a trece personajes…

Sí. Ya hice una lectura dramatizada el año en el que Fernando Fernán Gómez hubiera cumplido 100 años y en el que daba vida a seis personajes.

Después escribí esta nueva función, más compleja y más arriesgada que aquella lectura.

-El monólogo nos habla de sentimientos y emociones como la ternura,  la melancolía…

Son historias de supervivencia, de ausencias, de miedos, de esperanzas, de sueños de libertad.

-Dices que Fernán Gómez te enseñó a escuchar. ¿A qué más te enseñó?

Tuvimos una amistad artística y humana que marcó mi trayectoria profesional. Me enseñó a conversar. A lo que es la capacidad de transformar… A disertar, a dialogar. Era un hombre que era capaz de hablar de forma inteligente hasta de lo que era disfrutar de beber un vino blanco.

-¿Te gustaría que le conociesen las nuevas generaciones?

Después de más de 60 años de carrera y a mi edad ya he aceptado que todo es efímero e intrascendente. Y que hay que ser humilde. ¿O saben muchas personas jóvenes quienes fueron Homero, Mozart o Esquilo?. No aspiro a que trascienda tampoco este monólogo. Me gustaría que los espectadores jóvenes vinieran a ver esta función pero también los de todas las edades.

-¿Qué se siente estando solo en el escenario?

Si hay un buen texto, hay un buen compañero en el escenario. Y también quiero que sea el público mi compañero de este viaje… Si hay un público al que le interese lo que cuento, ya tengo un buen compañero… Voy a contar historias como “se me antojaban las voces de su abuela y de la mía, la lejana de Carola, su madre, la de María, la criada analfabeta…”

La temporada pasada hemos estado de gira con el monólogo “Señora de rojo sobre fondo gris” de Miguel de Delibes. Con gran respaldo del público. Ahí está el triunfo.

-A Fernán Gómez no le gustaba hacer Teatro. ¿De esto también hablas en esta función?

Subirse a un escenario no le gustaba, no. Decía: “Me cuesta tanto memorizar un texto y soltarlo en un escenario que no me merece la pena…” Tenía mucho sarcasmo. Había algo en él que… Para conversar, tenías que despojarte de cualquier frase hueca. Era formidable.

-Has estado de gira con esta función por algunos teatros en España. ¿Cómo ha sido la reacción del público? ¿Te ha sorprendido alguna reacción o comentario de algún espectador en concreto?

A mí me sorprende cada día que veo el Teatro lleno. Me importa la calidad del público, que recibe este monólogo con aplausos. Estoy muy contento y les estoy muy agradecido.

Estoy recogiendo poco a poco el interés que está suscitando esta función…

-¿Sigues pensando que el Teatro “engancha”?

Por supuesto. Mientras “la madre naturaleza” me lo permita, seguiré actuando.

No pienso dar el espectáculo encima de un escenario tampoco porque esté en un estado de salud lamentable. Yo quiero seguir practicando lo que tiene de juego el ser actor.

-¿Qué destacarías de la puesta en escena de “El hijo de la cómica”?

En el escenario hay algunos objetos. Pocos. Los necesarios para apoyar las transiciones… Y tenemos proyecciones que sirven para situar al espectador en el contexto histórico.

También hay videos de Fernando Fernán Gómez. La escenografía audiovisual es de Juan Estelrich y el diseño de Iluminación de Tatiana Reverto.

Y termina José Sacristán diciéndole al público: “Confío en que me escuchéis con la misma o parecida emoción con la que yo le escuchaba a él, a Fernán Gómez, al nieto de la costurera…al hijo de la cómica.”

Es una producción de Pentación Espectáculos. Desde el 29 de Abril. Teatro Bellas Artes.