Por Irene Díaz.
Tras una exitosa gira, la nueva comedia de Gabriel Olivares llega al Gran Teatro Pavón. Un texto ácido y mordaz escrito por Ozkar Galán que pone el punto de mira en las redes sociales avivando un debate social y político que ha llegado ya también a los tribunales.

Hablamos con Ana Arias que protagoniza esta alta comedia junto a Nacho Guerreros, Rebeca Sala y Andrea Alvarado. Encarna a María, toda una especialista en vender humo que es, además, tan peculiar, que merece la pena ver cómo llega al final.
-¿Cuál ha sido el mayor reto a la hora de preparar el personaje de María?
Suele ser la preparación, acercarte a la personalidad según como sea, de diferente o igual a ti; pero en este caso el mayor reto ha sido físico porque la propuesta del director así lo requería. He tenido que trabajar mucho la parte física y la voz porque tampoco en ese sentido tenía nada que ver conmigo. Digamos que María es bastante exagerada, en todos los sentidos. El proceso creativo ha sido muy enriquecedor, Gabriel nos ha puesto a crear, a imaginar y a construir algo mucho más grande de lo que nos habíamos imaginado sólo leyendo el texto. Tienen una mente que no para y eso hace que el proyecto esté vivo.

-¿Cómo describirías a esta comunity manager agresiva?
La obra narra con mucho humor la historia de un escritor de poco éxito que coincide con una comunity manager segura de saberlo todo. Aborda grandes temas, inherentes al ser humano, desde el postureo, a la falta de valores o el amor y las relaciones de pareja.
Mi personaje no tiene pelos en la lengua, es muy segura de sí misma. Tiene toda la verdad y nada más que la verdad en su poder, según ella. Lo que pareces y aparentas es lo que más importa para ella. En su trabajo y en la vida porque no hace diferencias en ese sentido.
-A pesar de estar tan alejada de ti, ¿Te quedas con algo suyo para practicar en tu día a día?
Me gusta la aplastante seguridad que tiene, no se para a pensar si las formas tendrían que ser otras y esa manera tan peculiar de actuar, sin pensar en el que dirán. A veces, eso está bien porque mantener las formas no siempre es lo mejor.
-Comedia feroz e irónica, ¿qué más añadirías?
Diría que es necesaria a día de hoy, estamos a un nivel demasiado elevado de postureo. Da la sensación de que se están poniendo por delante las redes antes que la vida y se hace necesario invitar a reflexionar sobre ello. No está mal criticarlo un poco, desde el humor y la comedia. Mucha gente se va a sentir identificada.
-¿Qué otros temas trata?
Muchos. Desde la ausencia de valores morales hasta la pareja, el amor, la manera de sostener las relaciones…
-El tema de las redes sociales es de rabiosa actualidad, su regulación está ya en el debate político de Europa y en los tribunales se empiezan a tomar medidas, ¿cómo te posicionas en este sentido?
Soy defensora de la libertad en base al control del Estado. Pero no creo que vaya a funcionar. Creo que hay que regularlo, pero en el caso de los niños creo que somos los padres los que tenemos que regularlo.
-Como actriz, habiendo ya lidiado con la crítica y la fama, ¿sientes que tienes más tablas a la hora de enfrentarte a las redes?
Quizás, al menos en el tema de los comentarios, tanto los dañinos como los positivos. Intento dejarlos ahí, que fluyan en un cajón.
-¿Tienes alguna escena favorita en la función?
Me encanta cada vez que María se pone a dominar el cotarro y a decirles lo que tienen que hacer. Lo hace en varias ocasiones, no sabría cual escoger.
De toda la obra, me quedo con el final de la función, que no es como te lo esperas.
-Háblanos del resto del reparto, ¿Cómo habéis encajado?
Nacho y yo llevamos años ya trabajando juntos en “La que se avecina” y lo estamos pasando muy bien con la función, escuchándonos más y riéndonos mucho. Ha pasado una cosa muy graciosa: en la obra mi personaje es el que le abre los ojos a las redes sociales al suyo, pero en la vida real, es él quien más sabe de redes sociales y quien me suele dar consejos a mí, que tengo muy poca idea.
A Rebeca la conocí estudiando en la RESAD y hasta ahora no habíamos coincidido trabajando. Sin embargo, hace poco nos encontramos y justo lo comentamos.
A Andrea la he conocido en esta obra. Gabriel ha sabido crear un clima de creación estupendo, no sólo entre los actores sino entre todo el equipo. Es un genio y formar parte de lo que crea un honor.
-El título de la obra viene con coletilla “la obra que nunca escribió Lorca”. ¿Es esto parte de la estrategia de marketing de María para crear humo?
Responderé con una frase de mi personaje: “¡Pues Claro que utilizando a Lorca de una manera descarada y oportunista!”.
Fotos: Alejandro Palacios y Gerard Magrinyà. Gran Teatro Pavón.